Al recibir ese disparo, no quedó inconsciente, no del todo.
De hecho... esto se parecía a...
¿Acaso había sido petrificado?
¿Pero por qué sonó tan similar a un arma de fuego?
No entendía nada.
Empezó a contar segundos solo por pura costumbre, llegando a contar más de mil segundos hasta que por fin lo despetrificaron.
Seguía en el salón de fiesta, solo que ahora estaba casi vacío a excepción de sus amigos cercanos y algunos científicos importantes, aunque había algunas caras que no reconocía entre la pequeña multitud.
En el medio de la multitud, DJ y el hermano de Ryusui, Sai, estaban tecleando como locos en unas computadoras, con el Dr. Xeno y la Dra. Mironi detrás de ellos.
Tsukasa no estaba por ningún lado, aunque Minami y Haishi sí. Ella estaba abrazando protectoramente el brazo de su hijo, mirando mal a Tsukiku de reojo.
Ukyo era otro que no estaba, y Umi estaba abrazada a Kinji, los dos algo apartados del resto.
La persona que lo revivió fue Kohaku, y Tsukiku estaba justo detrás de ella, pero mirando a todas partes con ojos entrecerrados.
—¿Qué demonios fue lo que pasó? —fue lo primero que preguntó, frotando su frente, que fue donde sintió el impacto de lo que pensó que fue un arma.
—¿Recuerdas que te mencione a Chamaleon? —dijo Gen, adelantándose de entre el gentío—. El que cometió el atentado que le ganó a Tsukasa ser padrino de tu hija. Pues suponemos que fue él~.
Senku entrecerró los ojos.
—¿La razón por la que lo llaman Chamaleon es porque puede camuflarse? —dedujo, pensando en que pudo tocar su hombro incluso sin verlo.
—Bueno, sí, aunque los camaleones realmente no pueden hacer eso —dijo la Dra. Mironi, riendo jocosamente—. Pero él tiene un casco parecido a la cabeza de un camaleón, así que deben gustarle.
—No solo es bueno camuflándose ante la vista de los demás —habló Chrome, con la mandíbula tensa—. Puede esconderse de las cámaras infrarrojas, puede esconder su temperatura, sus sonidos, su aroma, todo. Literalmente desaparece, por eso es tan peligroso.
—Pero Senku y yo ideamos una forma de detectarlo mediante sensores de ADN, con la tecnología de los escáneres —dijo el Dr. Xeno, muy serio—. Se suponía que no podía entrar a tu casa, arreglamos a Reimo junto con el Dr. Ions —Señaló a DJ— para poder detectar sin fallas a Chamaleon incluso con todas sus capas de camuflaje.
Senku hizo una mueca.
Cada vez que se hablaba de los escáneres y lo útiles que eran, no podía evitar pensar que fue Kinoeda el que los creó.
Era irónico que su mayor enemigo fuera también el responsable de darle un arma tan útil a la humanidad, que ayudaba tanto a la salud como a la seguridad y al avance general del ser humano como especie.
¿Cómo fue que se volvió un maldito psicópata que parecía ser una amenaza para toda la humanidad?
¿Cómo fue que el respetado Dr. Aspen se convirtió en el temido Kinoeda?
Además, todo lo que sabía era que lo odiaba y quería algo de él, aparte de que estaba muy dispuesto a matar a todos los que quería, y gracias a Reima averiguó que deseaba obtener a Whyman, el arma petrificadora extraterrestre que trajeron de la Luna. ¿Pero para qué? ¿Por qué?
Y, sobre todo, ¿qué era ese maldito trato que tenía con él?
Necesitaba más información, pero lamentablemente nadie parecía dispuesto a darle respuestas.
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Re-Mind
FanficSPOILERS DEL MANGA/ Cuando Senku abrió los ojos, esperando encontrarse con sus amigos y muchos más proyectos científicos por delante, se sorprendió al despertarse en un lugar completamente desconocido. ¿A quién pertenecían esos familiares ojos azule...
