Era una noche fresca y tranquila en Seúl, justo lo que las chicas de Twice necesitaban después de una semana interminable de ensayos y presentaciones. Habían estado trabajando sin descanso para su próximo comeback, y aunque amaban lo que hacían, el cansancio se había acumulado. Cuando Jihyo les propuso una noche relajada en su apartamento, todas aceptaron con entusiasmo. La idea de dejar de lado las rutinas estrictas y disfrutar de la compañía mutua, sin preocupaciones, sonaba como un sueño hecho realidad.
El departamento de Jihyo estaba acogedor, con una suave música de fondo y las luces tenues que creaban un ambiente perfecto para desconectar. Las chicas se acomodaron en los sofás y sillones, rodeadas de snacks y botellas de distintas bebidas que Jihyo había preparado con esmero. Una tras otra, las copas comenzaron a llenarse, y la risa fluía con la misma facilidad que el licor. Nayeon bromeaba con Jeongyeon, mientras Dahyun y Tzuyu parecían competir en ver quién podía hacer el cóctel más extraño. Sana, siempre juguetona, se movía entre todas, haciendo brindis con cada una.
Sin embargo, lo que llamó más la atención esa noche fue ver a Mina con un vaso en la mano. Normalmente, ella evitaba el alcohol, siempre optando por agua o jugos. Pero esta vez, había decidido unirse al resto. Chaeyoung, que estaba sentada cerca, no pudo evitar arquear una ceja al ver a Mina dar un pequeño sorbo a su bebida. Había algo fascinante en la forma en que sus labios tocaban el borde del vaso, su expresión relajada y la risa ligera que escapaba de ella.
—¿Mina, estás bebiendo de verdad? —preguntó Sana, con una mezcla de sorpresa y diversión en su voz, alzando una ceja mientras se acercaba a su amiga. El grupo también giró la cabeza para mirarla con interés.
Mina sonrió con una pizca de timidez, pero sin dejar de alzar su vaso. —Bueno, pensé que hoy era un buen día para hacer algo diferente —respondió, mientras levantaba su copa en señal de brindis.
Nayeon se unió rápidamente al entusiasmo. —¡Eso merece un brindis! Por Mina, nuestra chica seria que decidió unirse a la diversión.
Todas alzaron sus copas con risas y un "¡Salud!" unánime. Los ojos de Chaeyoung se clavaron en Mina por un momento más de lo necesario. Había algo en la manera despreocupada en la que Mina se comportaba, diferente a su usual reserva. A cada sorbo que daba, Mina parecía dejarse llevar un poco más, reía más fuerte, hablaba más seguido, y esa sonrisa que siempre estaba allí, pero rara vez era tan visible, parecía iluminar toda la habitación.
Chaeyoung no podía apartar la vista, sintiendo una mezcla de confusión y algo que no quería admitir. ¿Era la bebida lo que la hacía ver a Mina tan distinta, o era simplemente ella, liberada de las ataduras del día a día? Mientras las horas pasaban y las conversaciones se hacían más intensas y despreocupadas, Chaeyoung sintió que algo en la dinámica del grupo comenzaba a cambiar, especialmente en cómo percibía a Mina.
Las risas y el bullicio seguían llenando el departamento de Jihyo, pero Chaeyoung apenas podía concentrarse en las conversaciones que ocurrían a su alrededor. Sus ojos seguían volviendo, casi instintivamente, hacia Mina. La japonesa estaba sentada en el extremo del sofá, su rostro enrojecido por el alcohol, con una risa un poco más fuerte de lo habitual y sus ojos brillando de una manera inusual. A simple vista, parecía estar disfrutando de la noche como el resto del grupo, pero Chaeyoung sabía leer entre líneas. Había algo en la forma en que Mina evitaba mirarla directamente, o en cómo a veces parecía perderse en sus pensamientos, como si hubiera algo más detrás de esas sonrisas.
Chaeyoung sintió un nudo en el estómago. Sabía que los últimos días habían sido complicados. Los encuentros públicos con Rosé y Somi no habían pasado desapercibidos para Mina. Ella podía fingir que no le importaba, pero las miradas furtivas y la forma en que se tensaba cada vez que veía fotos o videos de Chaeyoung con ellas decían otra cosa. Lo más doloroso para Mina era que no podía mostrarse igual de cercana con Chaeyoung, ni en público ni siquiera frente a sus compañeras. El secreto de su relación era algo que habían decidido mantener desde el principio, pero en momentos como este, ese pacto se sentía como una barrera que no podían cruzar.
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One Shots | Michaeng
FanfictionPequeñas o largas historias de nuestro ship favorito michaeng! ¡One shots! (Historias de un solo capítulo) - Adaptaciones no permitidas sin mi permiso
