Cap. 12- Los únicos besos

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"Podría hablarte del amor, pero prefiero que lo sientas"- Rodi Draco Rosa.




Después de que Doreen dejó a sus amigas en sus casas la invité a la mía para ver películas y ella se empeñó en hablar sobre sus nuevas amistades.

– Son increíbles, Ar, no sé por qué te caen mal –Comentó mientras se sentaba en el sillón y yo ponía la película.
– Nunca dije eso, mi comentario fue que apenas y las conozco, además ¿De cuándo acá te juntas con porristas y las llamas quitándole letras a su nombre? "Oh te presento a Val y a Sof"
Traté de imitar su voz, ella se rio.
– No seas celosa, Ar, sabes que tú eres mi única mejor amiga, no perderás la oportunidad de seguir presumiendo que tu amiga soy yo.
La miré enarcando una ceja.
– Gracias por decirme eso, no hubiera podido dormir sin tu aclaración –agarró una almohada del sillón y la aventó en mi cara, reí– pero en serio ¿De cuándo acá haces amigas tan rápido?
– En la fiesta estaba sola, no te encontraba en ningún lado, Brandon después de decirme lo de Connor, se fue, así que me quedé sentada –Dor se paró del sillón mientras movía su manos a los costados de su cabeza de manera circular– ahora que recuerdo, se empezó a escuchar en la sala los gritos de muchas personas, me iba a levantar para ver qué pasaba pero de pronto se callaron, le pregunté a una chica que salió de la sala y me dijo que una tipa se había subido a la barra para bailar y que después un chico la bajó –abrí los ojos como plato y Doreen lo notó– De acuerdo, cuando haces esa cara me asustas.
– Es que, fui yo quien bailó en la mesa.
Agarré la almohada que Dor me había aventado y me tapé la cara.
– ¡No puede ser posible! –me arrebató la almohada– cuéntame todo.
Hizo que me sentara en el suelo y ella tomó asiento frente a mí.
– Vi a Connor con Meg, me puse celosa y le dije al chico que estaba sirviendo que me diera un trago, no sé qué eran porque bebí de dos colores diferentes, pero eran letales, tomé como cinco veces, tú sabes que no bebo muy seguido así que se me subió muy rápido, pusieron una canción que me gustó y me puse a bailar.
– Vaya ¿Dónde quedó Arianna la santa? –Comentó burlona.
– Cállate.
Cubrí con mis manos mi cara, que vergüenza.
– Espera ¿Entonces quién es el chico que te bajó de la mesa?
– Connor –Susurré.
Los ojos de Doreen se abrieron completamente, no se esperaba esa respuesta.
– Todo un drama –Rio.
– No te rías, fue vergonzoso, oye yo te pregunté cómo conociste a las porristas y no me respondiste.
– Sí te respondí, la chica que me contó qué pasaba en la fiesta es Val.
– ¿Y a Sofía?
– No la conocí en la fiesta, el profesor de cálculo nos dejó hacer un trabajo en parejas, así que me tocó con Sof y da la casualidad que es amiga de Val.
– Pues a mí no me da buena espina Sofía, Dor.
– ¿Por qué? Apenas y la conociste hoy.
– ¿No te fijaste que no dejaba de mirarme?
Doreen frunció el ceño analizando mi pregunta.
– Es cierto, de hecho cuando fuiste por el helado al poco tiempo ella también salió.
– ¿Crees que me estaba siguiendo?
Esa sensación de escalofrío se hizo presente, tal vez mi sexto sentido trataba de decirme algo.
– No lo sé, vi que una chica pasó afuera de la tienda y ella de inmediato se fue –se quedó callada un momento– dirás que estoy loca pero la chica se parecía a Meg.
– ¿Meg?
– Sí, Meg.
Me le quedé viendo.
– Dor, cuando estaba con Ethan en el mismo local se encontraba Connor, después a su lado llegó Meg.
– Ahora entiendo todo, Meg es la capitana, obviamente le habla a Sof.
– Aun así siento que algo va mal, no sé qué sea pero algo no cuadra.
– Deja de ser paranoica, Ar –Me sugirió.
Asentí, me paré y coloqué la película, mientras salía el menú me dirigí a la cocina por las palomitas, cuando volví a la sala Doreen se llevó su celular al oído y se encontraba de pie.
– No contesta –Se quejó y se dejó caer en el sofá.
– ¿Quién no contesta?
– Sof, se supone que teníamos que ponernos de acuerdo para la tarea pero no responde la llamada.
– Vuélvele a marcar cuando termine la película –Comenté mientras me sentaba en el siellón, frente al televisor.
– Está bien.
Zanjó la conversación llevándose una palomita a la boca.

2 veces sin tiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora