Despertó con palmas tibias sobre su vientre y una respiración tranquila en su nuca, escuchaba los murmullos incoherentes de un alfa dormido que se aferraba a él entre sueños. Se sentía pequeño entre sus brazos. Esa sensación de pequeñez que odió y buscó evitar toda su vida para esconder su vulnerabilidad. Darse cuenta que sentirse pequeño, poderse esconder y estar envuelto por el cuerpo de JiMin, lo reconfortaba y le sorprendió. Se sentía protegido más que nada. Notaba a su lobo comportándose como si finalmente pudiera seguir sus instintos y andar libremente. Esos instintos que le parecían una debilidad y siempre suprimió, dejaron de parecerle un lastre del cuál quejarse. Una vez JiMin derrumbó todos los muros con los que se protegía y se permitió abrazar su vulnerabilidad y aceptar apoyo, las cosas se volvieron más bonitas y el peso que siempre habitaba en su pecho se esfumó. Deseaba encontrar alguna manera de retribuirle, de hacerlo sentir igual que lo hace sentir a él.
— ¿En qué piensas, mi niño? —el vaho tibio humedeció su piel. Apretó el abrazo con una risita por asustarlo al hablar de repente.
— En tí —giró hasta encontrar su lugar en el cuello del alfa, apreciando cada segundo antes de que el despertador sonara de nuevo—. En lo feliz que me haces —escondido en su cuello dejó un beso antes de murmurar:—. Feliz cumpleaños, JiMinie.
El despertador volvió a sonar con fuerza en la mesa de noche, llamando su atención para recordarles que debían atender sus clases. Mientras JiMin se duchaba corrió al refrigerador para sacar una pequeña caja de pastel que escondió al fondo para poder sorprenderlo desde temprano. Sacó la velita y la clavó en el centro del pastel, buscó el encendedor que compró para encenderla y esperó un poco a que JiMin fuera a buscarlo confundido por su demora. Escuchó como lo llamaba y los pasos se acercaban, de pronto se sintió tonto sosteniendo el pastel con la vela encendida y quiso arrepentirse de todo lo que estaba haciendo. Entonces se topó con la mirada sorprendida y fascinada del alfa que pronto se llenó de lágrimas hasta romper en llanto.
Dejó con cuidado el platito en la mesa y corrió a abrazarlo, confundido al verlo llorar. Le dió asilo en su cuello y sobó su espalda desnuda para reconfortarlo, rodeó su cintura con cariño para mecerlo calmadamente. Las manos tibias se engancharon en la parte trasera de sus muslos y lo alzaron hasta subirlo a la barra, quedó más alto y así el alfa se acurrucó en su pecho. En ese punto ya era tarde para ir a su primer clase, pero nada les apuraba cuando se encerraban en su burbuja dándose cariñitos.
— Déjame robarte por hoy —pidió JiMin, no tenía intenciones de ir a la universidad ahora—. ¿Me dejas hacerte faltar?
— ¿Me vas a mantener? —soltó una risita al verlo asentir—. ¿Cómo piensas hacerlo faltando a clases? —refutó con una sonrisa burlona.
— Ese ya será mi problema —respondió contra su boca. Disfrutó la textura de sus labios contra los propios, sonrió al tener los brazos ajenos enredándose alrededor de su cuello para acercarlo más—. Vamos a dormir un rato más —tiró de él hasta poderlo cargar nuevamente y llevarlo hasta la cama.
YoonGi hundió su rostro en la curvatura de su cuello y lo ayudó a sostenerse con las piernas rodeando su torso. Adoraba que el aroma se dulcificara de una extraña manera cuando estaba contento, suspiró llenándose de las feromonas. Casi parecía ronronear. JiMin lo cargó sin soltarlo hasta dejarlo completamente encima suyo en la cama, manteniéndolo así de cerquita para calmar a su lobo emocionado. Sobó el largo de su espalda con cariño y se preguntó qué sería de él en ese momento de haberse rendido con el chico de sus sueños.
...
JiMin se consideraba alguien con buen control de sus instintos y de sus propias acciones, pero había veces en las que dudaba de su propia capacidad y pensaba en que probablemente debería tomar más precauciones y no ser tan confiado. Sus manos sostuvieron las caderas de YoonGi para detener el balanceo involuntario que llevaba sobre su entrepierna al inclinarse para besarlo. Las manos pálidas se posaron en su pecho desnudo y presionaban su piel entre jadeos. No podría durar demasiado tiempo así, lo recorrió más hacia su vientre para poder encontrar un poco más de fuerza de voluntad.
ESTÁS LEYENDO
Rough omega (JimSu)
FanfictionCuando se suponía que los omegas debían quedarse en casa a aprender las labores del hogar o los casos más difíciles iban a una institución para ser educados con base a su lugar en la jerarquía, Min YoonGi fingía ser un beta. En su primer año de univ...
