A veces, resulta sorprendente darse cuenta el como el tiempo transcurre tan rápido y que sólo lo que puedes recordar claramente son los detalles más pequeños, inútiles, silenciosos y desapercibidos que no notabas en ese momento.
El aroma del arroz que invadía la casa impregnado con la madera húmeda había se mezcló en mi olfato por una hora, el calor acogedor de ese pequeño hogar lo disfrutaba en sobremanera pudiendo andar únicamente con mi calcetines rosas en pleno invierno. Me movía de un lado a otro con mi ropa holgada, mi cabello recogido en un moño que Lisa llamaba nido de pájaros, uno que otro cabello salían despeinados por el ajetreo de mis movimientos, sentía una ligera gota de sudor resbalar por la frente, mientras mis manos trabajaban la masa sobre una mesa de madera que estaba empolvorada de harina.
─ No olvides poner dos cucharadas de levadura y una de sal ─ ordenó Seo, en una voz autoritaria, mientras al igual que yo trabajaba en la cocina, donde tenía dos ollas al rojo vivo de la leña, cociendo arroz en una y en otra verduras.
─ Nunca en mi vida había disfrutado tanto cocinar ─ decía con alegría en mi voz ─ es decir, nunca había hecho pan, antes. Tampoco, tenía la menor idea de que tu sabías cocinar.
─ Cuando vives lejos de la urbanización tienes que buscar tus propios medios, más aún si no alcanza para comprar comida ─ añadió lo último.
Inmediatamente sentí esa punzada en el pecho, como si en cierto modo Seo me reprendiera de la crisis económica por la que estábamos pasando, ya hacía comentarios de ese tipo de manera seguida, los cuales ignoraba, pero a la vez no podía evitar sentirme incómoda.
─ Lo bueno que tiene un amplio jardín que le permite cosechar su propia comida, eso es ser previsor ─ dije ─ siempre hay que agradecer y hacer un uso adecuado de lo que la naturaleza nos ofrece.
Seo se dio la vuelta, colocó un tazón de madera sobre la mesa y me miró fijamente. ─ Ve cortando la masa para después ponerlo en el horno ─ indicó.
Hice tal cual lo que me pidió, me entretuve un poco dándole forma a la masa, pero en especial, me entretuve con un trozo de masa, le hice forma de "L" pero no tenía forma de nada, le pasé la bandeja a Seo y ella la introdujo en una especie de horno que parecía una cuevita que estaba en el exterior de la cocina.
─ Pon la mesa Jennie, Lisa no tarda en llegar ─ advirtió.
Lisa trabajaba casi todo el día, no la veía hasta después de las siete, se levantaba a las cinco de la mañana junto a Seo y ambas partían a sus empleos, ella iba de niñera, salía a las tres y luego se iba al restaurante chino y trabajaba de mesera, a veces llegaba tarde, si le pedían que tocara la guitarra o había mucho trabajo, entonces llegaba a las once, porque aún estaba esa ley donde no podías estar afuera después de las diez.
Seo sirvió la comida, tres tazones de arroz, col y zanahoria al vapor y un poco de pan, acompañado de un poco de té.
─ ¿Hiciste el inventario de la reserva? ─ me preguntó Seo antes de sentarse a la mesa.
La reserva era una especie de sótano, que estaba en el jardín, ahí Seo guardaba la comida, verduras, conservas, grano, especias, y otros insumos de la casa.
─ Si ─ dije y le extendí un papel de mi bolsillo, donde había una lista.
No había mucha comida, pero aún quedaba un poco de carne de pollo hundida en un recipiente lleno de sal para conservarla.
─ Lo último que dio el huerto se esta agotando, mañana tendré que ir a la ciudad a comprar más comida ─ dijo.
─ ¿Mañana? ─ pregunté. Ella asintió ─ ...pero, mañana no es...
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AMOR EN ROSA - JENLISA
FanfictionLa vida de Jennie Kim era color en rosa, en un país recién recuperado de la guerra de Corea, donde las apariencias y el honor son cruciales para tener una vida ejemplar. Sin embargo, el auge de los años setentas, la moda, el rock and roll y las secu...