Un molesto rayo de luz cae en mi cara. Me remuevo un poco. Es tan molesto.... Pero no me quiero levantar. Estoy demasiado a gusto en la cama, entre las sábanas, y el colchón y el edredón de plumas y... Los brazos de Travis. Alrededor de mi cintura, puedo notarlos calientes, aprisionándome contra su cuerpo. Bah, tampoco pensaba irme. Me acurruco en su pecho e intento seguir durmiendo. Hasta que él se mueve y empieza a sonar la alarma del maldito despertador. Toco a tientas la mesilla de noche para encontrar el móvil. Lo encuentro y apago la alarma. Genial, las siete de la mañana.
-Buenos días Rine.-oigo su voz ronca a mi lado, me giro y le sonrío.
-Buenos días Travis.-le contesto, devolviéndole la sonrisa. Él deja un corto beso en mis labios que me deja con ganas de más y se levanta.
-¿Quieres desayunar?
-Ni te atrevas a acercarte a la cocina. Espérate cinco minutos a que me duche y me vista y hago algo de desayuno, ¿vale?
-Oh vamos Rine, ya verás. Soy capaz de hacerle el desayuno a mi chica.-me dice.
-Si se quema la cocina le darás tú las explicaciones al casero, ¿me oyes?-digo en broma, pero sonrío ante sus palabras. Ha costado, pero lo hemos conseguido. Estos últimos tres meses parecen absolutamente mágicos.
Me ducho y me visto con un look muy primaveral. Ya han subido las temperaturas, y es agradable guardar los abrigos. Cuando salgo del baño oigo ruido de platos y me encuentro a Travis dejando sobre la mesa el desayuno.
-¡Vaya! Cada día me sorprendes más, Travis Jordan.
-Es mi intención hacerlo, Rine, siempre que sea para bien.
-Siempre es para bien.-contesto, dándole un beso en los labios. Oímos ruido de llaves y veo la cabellera rubia de Jake.
-Aw, la parejita feliz. Dáis asco.-dice Jake con sarcasmo.
-¿Qué haces aquí, Jacob?
-Se me ha roto la cafetera y he decidido desayunar con vosotros.
-Qué considerado. -dice Travis con una sonrisa cínica.
-Lo sé. Es decir, ¿quién no querría tener mi compañía?
-Pues se me ocurre mucha gente, pero por educación no diré nada.
-Muchas gracias pelirroja. -contesta Jake con una sonrisa, y yo me río. Travis se levanta y le trae una taza a Jake y el plato de las tostadas. Desayunamos entre bromas y, sí, lo admito, besos, y quejas de Jake por estar solo.
-Oye Rine, esta tarde tengo que ir a Boston, ¿me acompañas?
-Claro. ¿Por qué tienes que ir a Boston?
-A recojer mi portátil. Se lo presté a un amigo.
-Bien.
-Bueno, tortolitos, vuestra compañía es muy agradable pero yo sólo he venido a por la comida. Así que me voy.-anuncia Jake mientras se levanta. Cierra la puerta y Travis me mira con una sonrisa.
-¿Qué pasa?
-No eres guapa, Rine, eres hermosa.-dice Travis de golpe, y noto el rubor en las mejillas.
-Ehm... ¿Gracias?¿A qué viene eso?
-A que eres preciosa.-contesta Travis, dándome un beso en los labios. Yo le correspondo al momento, enredando mis dedos en su pelo. Él me agarra por la cintura y me sienta en su regazo. Siento su lengua pidiéndome permiso para entrar y se lo concedo. Esto es increíble. Al final, terminamos y nos separamos por culpa de la falta de aire, y escondo mi cabeza en su cuello.
-Eres muy buen besador, Travis Jordan.
-¿Quieres dejarlo ahí?¿En sólo un beso?¿Vas a dejarme así?-Travis me mueve un poco y siento un bulto. Y sin querer, se me escapa la risa.
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Compañeros de piso
Teen Fiction-¿Cómo sabes que te acepto en el piso? -Porque soy limpia, ordenada, sé cocinar y te puedo dar un adelanto del alquiler de dos meses.-contesté, segura. -Vivir contigo será raro. -¿Raro porque soy la mejor amiga de tu hermano pequeño o porque soy la...
