Riki no había dicho más nada sobre el evento ocurrido el día de su secuestro, y lucía normal a siempre, cocinando, cantando desafinado, bailando en la cocina mientras escuchaba la radio a todo volumen, pero desde el momento de su confesión, no habían mantenido ningún contacto sexual.
Y eso había sido hace un mes.
No se encontraba frustrado en ningún ámbito, simplemente le preocupaba en demasía su ricitos de oros, porque si bien su comportamiento era al común de siempre, su corazón siempre le alertaba de algo. O sólo eran las veces que tuvo que abrazarlo en mitad de la noche cuando se despertaba a llorar.
Su llanto ni siquiera era escandaloso para escucharlo sufriendo, sólo eran lágrimas tranquilas que se resbalaban por sus mejillas y de no ser porque sorbía su nariz consecutivamente jamás se daría cuenta que estaba llorando. Esperaba que tuviera pesadillas a mitad de la noche, que se levantará a gritar o patear lo que sea, pero simplemente se acostaba dándole la espalda y escuchaba el sonido de su nariz al sorber.
Le preocupaban esos momentos y lo único que podía hacer era abrazarlo hasta que se quedará dormido nuevamente, y se sentía estancado, desesperado, además de estresado.
Acompañaba todas las tardes a Riki al consultorio de la psicóloga que lo estaba tratando, y lo iba a buscar cada que salía, preocupado por su bienestar, incluso pagaba sus terapias en busca de ayudarlo, porque verlo de esa forma era una agonía constante.
Incluso cuando se le hacía difícil por sus pendientes con el caso de su padre y los abogados, siempre era puntual, de llevarlo y recogerlo, no hay momento que no sostuviera su mano para que supiera que estaba allí para él, que lo amaba incondicional y le ayudaría a sanar sus heridas.
Pero decir que no se sentía consumido por tantas cosas en su vida, era mentir.
Por ende, era un capítulo más en su vida donde visitaba terapia. E irónico o no, lo hacía con el esposo de una de sus amigas de la infancia. Jamás pensó que el marido de una de sus amigas fuera a tratarle en sus desbalances mentales, pero allí se encontraba, hablando sobre la relación de madre e hijo que tuvo con Emma sobre un sofá.
Christopher Bang le miraba desde su lugar, acomodando sus lentes sobre el puente de su nariz. Él llevaba un buen rato hablando y hablando y el psiquiatra hacia una que otra acotación, sin decirle si verdaderamente necesitaba pastillas o no.
Tampoco era como si quisiera tomar esas jodidas pastillas, simplemente Beomgyu no se encontraba en el país y tuvo que tratarse con uno de sus colegas. Para ser sinceros, él ni siquiera sabía que Christopher Bang y Beomgyu se conocieran, porque ni de la misma generación eran, más pensó que era porque Jeon Jungkook conocía a Christopher y eventualmente, al ser muy amigo de Beomgyu, no tardarían en conocerse.
Y se preguntaba también cómo carajos Beomgyu conocía a ese tal Jeon Jungkook siendo que el último era tatuador y Beomgyu en su vida se realizó un tatuaje. Lo único que sabía era que los tres se conocieron en Australia.
Así como también conocía a Jeon Jungkook porque él fue quien realizó el escorpión en su espalda, en su estadía en Australia. Una visita al tatuador reflexiva que le indicó a donde ir y por la cual se encontraba en Corea justo ahora.
Digamos que ese tatuador sirvió de psicólogo en su momento también, pero no lo volvió a ver, al ser un artista siempre se la pasaba viajando, repartiendo su don. Así fue como Christopher lo conoció, en Vietnam, donde se hizo un tatuaje en su brazo, y a Beomgyu ni idea, sospechaba que habían tenido un romance pero no indagó más, porque esa era la única información que le proporcionó su nuevo doctor.
Ese excéntrico artista metió a más de uno en el camino que querían tener el resto de su vida. Él fue quién escribió "mi ikigai" en su costilla, cuando descubrió que realmente quería hacer, pero que nunca dejaron hacerlo por las obligaciones como heredero que tenía.
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Ocean Eyes 『Jakeki』
Fiksi Penggemar"Más allá del bien y del mal hay un jardín, yo te veré ahí". ¿Qué pasa cuando un amor es incluso más fuerte que la muerte? Existen personas que desearían tener un amor como ese, por lo cual impiden que sean felices. ❗Continuación de The Bathroom❗ ❗S...