Un año antesEl barco tocó tierra con un ligero crujido de madera, y el aire fresco del puerto llenó mis pulmones con una mezcla de emoción y ansiedad.
La bulliciosa actividad del muelle me resultaba abrumadora; los gritos de los comerciantes y el graznido de las gaviotas me rodeaban, pero mi mente estaba completamente centrada en Freydis y lo que había sucedido en el barco.
—Debemos encontrarla —dije con firmeza, mis ojos escaneando la multitud que se movía a nuestro alrededor.
Freydis asintió con determinación, su mirada tan intensa como la mía. —No hay tiempo que perder. Si alguien sabe dónde está, son los del pueblo.
Empezamos a caminar, preguntando a los lugareños, pero la frustración comenzó a crecer.
Cada nuevo rostro que se cruzaba en nuestro camino solo aumentaba mi inquietud, y cada respuesta negativa era un golpe más a mi confianza.
—Esto es una locura —murmuré, apretando los puños. —No puede haberse ido tan lejos.
—Quizás deberíamos buscar en el castillo —sugirió Freydis, su voz firme pero con una sombra de preocupación. —El castillo más alto del pueblo. Es un lugar donde podría haberse refugiado.
La idea resonó en mí.
Teníamos que intentarlo.
Sin dudarlo, nos dirigimos hacia la carretera que subía al castillo.
El camino se volvía cada vez más empinado y rocoso, y el aire se tornaba más fresco.
A cada paso, la tensión aumentaba, como si el destino nos guiara hacia un encuentro inevitable.
Al llegar a las puertas del castillo, me detuve un momento para tomar aire y calmarme.
Freydis parecía lista para cualquier desafío, su energía inquebrantable.
—Voy a hablar con los guardias —dije, mi voz grave y decidida—. Necesitamos ver a Bjön.
Los guardias, robustos y vigilantes, se alineaban en la entrada.
Uno de ellos, un hombre de gran estatura con una mirada penetrante, nos observó con desconfianza.
—¿Qué quieren? —preguntó, cruzando los brazos con autoridad.
—Necesitamos hablar con Bjön —repetí, manteniendo mi mirada fija en el guardia.
Él levantó una ceja, escudriñándonos. —Si Bjön no les dijo nada, no puedo dejarlos pasar. ¿Son hermanos? ¿Primos? ¿Algo así?
Intercambié miradas con Freydis, ambos sabíamos que no teníamos ninguna relación de sangre con Bjön.
—No somos nada de eso —respondí, más brusco de lo que pretendía.
El guardia frunció el ceño, cruzando los brazos con más firmeza. —Entonces, si no tienen relación, no los dejaré entrar.
Freydis, sintiendo la presión del momento, decidió intervenir. —Estamos comprometidos —declaró con una voz clara y decidida.
Me quedé helado. Su declaración me tomó por sorpresa, incapaz de entender lo que acababa de escuchar. —¿Qué? —murmuré, sin poder ocultar mi incredulidad.
El guardia miró a Freydis con interés. —¿Comprometidos? ¿De verdad?
Sin dudar, Freydis continuó: —Me gustaría que en nuestra boda estén los mejores líderes de invitados, y creo que sería un honor que Bjön asistiera.
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El Mismo Temperamento +18
FantastikXacnia siempre penso que nadie la entenderia por su mente macabra,nunca penso que encontraria a alguien con el mismo temperamento de locura hasta tal punto de asesinar