Sam
Camino entre la gente intentando camuflarme, ser una más. Uno de los camareros se acerca a mí ofreciéndome un copa de champán. Me trago las ganas de rodar los ojos al ver que todo rebosa dinero y cojo una dándole las gracias. Doy un rápido vistazo alrededor, me encantaría saber quiénes son los socios fieles a mi hermano y cuáles, por otra parte, le juran lealtad a mi padre.
Me detengo cuando en mi campo de visión entra Owen con un traje azul marino, la chaqueta se ajusta a sus hombros a la perfección y los pantalones dejan al aire sus tobillos. Desprende un aura de seguridad y sexualidad que haría caer a cualquiera a sus pies.
Se dirige hacia mí con una sonrisa fingida y yo me obligo a hacer lo mismo. Este no es el momento ni el lugar para recriminarle nada.
—Estás espectacular, Samantha.
—Gracias —doy un largo trago de mi copa—. Parece que hemos combinado a la perfección —digo mirando nuestros trajes. Son del mismo color.
—Creo que hemos tenido el mismo modista.
Con esa frase me deja bien claro que ha hablado con mi padre.
—Quiero que sepas que eres mucho más que todo esto —susurra acercándose a mi oído—. En media hora será la presentación. Un foco de luz iluminará a tu hermano, esa será la señal para que salgas.
Finjo una pequeña carcajada al ver a Jason caminar hasta nosotros. Acaricio el brazo de Owen simulando y lo separo de mí suavemente.
—Qué cosas tienes, Owen —pronuncio cuando mi hermano se para junto a nosotros.
—Veo mucha complicidad entre vosotros. ¿Tengo que empezar a llamarte cuñado? —bromea bebiendo de su copa.
Los tres nos reímos creyendo que somos buenos actores, pero esa no es la realidad. Jason tiene los hombros en una recta perfecta, no deja de beber de su copa y mira el reloj cada cinco segundos. Está nervioso. Por otra parte, Owen sonríe tanto que pienso que se ha metido algo para que sus labios no cambien de postura. Es todo una fachada. Y yo no puedo dejar de tocar la cinturilla de mi pantalón para comprobar que el teléfono móvil sigue ahí.
—¿Estás preparado para la presentación, Jason?
Recupero la atención de mi hermano que no deja de observar al gobernador de Denver y al alcalde de Fort Collins que hablan animadamente. Me encantaría escuchar esa conversación y descubrir qué clase de promesas se están haciendo entre ellos.
—No te voy a mentir, estoy nervioso, pero también ansioso. Llevo esperando esta oportunidad mucho tiempo, hermanita. Por cierto, tengo que presentaros a alguien, es la joven promesa de la empresa, después de ti por supuesto —dice girándose hacia Owen.
Los dos fruncimos el ceño sin saber muy bien a quién se refiere, esto no lo teníamos planeado. Caminamos entre la gente hasta llegar a una mesa retirada del centro del salón. Nada más ver quién nos espera allí, agarro la mano de Owen con fuerza para no tropezar. Qué. Están. Haciendo. Ellos. Aquí.
—Os presento a Marvin Hammer, hermano de Rudy Hammer, su abuelo fue el cofundador de la empresa junto al mío.
Rudy Hammer, la persona que le donó a mi hermano la parte de la empresa que le correspondía y gracias al cual consiguió destituir a mi padre. Marvin es su hermano. Pero lo que más me preocupa ahora mismo es la chica que tiene justo al lado. Uno de sus brazos le rodea la cintura con cariño.
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Seremos Eternos
RomanceSamantha Hughes desde pequeña ha tenido muy clara su vocación, el periodismo. Su familia nunca se lo ha puesto fácil y tras enfrentarse a ellos, se aventura en una nueva vida con el peso de su pasado sobre sus hombros. Alexander Cooper tuvo una inf...
