N/A: Como no sabemos si el problema con Wattpad afectó a la visualización del capítulo de Heather, queremos saber si lo habéis podido leer o si tenemos que volver a publicarlo para que podáis hacerlo. Después de esta pequeña nota, os dejamos con el capítulo especial ♥.
CAPÍTULO ESPECIAL #5
CASTIEL
25 de Diciembre de 2011
Nunca entendí por qué se utilizaba el color negro para representar el luto. No obstante ahí estaba yo, con un pequeño yorkshire terrier en mi brazo, y enfundado en un traje y mirando cómo el ataúd se hundía bajo tierra.
Justo esa misma madrugada el cura del hospital le había dado la extrema unción. Apenas unos minutos después me dejó para siempre. Mientras la gente lo pasaba bien con sus familias el día de Navidad, yo estaba en el cementerio, despidiéndome de la que había sido mi mujer durante cinco años.
La conocí cuando apenas tenía seis años. Era el primer día de colegio. Mi madre me llevaba de la mano mientras yo lloraba desconsoladamente. No quería ir a ese lugar desconocido para mí. Fue entonces cuando una pequeña niña rubia con dos trenzas agarró mi mano y me sonrió.
—Hola, me llamo Emma.
La tranquilidad de su sonrisa hizo que mis lágrimas cesaran y entramos los dos juntos en nuestro primer día.
Los años fueron pasando y Emma y yo no nos separábamos.
Un día, en un verano de nuestra adolescencia, sellamos un pacto.
Hacía mucho calor, pero nosotros corríamos sin importarnos que el sol estuviera en lo más alto del cielo observándonos. El bosque en el que estábamos era nuestro escondite. Siempre íbamos allí a pasar las largas tardes mientras los demás adolescentes del pueblo se dedicaban a intentar destilar su propio alcohol con los juegos de química que les habían regalado sus padres de pequeños. Nuestros corazones estaban totalmente acelerados, así que al llegar a un pequeño claro, Emma se tumbó en el suelo sin ningún miramiento. Yo me senté a su lado y ella apoyó su cabeza en mis piernas.
—Cass, ¿tú crees que cuando crezcamos seguiremos siendo amigos?
—Claro, no creo que nada pueda separarnos.
Ella se incorporó y se quedó mirándome fijamente a los ojos a escasos centímetros de distancia.
—¿Seguro?
—Sí.
—Prométemelo.
—Te prometo que nada ni nadie podrá separarme de tu lado.
Cuando acabé de pronunciar la ultima palabra, sus labios rozaron los mios y nos fundimos en un beso tan inesperado como deseado.
Una vez confirmamos que nuestro amor era correspondido empezamos a salir. Cada día era fantástico a su lado, ahora de una nueva forma que antes no conocíamos. Los besos eran seguidos de tentadoras caricias que se quedaban marcadas en nuestra piel, pero ninguno de los dos era capaz de pasar al siguiente nivel a pesar de que el deseo nos quemaba por dentro.
Mi amor por Emma cada día era más fuerte, así que el día de la graduación, en el coche de vuelta a casa, se lo propuse.
—Emma, sabes que te quiero muchísimo. Que haría cualquier cosa por ti, cualquier locura. Lo sabes, ¿no?
—Cass... Claro que lo sé. ¿Qué pasa?
—Lo he estado pensando mucho tiempo. He sopesado los pros y los contras pero mi amor por ti es mucho más grande.
En ese momento paré el coche y saqué una pequeña cajita de terciopelo azul del bolsillo interno de la chaqueta.
—Emma Roseanne Lee, ¿quieres casarte conmigo?
Y antes de responder cualquier cosa, se abalanzó sobre mí y me besó. Esa reacción sin duda significaba que quería casarse conmigo, así que, con la oposición de nuestros padres presente, empezamos con los preparativos de la boda.
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The Williamsburg Club
Teen FictionSeis chicas. Seis sueños. Un club. The Williamsburg Club. Oasis McCartney, Heather White, Ariel Hoffmann, Adrianna Ferguson, Casiopea Tiziano y Anastasia Rojas son seis completas desconocidas que por diversos motivos y por las vueltas que da la vid...
