Natalie y Jessica me esperan a la salida. Me he entretenido con el señor Gringer porque le he dado mi número de teléfono para que me llame para la entrevista. Me pongo la chaqueta negra y empezamos a andar.
-¿Queréis ir a comer?
-Sí, eso estaría bien.
-Rine, ¿qué tal con tu nuevo compañero de piso?
-Bien. Es simpático, divertido...
-¿Cómo se llama?-pregunta Natalie.
-¿Está bueno?-dice Jessica al mismo tiempo. Me río de las dos.
-Se llama Travis Jordan.
-¿Travis Jordan?¿El estudiante de Ciencias Empresariales?-dice Nat con los ojos muy abiertos.
-¿El que se lía con Gina Ryan?-le sigue Jess. Ruedo los ojos, estas dos nunca cambiarán.
-Sí, ¿lo conocéis?
-¡Claro que sí! Va a TODAS las fiestas. Está buenísimo.
-Mira que bien, porque viene por ahí.-les digo a mis amigas señalando el coche de Travis, que ha aparcado delante del juzgado. Viene hacia nosotras con una sonrisilla petulante, la que pone siempre que está cerca de chicas. Jessica y Natalie parecen estar a punto de hiperventilarse.
-Hola chicas. Rine, ¿vienes a casa? He venido a buscarte.
-¿Tú no deberías estar en Boston?
-He terminado las clases. Mi profesor de Economía no ha podido venir y han suspendido la clase. Bueno, ¿vienes?
-Bueno, es que iba a ir a comer con...
-¡Pues claro que va! Jess y yo ya nos vamos solas a comer. Tú vete. -Dice Natalie a mis espaldas. Sé lo que intentan hacer porque creen que me gusta Travis o algo, pero no es así.
-Tú vete a casa y pásatelo bien.-añade Jessica. Las fulmino con la mirada y me subo al coche de Travis.
-¿Por qué has venido a buscarme?
-He intentado ser amable. He visto que esta mañana te ibas en taxi y a esta hora todos los taxis van hacia el centro para poder coger a las personas saliendo a comer.
-Travis, no mientas.
-Te he venido a recoger porque me gustas.
-Te he dicho que no mientas.
-Está bien, está bien. Quería comer y no sé cocinar.
-Llevas meses alimentándote de comida basura, ¿en serio no podías hacerlo una vez más?
-Es que la comida casera es mucho mejor.
-Está bien. ¿Qué te parecen unos macarrones con queso?
-Por mí genial. Oye, ¿cómo se llaman tus amigas? Son guapas.
-No te lo diré. Soy buena amiga, no permitiría que se acostaran con alguien como tú.
-¿Alguien como yo?¿Te refieres a que crees que soy demasiado guapo? No menosprecies a tus amigas, son guapas. Pero tampoco te pongas celosa, tú eres más guapa que ellas.
-Me refería a que eres un idiota egocéntrico y mujeriego.
-Ah, eso también. Pero principalmente soy lo primero.
-Yo diría que más bien lo segundo.
Llegamos al piso y me pongo a hacer la comida. Travis está por el salón, haciendo tonterías.
-Oye Travis, ¿tú cuándo haces las cosas de la universidad? En estos días nunca te he visto estudiar o hacer tests o trabajos...
-Yo todo eso lo hago por la noche. Durante el día prefiero hacer otras cosas productivas.
-Esto ya está listo. Travis, ¿qué día viene Valerie?
-Llega el viernes por la noche. ¿Cómo te ha ido en el juzgado?
-Muy bien. He ganado el caso y John Gringer, el socio del mejor bufete matrimonicionalista de la ciudad me quiere de becaria.
-Vaya pelirroja, me alegro mucho. Supongo que ahora ya no tendrás tiempo para mí.
-¿Y yo cuando he tenido tiempo para ti? Harvard absorve.
-Deberías salir de casa de vez en cuando. Oh, ya sé, esta noche montaremos una fiesta aquí. Yo me encargo de todo.
-¿Una fiesta aquí?¿Hoy? Mañana tengo clase. No puedes montar una fiesta enmedio de la semana.
-Cariño, tal vez tú no lo sepas, pero fiestas entre semana hay y siempre ha habido.
-Pero mañana tengo clase. ¿A caso tú no?
-¿A qué hora empiezas?
-A las once. Los jueves siempre empiezo a las once.
-Genial, aún mejor. Yo mañana solo voy por la tarde. Así que no hay más que hablar. Hoy a las nueve fiesta aquí.
-¿Y los vecinos?¿Y tu casero?¿Te permite hacer fiestas?
-Los vecinos todos son universitarios, así que lo más seguro es que se vengan a la fiesta. Y mi casero está en las Bahamas, así que no creo que le importe mucho mientras le pague el alquiler a fin de mes.
Me aparto el pelo de los ojos, y miro a Travis fastidiada. Una fiesta es lo último que me apetece hacer. Me levanto de la mesa y me voy a mi habitación a estudiar. Llamaría a Cal para saber cómo le ha ido en Stonehenge, pero sé lo que dirá de la fiesta. Que me arregle y me lo pase bien. A ver, en el instituto fui a alguna fiesta en casa de Charlotte, una amiga mía. Ella era amante de las fiestas y una de las animadoras. Pero ahora está en Georgia estudiando para ser veterinaria.
-¡Ah, por cierto Rine!¡Llama a todas tus amigas universitarias si son tan guapas como las de esta mañana!-ruedo los ojos. Llamaré a Jess y Nat, sólo porque sé que si se enteran de que hubo una fiesta en mi apartamento y no las invité me matarían. Tal vez llame a Cecy y Ally. Y a Mary. Si montan una fiesta en el lugar donde vivo contra mi voluntad, por lo menos necesito a mi mejor amiga. Urgentemente, así que marco su número.
-Pelirroja, cuánto tiempo sin escuchar tu voz. ¿Ya te has olvidado de mí?
-No podría ni aunque quisiera. Dime que puedes venir esta noche. Por favor.
-¿Por qué?¿Qué pasa?
-Travis quiere montar una fiesta.
-¡Genial! Así podrás alejarte un poco de esa vida tan madura que tienes. Ahora mismo voy y te ponemos guapa.
-Oh, por favor, estoy en mi casa, iré como me dé la gana.
-Escúchame bien Rine, si esta noche Trav monta una fiesta, es la oportunidad ideal para buscar a alguien. Digo, ya va siendo hora de que tengas un nuevo novio ¿no?
-No me presiones. Lo de Sam aún me duele.
ESTÁS LEYENDO
Compañeros de piso
Novela Juvenil-¿Cómo sabes que te acepto en el piso? -Porque soy limpia, ordenada, sé cocinar y te puedo dar un adelanto del alquiler de dos meses.-contesté, segura. -Vivir contigo será raro. -¿Raro porque soy la mejor amiga de tu hermano pequeño o porque soy la...
