CAPÍTULO 15

6.5K 670 153
                                        



WILLOW


De verdad que no la comprendo, aparece en mi casa como si nada hubiera pasando en meses, insinúa que yo voy a estar disponible para ella y luego desaparece por casi una semana entera, sin comunicación aparente y ahora vuelve a reunirse con mis amigas como si fueran las suyas.

No he dicho una sola palabra desde un rato, solo escucho lo que dicen y tomo mi bebida. La mesera se acerca a la otra mesa y le pido un trago para poder soportar la presencia de Morgan. Al poco tiempo regresa y le agradezco amablemente, pero Morgan me hace sobresaltar cuando aprieta mi muslo.

—¿Está bien, señorita?

—Si, todo bien —le sonrío a la mesera y se aleja.

Aparto la mano de Morgan y vuelve a hacer mismo. Me está tomando todo mi autocontrol el no volver a abofetearla como merece. Jane sonríe al ver la mirada que le lanzó a Morgan y está a punto de opinar algo, pero se calla cuando niego.

—Entonces, Morgan —habla Diane —¿Conociste a alguien interesante en Alemania? —La observo de soslayo y ella me mira a mi con una sonrisa antes de hablar.

—Claro, era muy interesante, pasaba todo el tiempo a mi lado, a veces nos quedábamos hasta la madrugada —me tomo mi trago para pasar el enojo que solo va incrementando —ir con ella a Rusia fue aún más interesante.. —dejo el vaso sobre la mesa tan fuerte que el sonido llama la atención de las personas.

—Por favor, continúa —la animo —cuéntanos como te divertías con esa mujer.

—Aprendí mucho de ella —dice sonriendo sin apartar sus ojos de los míos.

Siento que quiero golpearla, está muy mal, ya lo sé, pero me mira con esa sonrisa mientras habla de otra mujer cuando era ella la que quería tenerme siempre en su vida y a la primera oportunidad se va con alguien más.

Estoy a punto de levantarme cuando habla nuevamente relajando los hombros y viendo a mis amigas.

—Ella y su esposa son asombrosas —suelto el aire contenido y bufo al ver la sonrisa de Jane.

—¿Entonces sigues con la idea de quedarte con nuestra adorable Willow? —pregunta Diane.

—Nunca ha dejado de ser mía —intenta tocar mi mejilla y aparto su mano.

—Eso quisieras tú, pero no va a suceder, puedes largarte otro año más y me seguirás dando igual —ella se ríe y acerca sus labios a mi oído.

—El beso que me diste en tu apartamento decía todo lo contrario.

Quiero responderle, pero se pone de pie tan rápido que nos deja sorprendidas, camina apresurada hacia la entrada donde un chico de cabello negro le dice algo que la hace voltear a verme, aparto mis ojos  y me centro en mis amigas.

—Debieron decirme que ella vendría —les reclamo.

—¿Sorpresa? —dice Jane sin mucha emoción —ella pidió vernos solo un momento.

—Que por cierto, ya deberíamos irnos —comenta Diane viendo la hora en su celular —ella y yo tenemos que terminar un trabajo de la universidad.

—Bien, me iré con ustedes.

—Tu vienes conmigo —Morgan aparece colocándose a mi espalda —gracias por todo chicas.

—No es nada, nos alegra volver a verte, cuida de nuestra adorable gruñona, tal vez tú puedas hacer que se relaje un poco —Jane le guiña.

Salimos del restaurante y me despido de mis amigas con un abrazo. Espero a que se hayan subido a su auto para huir de Morgan o ellas mismas me detendrían, porque al parecer les ha lavado el cerebro para que estén de su lado.

Amor LetalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora