15. MÍO

83 16 4
                                        

Había sido tan malditamente difícil decirle todo eso, por supuesto que no quería alejarse de él, no quería que pensara que era un juego para él, había intentado alejarse, pero tenía una atracción innegable, una fuerza de gravedad que lo llevaba una y otra vez al joven, que hacía que entre más se alejara del chico más presente lo tuviera. Luchó con todas sus fuerzas estos últimos días, pero no lo logró, dejar que esas palabras salieran de su boca fue lo más difícil que había hecho en años, pero era lo mejor, a pesar de que eso ojitos cristalizados por el próximo llanto lo dejaron cerca de retractarse de todo, siguió. Es cierto que aún no tiene a una pareja para su apareamiento; pero en su última llamada su madre le informó que había muchos candidatos y que solo le enviaría los expedientes más convenientes con Nin el próximo jueves.

Todo el fin de semana se la paso inquieto, no lograba concentrarse en sus actividades, había estado tratando de calificar tareas y planear más minuciosamente las actividades de la clase, era un poco complicado considerando que daba clases a seis grupos en total, un grupo de noveno semestre, dos grupos de séptimo, dos de cuarto y uno de tercero.

Su mente seguía regresando a ese momento en especifico, el momento en que le tuvo que romper el corazón a su tan preciado alumno, la forma en la que latía su corazón, la forma en la que sus labios temblaban ligeramente y la última mirada que le dio con aquellos ojos llorosos; mismos que recordaba cada que cerraba los ojos. Se estaba volviendo loco, no entendía por qué el chico se había metido tanto en su mente, a lo largo de su vida tuvo innumerables amantes, sin embargo, ninguno había sacado su lado protector y posesivo, muchos de ellos habían intentado tener más de su relación, sin conseguirlo. La única persona con la que formalizará, sería aquella que no solo fuera para él, sino que pudiera ostentar el título de luna de su manada, lamentablemente desde pequeño fue obligado no solo a pensar en él, sino también en su manada, como primer hijo del alfa, sería el siguiente en ostentar ese título, las decisiones de su vida no solo influirían en él, sino en toda la manada, pensar en todas la familias que dependían de él muchas veces le conflictuo y ello lo había impulsado también a viajar fuera, un respiro antes de asumir aquel papel, no sabía que durante este viaje pasarían tantas cosas, entre ellas el emparejamiento y la muerte de su hermano menor.

Su corazón se estrujaba y su cabeza le dolía como nunca antes. No lo entendía, pero ese martes era el peor de todos, desde que despertó nada le había salido bien, su desayuno se quemó, no encontró por ningún lado el par de tapones nasales, su auto se descompuso y no encontraba el juego de copias para sus estudiantes. Se le hizo tarde, sin embargo, aún así pasó a la cafetería de la universidad por un ligero emparedado, después de la caminata.

Después hizo una búsqueda en su oficina, pues recordaba tener otro juego de copias en ella, sus tapones de repuesto habían desaparecido o más bien no recordaba que los había usado antes. Después de lo que pareció una eternidad encontró sus copias y llamó a Tithipoom con quien tenía la primera clase, pidió sacar las copias para ambos grupos, pues así terminaría su emparedado y evitaría contacto con Kitt. No se perdió la mirada de extremo odio de New, después de todo no lo podía culpar, le había hecho un daño innecesario a su amigo, mismo que Tithipoom ya le había advertido, si a New se le ocurría hablar lo ocurrido con la directiva estaría en problemas, aunque era poco probable considerando que tambien afectaria a su amigo.

Las primeras clases pasaron bien, aunque sentía la incomodidad por no tener sus tapones nasales, todos los olores de la universidad se mezclaban en su nariz y ya no podía evitar la sensación abrumadora de regresar a su hogar lo más pronto posible, pensó en un principio en cancelar la última clase, que tenía con el grupo de Krist, pero eso lo haría ver poco profesional, así que contra todo su buen juicio dejo el aula de noveno semestre y regreso a las aulas de séptimo donde estaba Krist y su grupo.

Con cada paso que daba se sentía más y más nervioso, trato de culpar a lo sucedido la última vez que se vieron, sin imaginar la sorpresa que se llevaría.

Entró al aula saludando como de costumbre y dejando su portafolio en el escritorio. Había aguantado la respiración lo más que había podido, pues si entraba en un espacio cerrado los olores eran aún peores, lo más recomendable era contenerlo y después realizarlo de manera lenta. Tenía un cubrebocas puesto pero en nada le ayudaba, su olfato superdesarrollado podía oler todo a pesar del material que cubría su nariz. Así que comenzó a soltar la respiración poco a poco.

En la primera inhalación lo supo - Mío - soltó su lobo en su cabeza. Tratando de identificar de quién provenía tan exquisito olor, recorrió fila a fila con la mirada, tratando de separar los olores de cada persona, shampoo, comida, perfumes y diferentes cosas más olfateaba, hasta que llegó a esa persona, la conclusión a la que llegó lo dejó en shock. Era él, era Krist, esto no le podía estar pasando. Todo cobró sentido en su cabeza, todas y cada una de sus acciones.

Su lobo y él luchaban internamente por ganar y salir a flote. No podía liberarlo, no sabiendo ahora tan terrible verdad. Con la poca cordura que le quedaba le indico a sus alumnos solo traer un resumen de la lectura la siguiente clase y salió lo más rápido posible a su casa.

Krist quiso detenerlo para entregarle las tareas de la clase pasada y él tan exaltado como estaba sobre reaccionó - Te dije que ahora no Krist - Grito y salió del pasillo sin voltear una sola vez hacia atrás. No se había puesto a pensar en las consecuencias futuras, ni en nada. Con la mente en blanco llegó a su casa y tomó dos pastillas más para dormir a su lobo, no lo podía dejar salir por ningún motivo.

De hecho era un verdadero milagro que hubiera logrado salir, después de las dos pastillas anteriores.

++++++++
💚💚

NOTRE DESTINHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora