WILLOW
Dejo caer mi cabeza sobre la cama, una de mis manos empuña con fuerza las sábanas y la otra sujeta su cabello. Una leve capa de sudor adorna mi cuerpo y no es algo que me moleste, no cuando ella es la causante. El corazón está a punto de salirse de mi pecho, bajo mi vista y le sonrío al verla dejando besos en mis piernas.
—Dijiste que solo querías pasar la tarde juntas —digo cerrando mis ojos.
—Estamos pasando la tarde juntas —dice subiendo sobre mi cuerpo.
—Pero no de esta manera —hablo agitada.
—Bueno, ahora si podemos pasar la tarde como te prometí —sonríe de manera inocente y deja un beso en mis labios.
Las primeras dos semanas, Morgan estuvo muy ocupada en los asuntos de la organización y con las tareas que su madre le ha dejado en su oficina. Yo he acompañado a mi mami a la empresa, he aprendido sobre cómo funciona todo, sobre todo el manejo que se le da a la empresa desde lo legal, hasta lo administrativo.
Morgan se ha esforzado por adelantar los trabajos de su madre y poder tener al menos dos o tres tardes libres, en las que claramente soy raptada contra mi voluntad y soy lanzada a sus besos, sus caricias y sus brazos.
—Quiero conocer las bodegas —hablo viéndola a los ojos para que sepa que hablo en serio.
—Te llevaré entonces.
—¿Como crees que reaccionarán tus madres cuando se enteren que es conmigo con quien sales?
—No lo sé, son muy impredecibles en estos asuntos, pero algo debes tener claro, te enfrentarás a un interrogatorio de Alice Young —me siento en la cama cubriendo mi cuerpo con las sábanas y ella hace lo mismo.
—¿Qué debo hacer si eso sucede?
—Ser tu misma, cuando vea esa firmeza con la que hablas, le agradarás —me sonríe acariciando mi mejilla —no se podrán resistir a ti.
—Pero aún no quiero conocerlas —paso mis piernas sobre las suyas recostando mi cabeza en su hombro.
—De acuerdo, ya hablaremos de eso —me abraza y así comienza otra sesión de besos que es acompañada por una suave melodía de un piano proveniente de algún lugar fuera de la habitación.
Sonrío al escuchar lo limpio que sale el sonido, se escucha tan hermoso, tan único y vuelvo a besarla. La melodía crea una atmósfera muy íntima y romántica, me muevo sobre su cuerpo con mucha lentitud causando que Morgan no pueda callar sus gemidos, todo con ella es perfecto y creo que me he vuelto adicta a sentir su piel.
Nos dejamos caer sobre la cama, sonriendo como dos adolescentes que acaban de descubrir el amor, la abrazo dejando un beso, pero de un momento a otro Morgan se detiene y escucha atentamente.
—¡Mierda! —se levanta de la cama y comienza a buscar nuestra ropa —si no quieres que te encuentren en esta situación, será mejor que te vistas —me levanto apresurada para vestirme, busco mis zapatos y recuerdo que los dejé en la entrada.
Morgan me coloca unas de sus zapatillas deportivas y sujeta mi mano para luego salir de la habitación. Caminamos despacio por el pasillo hasta llegar al borde de los escalones y ella se detiene para mirar al primer nivel donde la melodía se ha hecho más intensa.
Bajamos muy despacio cada escalón y nos detenemos cuando la melodía para unos segundos. Juro que jamás había sentido tanta adrenalina, ni siquiera la noche en que descubrí todo lo que conlleva estar en el mundo de Morgan.
Logramos llegar al final y observo a la mujer que nos da la espalda, su cabello cobrizo cae en ondas por su espalda y está tan sumergida en lo que hace que no nota nuestra presencia o al menos eso creía. Mi instinto me hace huir por el pasillo contrario cuando ella está a punto de voltearse y dejo a Morgan ahí sin saber que hacer. Me encierro en la primera habitación y abro un poco la puerta para observar lo que sucede.
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Amor Letal
RomanceMorgan Young ha decidido seguir los pasos de su madre, la organización tendrá una nueva jefa que tendrá que enfrentarse a uno de sus más grandes enemigos, mientras se debate entre su lealtad por la organización y el amor por Willow McAlister, la arq...
