MORGAN
Llevamos horas intentando ajustar la vacuna, la doctora Giraud se ha hecho de la vista gorda, porque estoy muy segura que sabe perfectamente que el veneno está ahí, oculto y nadie más que ella y yo lo sabremos.
Hemos enviado las primeras muestras, no hemos dormido nada, pero Alishka confía mucho en la doctora Giraud, así que esa es una ventaja de mi parte y es algo que no teníamos en el plan con Daila.
La doctora es más que una simple treen, es la madre de la nieta de Alishka. Se lo comenté a Daila y ella misma le aseguró que su hija Florence está bien; al menos así fue la ultima vez que la miró y no tiene una idea de lo que su abuela planea hacer o de lo que hace con su madre.
—¿Florence me odia? —pregunta la doctora mientras Daila termina de insertar códigos para intervenir los misiles que Alishka tiene previsto enviar si las cosas no suceden como ella lo espera.
—Te extraña, cree que la abandonaste —le responde la rubia sin dejar de teclear.
—¿Eres una amiga muy cercana? —Daila se detiene un momento y carraspea antes de continuar.
—Amigas no lo creo, pero cercanas... se podría decir que nos conocemos bien —la doctora levanta sus cejas algo sorprendida —sorpresa, tu hija sale con chicas.
—No me lo puedo creer —Sam rueda los ojos y mira con fastidio a Daila —es algo que tenía que decirle su hija, ¿no crees?
—¿Te molesta que lo haya dicho? —le pregunta Daila a la doctora.
—Solo me sorprende que ya salga con alguien, sin importar el género —responde la doctora —Florence siempre fue una niña muy linda y si, noté su afinidad por las mujeres desde hace algunos años.
—Muy linda —dice Daila y Sam suelta un bufido —no estes celosa —Daila se gira hacia ella sujetándole el mentón —espera a que cumpla los dieciocho y seré tuya.
Mi momento de intervenir por quinta vez en la noche ha llegado. Sujeto a Sam de los brazos y la alejo de Daila, tomó su laptop y la coloco al otro lado, desde donde puedan comunicarse sin estar muy cerca.
—Ambas están mi lista, Morgan —me advierte con su mirada furiosa —me cambio mi apellido si no cumplo mi promesa.
—¡Pudes usar el Volkova! —grita Daila —¡Te quedaría mejor!
—Ya, solo ignórala, concéntrate en terminar tu parte, estamos a contra tiempo —le recuerdo —Si continúas reaccionando a sus provocaciones solamente le darás un impulso para seguir fastidiándote.
Me alejo de ella y regreso a terminar de empacar las siguientes vacunas que tenemos listas. Apenas y pudimos probarla en un sujeto que hasta el momento parece haber reaccionado bien, al final de cuentas no fueron tantas modificaciones las que hicimos gracias al trabajo de ambas.
Le aseguré a la doctora que su hija estaría a salvo y solo espero que la amiga de la tía Chiara haya recibido el mensaje. Annabelle es la única en Francia que podría entrar a un lugar con mucha seguridad y sacar a la hija de la doctora hacia una zona segura. Mi tía Chiara la tendrá con ella hasta que su madre logre huir de Alishka, y planeo que ese día sea hoy.
El reloj cada vez parece avanzar más rápido y Daila aún no está lista. Uno de los hombres que logró infiltrarse me indica que Alishka acaba de salir de la base junto a un grupo de hombres.
—Daila —llego a mi prima —algo va mal, Alishka no debería salir ahora mismo.
—Dame un segundo —dice sin prestarme mucha atención.
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Amor Letal
RomanceMorgan Young ha decidido seguir los pasos de su madre, la organización tendrá una nueva jefa que tendrá que enfrentarse a uno de sus más grandes enemigos, mientras se debate entre su lealtad por la organización y el amor por Willow McAlister, la arq...
