Dos semanas habían pasado desde aquel encuentro en el estudio, y aunque Pablo y Malú seguían cruzándose en pasillos, en la cafetería y hasta en la calle, no intercambiaban una sola palabra. A veces, sus miradas se encontraban por unos segundos, cargadas de un mensaje que no se atrevían a pronunciar. Malú seguía acudiendo al estudio casi a diario, componiendo con Alejandro y trabajando con otros productores, intentando encontrar una salida a la confusión que la aterraba.
Aunque Alejandro estaba convencido de que su voz era un fenómeno capaz de revolucionar la industria, Malú no estaba segura de querer lanzarse a ese mundo. No sabía si tenía la fuerza, ni si dejar atrás todo lo conocido era posible. Pero cada vez que escribía una canción, cada vez que se subía al micrófono, sentía algo que jamás había experimentado: libertad.Esa noche, mientras las luces de la ciudad iluminaban su pequeño salón, Malú sacó papel y bolígrafo. No podía seguir guardando todo lo que sentía. No podía mirar a Pablo y no decirle lo que pasaba en su vida, lo que él significaba para ella. Si lo hacía de frente, sabía que no encontraría las palabras, que acabarían en el mismo ciclo de siempre, discutiendo y sucumbiendo al deseo. La carta sería su única salida.
"Pablo,
No sé cómo empezar a escribir algo que llevo tanto tiempo callándome, pero siento que necesito hacerlo.
No sé si alguna vez has notado cómo cambiaste mi vida desde el día que nos conocimos. Desde ese momento todo ha sido diferente, aunque quizás tú no te hayas dado cuenta. Me devolviste una ilusión que no sabía que había perdido, me hiciste sentir viva en un lugar donde solo había vacío. Pero también me enfrentaste a lo peor de mí misma.
Hay algo que nunca te dije, y que creo que debes saber. Estoy con alguien, y su nombre es Óscar. Sé que ya lo sabes, pero no sabes el porqué, y creo que necesitas entenderlo. Estoy con él porque me prometió que juntos llegaríamos lejos, que me abriría puertas que yo sola nunca podría alcanzar. En un principio pensé que lo hacía por mi carrera como periodista, pero con el tiempo me di cuenta de que Óscar no solo tenía control sobre mi trabajo, sino también sobre mí. Cuando conocía a chicos todos ellos recibían amenazas por su parte para que se alejaran de mí, a mi me decia que era por mi bien profesional pero yo no quería darme cuenta que lo único que él queria era tenerme para él, y cuando lo consiguió, te conocí a ti.
No sé cómo decirte esto sin que suene terrible, pero llevo meses estando atrapada en esta relación. Una relación que no me hace feliz, que me consume, pero de la que no he podido salir... hasta ahora. Estoy trabajando en ello, Pablo. Estoy escribiendo canciones, grabándolas, intentando encontrar un camino lejos de él. Pero necesito tiempo, y necesito fuerza, y a veces me pregunto si lo lograré.
Lo único que sé con certeza es lo que siento por ti. Nunca fue planeado, nunca quise que esto ocurriera, pero lo que siento por ti me da valor para querer algo mejor para mí. Quiero que lo sepas, porque aunque ahora mismo no pueda ofrecerte nada, espero que cuando todo esto termine, cuando consiga liberarme, tú sigas ahí.
No te pido que me esperes, pero me gustaría que lo hicieras. Me gustaría que, cuando todo esto pase, podamos encontrarnos de nuevo, libres de dudas, de miedos, y podamos empezar nuestra propia historia.
Tú me enseñaste lo que es la esperanza, y por eso siempre te estaré agradecida.Malú".
A la mañana siguiente, Malú dobló cuidadosamente la carta y la dejó en la sala del piano, sabiendo que Pablo acudiría allí como siempre. Por la tarde, tras horas de grabación, él entró y acudió directo al piano, intrigado al ver el sobre sobre las teclas del piano. Lo tomó con cuidado y comenzó a leer.
Cuando terminó de leer la carta, la sostuvo en sus manos, mirándola como si fuera algo frágil y sagrado. Sus pensamientos iban a mil por hora, pero había una certeza y es que necesitaba hablar con ella. Sin esperar un segundo más, salió de la sala del piano. Sabía que Malú estaba en algún lugar del estudio, y no iba a descansar hasta encontrarla.
Finalmente, la vio en la cafetería, sentada junto a una ventana, con una taza de café entre las manos. Parecía estar absorta en sus pensamientos, con el ceño ligeramente fruncido, como si estuviera reflexionando algo importante.
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Entre notas y secretos.
RomanceMalú, una periodista musical de 28 años, asiste a una fiesta en un bar de la capital junto a dos amigos. Esa noche, el dueño del local, Pablo López, un principiante músico de 26 años, celebra su cumpleaños con un concierto especial. La voz de Pablo...