CAPÍTULO CATORCE
ARIEL
16 de Octubre de 2015
03:20 PM.
—Markus, no pinto nada en un baile de instituto —dije mientras Sky me daba tirones de la correa. Los viernes no teníamos clase así que había quedado con Markus para dar un paseo con Sky.
—Adrianna quiere que ayude, sobre todo para poner buena música. Y nadie sabe mejor música que tú —me guiñó un ojo y le di un codazo en el costado. Se rió.
—Eso ya lo sé.
—Venga, Ariel, no me hagas suplicarte.
—En realidad eso sería divertido —respondí con una sonrisa malvada. De repente Markus se paró, apoyó una rodilla en la acera y alzó las manos suplicante.
—Por favor.
Menudo teatrillo me estaba montando. Noté cómo la gente que pasaba nos miraba divertida y me puse muy nerviosa.
—¿Qué haces? Levanta de ahí.
—No hasta que me digas que sí.
—No te voy a decir que sí.
—Por favooor —hizo pucheros.
—¿Tú no sientes vergüenza o qué?
—Muy de vez en cuando —respondió con una sonrisa amplia, la cual me despertó una leve a mí. Siempre me pasaba igual.
—Está bien. ¡Pero levántate ya! —hizo un gesto triunfante y se puso de pie por fin.
Tras unos minutos andando, le dije:
—Pregunta estúpida: ¿los bailes aquí son como en las películas? ¿El mismo paripé?
Markus soltó una carcajada.
—Mayormente sí. Por eso no me gustan nada.
—¡Así que me llevas a un sitio que no te gusta!
—Bueno, espero que tú lo hagas más divertido.
Levanté una ceja y él sonrió divertido.
Llegamos a la altura de la tienda y entré, saludando a Nick, que sonrió de vuelta. Oasis no llegaría hasta las cuatro. Me acerqué al mostrador.
—¿Vas a estar toda la tarde?
—Hasta el lunes no empiezo el curso de cocina, por no hablar del hecho de que vivo aquí, ¿vas a salir?
—No lo sé —respondí nerviosa.
—Sí que va a salir, vamos al baile —respondió Markus de pronto.
Di un respingo, no me había dado cuenta de que había entrado tras de mí. Le miré irónicamente y Nick ocultó una risa tras una tos muy mal lograda.
—Bueno, salgas o no, estaré aquí —dijo el rubio.
—Genial. Luego os traeré a Sky a ti y a Oasis.
Me despedí y salí de la tienda con Markus. Andamos un par de metros para poder salir del rango de visión del cotilla de Nick.
—Oye, aún no te he respondido a lo del baile —dije seria.
Markus se echó a reír.
—Deja de reírte, por lo que más quieras —continué.
Él debió de notar que mi gesto se hacía más duro, porque paró enseguida.
—Estaba de coña.
—No me hace gracia —respondí.
—Ariel, deja de hacer una montaña de un grano de arena.
—¿Qué crees? ¿Que con esa sonrisa lo puedes conseguir todo? ¿Que te voy a decir que sí desesperada porque eres el único chico que me ha pedido quedar en todo este tiempo en Estados Unidos?
En el momento en que eso salió de mi boca sentí que no debía haberlo dicho. No me gustaba que conocieran detalles personales sobre mí, aunque no fueran tan importantes, como este.
Me miró sorprendido, lo que me dio más rabia aún.
—Qué más te da... —dije en un tono más suave.
—Solo quiero pasar un buen rato, poner buena música y ya está. Estaba de broma ahí dentro. Pero admito que soy un bocazas, lo siento —levantó las manos en señal de disculpa.
—No quiero que des las cosas por sentado —le miré directamente a los ojos.
—No lo hago. Estaba de broma, lo siento.
ESTÁS LEYENDO
The Williamsburg Club
Novela JuvenilSeis chicas. Seis sueños. Un club. The Williamsburg Club. Oasis McCartney, Heather White, Ariel Hoffmann, Adrianna Ferguson, Casiopea Tiziano y Anastasia Rojas son seis completas desconocidas que por diversos motivos y por las vueltas que da la vid...
