CAPÍTULO 31

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WILLOW


Dios... creo que yo soy tu mejor guerrera, pero sigues poniéndome a prueba de esta manera voy a perder. Ya por favor, te lo suplico, deja de poner a mi suegra frente a mi que su esposa me va a matar si vuelve a ver que le sonrío. Pero es que es inevitable no sonreírle cuando esta cerca.

—Ven, te ayudo a ajustar las correas —dice Olivia sujetando las correas donde irán las armas.

—Amor —Alice se acerca colocando una mano en su hombro —Roxanne necesita decirte algo, ve con ella.

—Ayúdale tú —me quedo congelada al sentir a Alice tan cerca. Su sola presencia me asusta, mis mejillas se sienten calientes al tenerla cerca.

—¿Y bien? —me pregunta mientras me indica cómo debo colocar las que van en la pierna.

—¿De que? —pregunto con nerviosismo.

—¿Seguirás viendo a mi esposa con esa cara de boba o realmente pondrás tus ojos solamente en Morgan? —pregunta ajustando demasiado fuerte las de mi cintura —porque si es lo primero... —me sujeta con fuerza acercándome a ella —te aseguro que voy a revocar mi permiso para que te lleves a mi bebé hacia tus garras —entrecierra sus ojos —si te atreves a lastimarla por estar de ojo alegre...

—¡No! —casi que me sale un sollozo —juro que no es así, Olivia solo es amable y a mi me da por sonreír a las personas amables —mi sonrisa nerviosa me delata —yo solo quiero a Morgan, se lo juro... —me tiembla la barbilla y ella me suelta —no estaría aquí si no amara su hija con cada célula de mi cuerpo.

—¿Vas a llorar?

—Usted me intimida mucho —la abrazo y ella se queda congelada sin saber que hacer.

—Olivia... —Alice casi suplica por su esposa —quítala.

—Ven —Olivia me habla y Alice me abraza.

—Yaya, déjala, ya se le pasará —Roxanne se ríe y le doy un guiño que la hacer abrir su boca con sorpresa —maldita niña, ella...

—¿Sabias que Roxanne tiene un cuadro muy lindo? —preguntó hacia Alice.

—¿Que cuadro?

—Uno de Morgan y Kaia cuando estaban bebés —dice Roxanne alejándome de su hermana y ahora la abraza ella.

—¿Qué te pasa? —Alice frunce el ceño —suéltame.

—A veces extraño la vida cuando solo éramos tú y yo contra el mundo.

—¡Kate! —la esposa de Roxanne aparece y sonríe al ver a Roxanne aferrada a su hermana.

—Solecito, suelta a tu hermana —niega —. Roxanne, eso es de mal augurio, parece que te despides de ella —la suelta de golpe.

—Si te pasa algo, te revivo y te muelo a golpes —le advierte.

—Cuanto amor —dice Katerina abrazando a Roxanne.

—Lo mismo va para ti.

—Bueno, casi muero y tú casi destruyes al jodido mundo entero —sonríe —y me diste más que golpes —le susurra algo al oído que la hace reír.

—Extraño a mi novia —Alice frunce el ceño y doy un paso atrás. Ya jugué mucho con su paciencia.

Finalmente subimos a los autos que nos llevarán hacia el lugar donde seguro nos esperan, aunque hay algo que dejaron pasar por alto y es a la sombra de Morgan.

Danna pasa tan desapercibida que logró colarse entre el personal que trabaja para la rusa loca. Logró utilizar un intercomunicador que Daila preparó para ella y la ayudó a huir de la base.

Amor LetalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora