Después de instalarse cómodamente en la residencia Nanami... otra vez... Senku notó que Kohaku estaba actuando de forma muy extraña.
Cada vez que él quería sacar el tema cuando estaban solos en la noche, ella evitaba por completo la conversación y lo distraía besándolo y llevándolo a la cama, cosa muy efectiva en callarlo.
Agh, se odiaba por ser tan débil y manipulable, pero esos días estaban siendo muy estresantes y en el momento en el que sus labios tocaban los suyos era como si todas las cargas se desvanecieran de sus hombros, y no podía evitar ceder a ella y aprovechar los momentos de paz para amarla tranquilamente... sobre todo porque últimamente se estaba comenzando a preguntar cuánto iba a durar la paz.
Los ataques no habían cesado. Constantemente todos los días recibían amenazas e intentos de atentados, en distintas partes del mundo, por lo que todos sus compañeros científicos y lideres de distintas partes del mundo estaban muy estresados y que él aún fuera un inútil amnésico no estaba ayudando en lo absoluto.
Sabía que intentaban decirle lo menos posible de los problemas de seguridad que tenían, sobre todo porque realmente no podía ayudar en casi nada, pero... él se daba cuenta, y lo frustraba demasiado saber que no podía ayudar, por eso no dejaba de preguntar por los avances que habían hecho al trabajar con los planos que consiguió de Reima.
Xeno ahora se estaba encargando de la seguridad, así que la Dra. Mironi y Chrome se encargaban mayormente de los planos del arma que le borró la memoria.
La Dra. Mironi era muy misteriosa y criptica en todo, pero Chrome era transparente como el agua, así que Senku sabía que más o menos ya estaban a pocos pasos de descifrar al 100% los planos, pero él estaba demasiado impaciente.
Quería respuestas, y las quería cuanto antes.
Por eso... cuando el día finalmente llegó, al principio casi no pudo creerlo...
—¿Entonces... ya está listo? —preguntó Senku, incrédulo.
—Claro que no al cien por ciento... porque Reima no tenía todo completo —murmuró la Dra. Mironi con un bufido—, pero digamos que con lo que nos dio pudimos descifrar un 99% del total... pero aún falta un detallito clave que no está del todo claro...
—¿Y eso es...? —Kohaku, que había estado callada y tensa hasta el momento, habló en ese momento.
—La parte que controla qué recuerdos específicos borrar —masculló Chrome, con ojeras, visiblemente cansado por tanto haber trabajado—. ¿Cómo identificaban los nanobots los recuerdos deseados? Eso no lo pudimos descifrar, Reima no tenía esas notas.
Cuando confrontaron a Reima, el robot admitió con pena que no lo tenía todo.
—Senku-sama normalmente terminaba sus planos y luego me los daba para que corrobore los datos, detectara errores o aportara con alguna mejora, pero con los últimos detalles...
—¿No corroboré los datos, verdad? —preguntó Senku con la mandíbula tensa.
"¿Cómo pude ser tan imbécil? Un científico siempre debe corroborar los datos... Mucho más un científico que se dedica al rubro aeroespacial, porque con un solo error el trabajo de muchos meses y muchas personas se va al diablo... Y en esto, al jugar con mi propia mente, ¿decidí correr un riesgo tan absurdo?"
Claramente había tomado la decisión de borrarse la memoria por un impulso, sin pensarlo demasiado, sin molestarse en estar seguro de que el artefacto estaba 100% lista...
Y la pregunta aquí era ¿por qué?
"¿Por qué hice algo tan estúpido?..."
¿Qué fue lo que pasó, qué fue lo que hizo, lo que escuchó o lo que vio?...
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Re-Mind
FanfictionSPOILERS DEL MANGA/ Cuando Senku abrió los ojos, esperando encontrarse con sus amigos y muchos más proyectos científicos por delante, se sorprendió al despertarse en un lugar completamente desconocido. ¿A quién pertenecían esos familiares ojos azule...
