Puedo recordar claramente cuando nació la primera escena de esta historia en mi imaginación. Estaba en la sala de mi casa viendo la película más famosa de mafiosos en la TV, la que creo que la mayoría conocemos. El padrino es una de mis películas favoritas, más allá de la trama, transmite una sensación nostálgica o triste, no lo sé, con sus escenarios, diálogos, música... me absorbe. Y no tengo idea de por qué, mientras veía a esos personajes peligrosos, de pronto imaginé que eran ellos los que estaban frente a la pantalla viendo a alguien más, a una mujer capaz de ser amenazante como ellos, de chantajear y manipular como ellos. Fue la primera vez que imaginé a Angela; desde el principio supe que se llamaría así porque "ángel" se me hacía un apodo irónico y quería que alguien la llamara así por amor.
Desde siempre la figura de la "mujer fatal" me ha cautivado. Me encanta ese arquetipo de mujer con moral gris y con confianza en sí misma, que trae esa niebla oscura alrededor de su presencia, algo que sólo sientes sin poder explicarlo. Pero la mayoría de veces la existencia de este personaje gira en torno a la seducción del protagonista y ella termina mal, como si la castigaran por su personalidad aunque a lo largo de la historia fue un objeto de deseo... con énfasis en objeto.
Yo no quería castigar a mi mujer fatal; al contrario, quería que tuviera ese final feliz de novela, porque es mi imaginación y yo mando; y al final, como siempre he opinado, los libros son portales fuera de la realidad, y cuando escribo soy quien crea esos portales, donde tengo el poder de que lo que pase dentro de ellos me haga feliz, y de paso haga feliz a otros.
Angela ya estaba clara en mi mente (más o menos), pero Neilan... él era un enigma. Sólo sabía que quería a un protagonista muy humano, con una conciencia dividida en múltiples escalas de gris como todos, pero con más zonas oscuras como todo criminal.
Cuando moldeas a un personaje, es casi imposible no ponerle un poco de ti a la mezcla. Angela y Neilan son los personajes que he inventado a los que les he agregado una mayor ración de mí que al resto, y precisamente por esto es que no quise que hubiera una dinámica de enemistad al principio de su relación, porque, tal como Angela piensa del Señor Darcy, una vez me tratan mal al inicio, ya no queda posibilidad de empezar algo romántico al final, y ella tiene eso en común conmigo. Es algo que simplemente es así (sorry, señor Darcy). Me imaginaba a un Neilan frío, distante y algo cruel con Angela... y la veía a ella claramente mandándolo derecho a la M. Conocía la dureza de sus estándares.
Es que no podía ser. El fin hubiera sido en el segundo capítulo de seguro.
No era la clase de protagonista que quería de todos modos. En mi mente, mi protagonista no mata por placer, no hay placer en ello para una persona promedio, lo hace por gajes del oficio que aprendió de toda la vida y porque ya no queda otra solución. Mi protagonista sabe lo que quiere y va por ello; tiene un sentido enorme de responsabilidad nutrido desde la infancia; valora más las acciones que las palabras, porque es mejor con lo primero que con lo segundo; se rompe como cualquier humano de carne y hueso; y sobretodo, no es alérgico a amar, anda con el corazón abierto. Un hombre normal nacido en una posición que no pidió, pero criado para desempeñarla y dispuesto a hacerlo bien. Un heredero nada lícito.
Poco a poco Neilan se fue puliendo en mis escenarios imaginarios, y lo ví a él sentado frente a la pantalla, observando a esa mujer de pelo rojo, y encontrando en ella algo más que lo que quiere: lo que necesita.
A Angela la fui conociendo a medida escribía. A veces pienso que los personajes sólo están dormidos hasta que voy y los hago hablar por medio de letras. Descubrí su pasado, sus deseos secretos, sus fantasías; vi que era fuerte y también muy vulnerable ante los testigos correctos; y vi que era leal hasta el punto de deformar el bien por proteger a los suyos.
¿Son buenas personas? Definitivamente nop. ¿Me gustó escribirlos? Pero porrrrsupuesto que sí. Y honestamente me hicieron pensar mucho a partir de sus acciones.
La historia nunca está planeada. ¿Me leo como alguien con un plan? ¡Claro que no hay un plan!. Como ya dije, los personajes son los que me cuentan su historia y por el poder de la imaginación todo termina encajando. Esas revelaciones que te llegan cuando estás lavando trastes son tremendas. Esta vez la cosa se alocó un poquito (suele pasarme) pero estoy muy contenta de ver el rumbo que tomó la trama y satisfecha con el final al que me condujo.
Agradezco a cada personita allí afuera, lejos y al mismo tiempo cerca, que me otorgó la oportunidad de tener un espacio en su mente y le dio vida a mis personajes al leerlos. Gracias por entrar a este portal, por sus votos y comentarios.
Espero hayan disfrutado de leer la historia tanto como yo disfruté escribirla.
¡Muchas gracias! ♡.
♡♡♡.
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Angela ● abogada de la Mafia.
RomansNeilan Mancuso es el primogénito del actual capo de la mafia italiana. Nació en las profundidades de un mundo inundado de peligro, muerte y traición, y fue criado para ocupar el trono. Cuando el heredero ve a Angela Demontis ajustar cuentas con un...
