Cap 36 : Zorro

4 0 0
                                    

El día apenas comenzaba, y el aire fresco de la mañana envolvía el castillo con una tranquilidad extraña, casi como un susurro antes de una tormenta.

Caminé hacia la sala de reuniones, donde Matteo y Ragnar ya me esperaban.

Al entrar, noté cómo los ojos de Matteo brillaban con emoción, un poco nervioso, pero decidido.

Era una conversación inusual para él, pero su lealtad a Björn y su entusiasmo por la boda eran innegables.

—Quiero hablar sobre la decoración de la boda —dijo Matteo, aclarando su garganta y lanzándome una mirada de complicidad—. Las sirvientas están esperando indicaciones, y pensé que tú podrías ayudarme a decidir qué es más apropiado para el evento.

Le sonreí, y luego dirigí una mirada a Ragnar, quien asentía mientras escuchaba.

Sabía que la decoración era importante, y que todo debía ser perfecto para la nueva esposa de Björn.

—Creo que sería ideal que los arreglos fueran delicados —sugerí, imaginando flores suaves y tonos cálidos para dar un toque de elegancia—. La esposa de Björn debe sentirse bienvenida, como alguien especial. Tal vez unos tapices decorativos y guirnaldas de flores blancas y rosadas, algo que simbolice la paz y la prosperidad.

Ragnar asintió, satisfecho con la idea.

—Estoy de acuerdo —respondió, su voz grave llenando el espacio—. Pero recordemos que es un evento vikingo. Necesitamos juegos que honren nuestra tradición y la fuerza de los hombres. ¿Qué tal algunas competencias de tiro con arco? O desafíos de resistencia en los que se pruebe la fuerza y la agilidad.

Me pareció una buena sugerencia, y ya imaginaba cómo los invitados disfrutarían de los desafíos.

Estaba a punto de hacer una propuesta cuando una voz helada surgió de detrás de nosotros, cortando el aire como una cuchilla.

—¿Así que ahora Matteo es un organizador de eventos? —se burló Ivar, con ese tono afilado que solo él sabía usar—. ¿O es que ha olvidado que debería ser un guerrero?

Matteo se giró lentamente hacia Ivar, sin mostrar miedo, pero claramente incómodo por la interrupción.

—Soy amigo fiel de Björn —respondió, sin levantar la voz pero con firmeza—. Estoy aquí para asegurarme de que todo esté en orden para su boda.

Ivar dejó escapar una risa sarcástica, y sus ojos se estrecharon mientras se cruzaba de brazos.

Pude sentir la tensión entre ellos intensificarse, y sabía que Ivar disfrutaba provocando a Matteo.

Era como si buscara cualquier oportunidad para demostrar que nadie podía competir con él, ni siquiera en cuestiones triviales.

Me acerqué a Matteo y le dije con voz firme:

—No tienes que darle explicaciones, Matteo. Ni a él ni a nadie.

Ivar, sin embargo, no estaba dispuesto a retroceder.

Sus ojos se clavaron en Matteo, y su tono se volvió aún más cortante.

—Es verdad, Matteo. Quizás no necesites explicaciones… pero si eso es así, ¿por qué mejor no sales huyendo como un buen zorro traicionero? Tal vez después tengas tiempo de clavarme un cuchillo en el ojo, como hacen los cobardes.

Sentí que la ira se acumulaba dentro de mí, y antes de darme cuenta, le respondí en el mismo tono que él usaba, sin dejarme intimidar.

—Se te da bien ese papel de zorro traicionero, ¿verdad, Ivar?

El Mismo Temperamento +18Donde viven las historias. Descúbrelo ahora