Arrepentimiento

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Chaeyoung no podía esperar para sorprender a Mina. Había trabajado duro durante meses, ahorrando cada centavo para comprarse su primer auto, un pequeño sedán blanco que brillaba bajo el sol de la tarde. Había soñado con este momento: recoger a Mina en su nuevo auto y llevarla a cenar, tal vez incluso al lugar donde tuvieron su primera cita. Imaginaba la sonrisa de Mina, el brillo en sus ojos cuando la viera llegar.

Estacionó frente al edificio principal de la universidad de Mina, nerviosa pero emocionada. Observó a los estudiantes que pasaban, muchos de ellos en grupos, charlando y riendo. Chaeyoung se sentía un poco fuera de lugar; su universidad era diferente, menos prestigiosa, pero ella nunca se había preocupado por esas cosas. Solo quería ver a Mina.

Finalmente, la vio. Mina caminaba hacia ella con un grupo de amigos, su cabello oscuro caía en suaves ondas sobre sus hombros, y su sonrisa iluminaba su rostro. A su lado, Sana, una amiga en común, reía junto con el grupo, claramente en su elemento. Chaeyoung sintió una oleada de calidez al verlas. Sana siempre había apoyado su relación con Mina y era una de las pocas personas que conocía lo que tenían.

—¡Mina! —gritó Chaeyoung, agitando la mano con una sonrisa radiante.

Mina se giró al escuchar su nombre, y por un momento, sus ojos se encontraron con los de Chaeyoung. Sin embargo, en lugar de la alegría que Chaeyoung esperaba, vio una sombra de incomodidad pasar por el rostro de Mina. Antes de que Chaeyoung pudiera procesar lo que había visto, Mina caminó hacia ella, sus amigos siguiéndola de cerca.

—Chaeyoung, ¿qué haces aquí? —preguntó Mina con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos, lanzando una rápida mirada a sus amigos.

—Quería sorprenderte —dijo Chaeyoung, tratando de ignorar la sensación de que algo no estaba bien—. Pensé que podríamos salir a cenar. ¿Te gusta el auto? Lo acabo de comprar.

Mina esbozó una sonrisa tensa y asintió, pero antes de que pudiera responder, Jisoo, un chico alto con gafas que estaba en el grupo, se adelantó con una sonrisa curiosa.

—¿Es esta tu novia, Mina? —preguntó, medio en broma, mientras miraba a Chaeyoung.

Chaeyoung, emocionada, estaba a punto de responder cuando sintió la mano de Mina apretar su brazo con una firmeza inesperada.

—No, no es mi novia —dijo Mina rápidamente, cortando las palabras de Chaeyoung—. Es... solo una amiga.

El silencio que siguió fue como un golpe en el estómago para Chaeyoung. Su corazón se rompió un poco más con cada segundo que pasaba. Sana, que estaba justo detrás de Mina, abrió los ojos con sorpresa, pero no dijo nada, simplemente observó la escena con incredulidad.

Chaeyoung forzó una sonrisa, luchando por mantener la compostura.

—Sí, solo una amiga —murmuró, sintiendo cómo su voz temblaba ligeramente.

Los amigos de Mina siguieron hablando, intentando llenar el incómodo silencio, pero Chaeyoung ya no podía escucharles. Se sentía como una extraña, fuera de lugar, atrapada en un escenario que no comprendía.

Finalmente, Mina se giró hacia ella, con una mezcla de culpa y confusión en su rostro.

—Chaeyoung, yo... no quería decirlo así... —empezó Mina, pero Chaeyoung la interrumpió rápidamente.

—No importa —dijo Chaeyoung, forzando una sonrisa que no llegaba a sus ojos—. De verdad, no importa. Disfruta tu tiempo con tus amigos.

Sin esperar una respuesta, se dio la vuelta y caminó hacia su auto, sintiendo que todo el mundo se desmoronaba a su alrededor. Mina la llamó, pero Chaeyoung no se detuvo. Subió al auto, cerró la puerta con fuerza, y las lágrimas que había estado conteniendo comenzaron a rodar por sus mejillas.

One Shots | Michaeng Donde viven las historias. Descúbrelo ahora