CAPÍTULO 49

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1:15 a.m.

Freen: ¿No contesta? (El señor Armstrong niega con la cabeza sin despegar su vista del teléfono)

Beatriz: Lo siento. (Todos los presentes voltean a verla)
De no haber sido porque lo invité, esto no habría ocurrido. Pero nunca lo hice con una mala intención, de verdad.

Sr. Armstrong: Te dije que eso pasaría, Beatriz.

Beatriz: Sé que me lo dijiste, Roberth. Pero él y yo hablamos.
Me dijo que solamente era un detalle sin ninguna otra intención.
Lo invité porque me siento en inmensa gratitud con él por lo que hizo por mí, por mi hija, por Becky que es como una hija para mí también.
Creí que no haría nada fuera de lugar, pero me equivoqué. Y lo siento mucho, en serio.

Freen: Yo también hablé con él y me dijo lo mismo.
Solamente no pensé que fuese a faltarme al respeto después de decirle todo este tiempo que no quiero nada con él, y más aún, que tengo mi novia.
Creí en él cuando nos ofreció una disculpa por los inconvenientes anteriores, pero no cumplió con su palabra.
Becky me lo dijo, y no le di la importancia necesaria.
Pensé que solo estaba exagerando.

Sr. Armstrong: Si te respetara, dejaría el darte tantos obsequios. Y más aún, en lo que termina cada vez que lo hace.
Él nunca quiso respetar que estás con mi hija. El alcohol le dio el impulso de hacer lo que ya quería hacer.

Beatriz: Sin embargo, gracias Roberth por haber llevado a Jakarin a su casa.
Te lo agradezco mucho. (Él solo asintió y continuó insistiendo en llamar a su hija)

Un silencio abismal se estableció en el lugar...

Nam estaba dormida en el sillón, recostando su cabeza en las piernas de Heng.
Los amigos de la castaña, pensando dónde podría estar, pero su mente no procesaba tan rápido debido al alcohol en sus sistemas.
Y los demás, preocupados porque ni siquiera timbra el teléfono de Becky.

Sun, con el pequeño trote para alcanzar a la castaña, disipó el alcohol. Por lo tanto, estaba menos ebria.
Bastante consiente en realidad.

Freen no podía de los nervios y esa pequeña angustia de saber que posiblemente, su novia no quiera escucharla, y mucho menos verla.

Y con justa razón...

Su angustia era tanta, que no lograba pensar con claridad de dónde podría estar.
Más aún, cuando la conoce tanto.

Era obvio donde podría estar, pero ella simplemente no podía pensar bien.

Heng: ¿No se les ocurre dónde pueda estar? (Friend cayó en cuenta y salió corriendo)

Su novia detrás de ella, tratando de alcanzarla porque no podía conducir así...

Friend: Espérame aquí, amor.
Creo saber dónde puede estar Beck.

Sun: ¿Y dejarte conducir en ese estado?
Por supuesto que no.
Podrías tener un accidente, así que, voy contigo.
Dame las llaves, (estira su mano para recibir las llaves) yo conduzco.

Sin más opción, le entregó las llaves, subieron al auto y lo pusieron en marcha.

Friend le iba indicando el camino, teniendo la esperanza de encontrar a su amiga allí.

Tan solo unos minutos más, llegaron al lugar...

Sun: ¿Crees que esté aquí? (Recorriendo el lugar con su mirada)

Friend: Este es lugar favorito.
Siempre viene aquí por la tranquilidad que le da.
Le recuerda a su madre por los momentos que compartieron juntas aquí.

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