Hubo transcurrido un minuto y medio de los 143 segundos, entonces, Laila recordó cuando de niña su madre le solía recitar leyendas de la biblia, le cantaba poesía de Shakespeare y Lope de Vega, compartía con ella su placer por la lectura, aunque no comprendía qué significaban todas las cosas que su madre le leía antes de dormir, sin embargo, siempre conservó los placenteros recuerdos de las melodías angelicales de las frases...
Para algunos, la lectura es un viaje al fondo del universo, es un canto al origen en sustancia, es la novena sinfonía sonando entre líneas, por lo tanto, cuando aprendieron a leer no fue un acontecimiento común, no fue un suceso cotidiano, trivial y habitual, no tuvo nada de normal; para ellos representó el quiebre de un lugar harto conocido abriéndose hacia la repentina aventura del privilegiado mundo que vive escondido adentro del lenguaje, de la comunicación, de las letras, de los libros, de las bibliotecas, de las palabras; fue el asunto que marcó su antes y después como seres humano, fue el inicio de un vivir en libertad, nuevo y renovado: el acceso al conocimiento, a la élite que mueve el mundo, a la cultura y al poder.
Un buen libro es la clave que enciende un cohete destinado al infinito, un amigo que despierta tu imaginación; los párrafos son ríos, montañas, lagos, senderos, la música de la naturaleza y más... Si hubiera una herramienta con la cual simbolizar mejor la eternidad y darla a conocer a los seres humanos los libros y la biblia no existirían, lo cual sería la peor tragedia del mundo.
Todo buen libro que se aprecie platica, de una u otra manera, sobre el discurso de lo que está más allá de la comprensión humana, nos acerca a lo desconocido, a la vida misma. Las palabras no son las cosas; las representan. No obstante, nuestra existencia está impregnada de riesgos, de travesías, de hechos que escapan a nuestro entendimiento. Los poemas, las palabras, los libros son ese Coach que, con incansable ánimo y optimismo romántico, aspira revelarnos el Ser, lo eterno, lo imposible, el omniabarcante existir presente en todo, nuestras vidas. Como dijo Miguel de Cervantes "En algún lugar de un libro, hay una frase esperándonos para darle sentido a la existencia", por consiguiente, los libros nos aproximan a nosotros mismos, a nuestro ser interior. El sentido de nuestras vidas solo puede yacer en algún lugar ahí, dentro de nosotros mismos, es nuestro sentido -no el de nadie más-, en consecuencia, cada persona tiene el(o los) suyo(s) propio(s) y único(s)abierto(s) a descubrirse. Todo libro que pretenda darle sentido a la existencia desea relacionarnos con nosotros, con nuestro ser interior, con nuestra desnudes libre de todo lo externo, de segundas y terceras personas, juntarnos a la perfecta e intrínseca subjetividad, a eso que habita ahí cuando cerramos los ojos y nuestros pensamientos se acallan, o disminuyen, en tanto nos sea posible: a ti mismo o, en mi caso, a mí mismo.
Para tal fin, los libros solicitan de nosotros habilidad inventiva y creatividad, ya que sin nuestra imaginación un libro solo sería un montón de palabras sin sentido. Son esas palabras que han nutrido y vivificado nuestra infancia, que sentimos familiares y nostálgicas como la primera vez que pronunciamos mamá o papá, abuelo o abuela, las cuales tienen el poder de hacer temblar en nosotros nuestros sentimientos y convicciones; proveernos de la calidez hogareña y acurrucarnos del gélido aire nocturno en un cuarto oscuro; revivir las fantasías, ambiciones, amores y sueños de cuando éramos niños; versos que nos cantaron y recitaron antes de dormir hasta convertirse en parte de nosotros porque le aunamos una cuota de espacio único en nuestro corazón, nuestra manera singular de admirar el mundo, le añadimos nuestras emociones particulares, le pusimos nuestra original sensibilidad; dichos con los que aprendimos experiencias, viajamos, conocimos, tuvimos andanzas cargadas de aventuras y riesgos.
Un libro bueno, y con esto nos referimos solo a los afables clásicos, siempre vívidos, parecen querer decir, oculto, subliminalmente, entre sus palabras "Tú mismo, eres tu mayor razón para vivir...", "Tú mismo, eres tu mayor razón para vivir...", "Tú mismo, eres tu mayor razón para vivir... ¡Recuérdelo siempre!", entonces, nunca nos equivocaremos al escoger un buen libro, solo necesita evaluar si entre sus líneas oyes este susurro: "Tú mismo, eres tu mayor razón para vivir...", si lo podemos escuchar y nos inunda la sensación de eternidad navegando intrínseca a nuestra persona, hemos encontrado un verdadero clásico. Tal vez, sea un libro recién públicado o nuevo, pero si consta de estas características es cuestión de tiempo para que se convierta en una obra maestra, admirada y reconocida por todas las generaciones.
Volviendo al gozo, es importante aclarar que la pasión por la lectura, al igual que las experiencias más importantes de la vida, llegan a nosotros de manera insospechada, casual y espontánea, sin planificación, como surgen las grandes ideas, de imprevisto.
Solo en tiempo de recreo un lector encuentra su amor en los cuentos de Borges, en las novelas de Miguel de Cervantes y Gabriel García Márquez, en la poesía de Göethe, Victor Hugo, Rubén Darío, Eugenio Montejo, Whitman y más... en las tragedias de Tristán e Isolda, Shakespeare y Lope de Vega, en la prosa poética de James Joyce y Virginia Woolf, en los ensayos de Montaigne, R. W. Emerson y Thoreau. La literatura llega a nosotros sin buscarla, pero cuando más la necesitamos. De súbito, nos arropa con aspiraciones del glacial abismo existencial de una vida sin sentido y nos calienta cerca de una hoguera al lado de Don Quijote, Sancho y Unos Cabreros cociendo cabra en un camino que parecía desierto y vacío.
Sin recreo, sin tiempo libre, sin tiempo de placer, de sosiego, de gozo... el arte de la lectura y el amor por los libros serían imposibles. Estamos hablando de arte, esto no es algo que se estudia por obligación o deber, sino por pasión, porque la sangre te hierve y sientes un deseo desbocado de manifestar, de alguna forma, eso que está ardiendo en tu interior, es decir, obviamente: Poesía, literatura, palabras, una lectura atenta y tranquila; leer reposado e imperturbable; sumergido en cada estrofa, diversión con cada verso, saborear las frases como vino, leer por placer y con el único propósito de acumular mayores alegrías y tibiar nuestras almas...
Ciertamente, este tipo de lectura no se consigue con prisas ni apuros, tampoco la enseñan en las escuelas y universidades, y mucho menos se encuentra entre las obligaciones impuestas por nuestros padres, por el contrario, es un descubrimiento individual que nos sucede como el amor, como ocurre todo lo perfecto, inesperadamente.
A diferencia de la lectura maquiavélica y cartesiana que se suele inculcar en la gran mayoría de los institutos educativos y en el hogar, la lectura culta, la verdaderamente culta no la pseudo-intelectual, sino la que han cultivado los más grandes genios de la humanidad, esa apasionante que casi bordea lo obsesivo y, en ocasiones, nos ha hecho perder el equilibrio de nosotros mismos, pero siempre -de alguna u otra manera- nos lo vuelve a regresar, jamas persigue objetivos ni finalidad.
Normalmente, en los colegios y en familia nos dicen "estudie y lea mucho para que apruebe el examen, para que sea inteligente, ingeniero, médico, arquitecto, contador, abogado, etc." nuestros profesores y padres casi siempre andan buscándole un sentido práctico a todas las cosas, pero, lamentablemente, quienes únicamente buscan resolver en los libros una tarea, extraer una determinada información, cumplir una labor y leen con intenciones meramente instrumentales, descuidan lo más importante de la lectura: la libertad, el deleite, el gozo, el placer, la fantasía, la fresca aventura; el sosegado secreto de unas palabras, de una línea, de un verso poético; la vivaz emoción de los buenos libros, es decir, los clásicos.
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AMOR & RIQUEZAS
Acak¿Cómo alcanzar el éxito? ¿Cómo solucionar los problemas de dinero? ¿Cómo alcanzar la libertad financiera? Amor & Riqueza, comienza una saga de tres novelas cortas donde se comparten claves y consejos importantes basados en historias de amor en las q...
