CAPÍTULO TRES
ARIEL
14 de Septiembre de 2015
"RIIIIIING".
07:15 (AM)
El despertador acababa de sonar, aunque ya llevaba una hora despierta dando vueltas en la cama. La incertidumbre del primer día de clase me estaba consumiendo.
¿Por qué tuve que escoger las clases por la mañana?
Notaba mis ojeras oscureciéndose a cada segundo. Sin embargo Sky parecía más despierto y vivo que yo. Maldito perro adorable.
—Sky, quita de encima, ¡tengo que arreglarme!
Adoraba a mi huskey, pero tenía esta asquerosa costumbre de despertarme a lametones. Ya casi ni necesitaba ducharme.
Me miré en el espejo del baño que estaba al final del pasillo. Efectivamente, mis ojeras eran grandiosas.
En aquel mismo instante un escalofrío me recorrió toda la espalda. La noche anterior olvidé cerrar la ventana por lo que por esta entraba una corriente fría para estar todavía en Septiembre, ya que el calor en Nueva York duraba hasta bien entrado Octubre.
La cerré, recordando el invierno en Viena.
"Tranquila, no va hacer tanto frío como en casa", pensé mientras empezaba a maquillarme.
Media hora después ya estaba de camino a la universidad.
Hacía más de tres meses que estaba aquí y todavía no me había acostumbrado.
Cogí fuertemente de la correa de Sky, ya que había olvidado pasearle antes, como siempre, y llamé a la tienda para que Nick se hiciera cargo de él. Cuando ya pensaba que no iba a coger el teléfono, Nick descolgó el auricular.
—Música "Dark Times", le atiende Nicholas. ¿En qué puedo ayud..?
—Corta el rollo, Nick, soy Ariel.
—Ay, Ariel, lo siento. Aún no hemos abierto, no me hagas esto.
—¿Tengo que recordarte que vives en la trastienda de MI tienda?
No esperé respuesta, no hacía falta.
—Necesito que te quedes con Sky, he olvidado sacarle antes y hoy ya tengo clases por la mañana.
—Así que ahora soy dependiente y además... ¿cuidador de perros?
—No te quejes, sé que no tienes nada mejor que hacer.
Hubo unos segundos de silencio en la línea. Pensé que se podría haber quedado dormido otra vez, así que hablé más alto.
—Nick, ya estoy en la puerta. Voy cargada, ábreme y quédate con el perro, por favor.
Colgué y di unos golpes en la puerta de cristal a modo de llamada y donde se veía el cartel de "SE BUSCA EMPLEADO" que dejé que Nick colgara la semana pasada. El muy idiota había dejado el letrero de "ABIERTO" del día anterior. Llamé más fuerte. Acabó apareciendo en bóxers, con el pelo revuelto y con la cara de dormido más ilustrativa que había visto en mi vida. No pude evitar reírme.
—Aquí lo tienes. Es muy bueno, no te preocupes.
—Vale, Ariel...
—Volveré hacia las cuatro. No te duermas, Nicholas.
Mientras amenazaba a Nick, una chica pasó por mi lado rápidamente. Tenía el pelo castaño y los ojos más raros que había visto en mi vida. Me miró fríamente durante un instante, o eso me pareció, y desvió la mirada.
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The Williamsburg Club
Teen FictionSeis chicas. Seis sueños. Un club. The Williamsburg Club. Oasis McCartney, Heather White, Ariel Hoffmann, Adrianna Ferguson, Casiopea Tiziano y Anastasia Rojas son seis completas desconocidas que por diversos motivos y por las vueltas que da la vid...
