La acusación escandalosa de una renombrada jueza causó revuelo nacional, el cual empeoró todavía más cuando la misma presentó una denuncia formal de corrupción ante el consejo superior encargado de supervisar a los jueces en el país.
Acusar a un juez de corrupto requiere pruebas contundentes, y Giordani, siendo tan sensata como era, por supuesto que las tenía.
Puedes defenderte de muchas cosas en esta vida y contradecir muchas otras, pero las palabras que salieron de tu propia boca y las acciones hechas por ti, son algo que no puedes negar, mucho menos cuando han quedado grabadas claramente. No se gana contra uno mismo.
El video donde uno de los tres jueces del tribunal le proponía un "acuerdo" a la jueza Giordani para "cerrar" el asunto Mancuso fue el más reproducido en los monitores y pantallas de toda Italia por varios días e iba a serlo hasta el año siguiente.
En la evidencia, grabada por una cámara oculta en un librero del despacho de Giordani, el juez comprado por Martinelli decía que "el asunto se estaba alargando mucho y cerrarlo sería lo conveniente para los tres".
—¿A qué quieres llegar, Lombardi? —cuestionaba la jueza a su colega mientras pasaba las páginas de un libro pesado.
—A que aceptes un acuerdo —la jueza alzó las pupilas al escuchar esa palabra clave. Sabía lo que significaba—. Este es un caso de alto perfil. Una condena te traería un ascenso, Giordani, algo más que esta corte que te queda muy chica teniendo tanta experiencia. El presidente sabe como compensar a los servidores públicos.
—Dirás a sus servidores —replicó con dureza.
—Sí, también. Mancuso fuera de las calles, tú con un puesto adecuado en la corte y un depósito gordo en tu cuenta. Sabemos que es culpable. Todos ganamos.
—¿Y si me niego?.
Lombardi se echó a reír ante la cuestión.
—No me estás entendiendo. No tienes elección, Giordani. O aceptas la compensación... o la tumba. No más.
—¿Ahora Ragusa juega a los mafiosos? —inquirió con burla. Lombardi negó.
—Hay gente incluso arriba de él. El juego con ellos es distinto. ¿Aceptas o no?.
La pregunta fue un chiste sin gracia. Giordani sostuvo la mirada de su colega, quien ahora le parecía otro de esos subordinados bajo el mando de las dichosas familias. Vaya decepción. Asintió sin decir más y la cara de Lombardi se iluminó.
—La mejor decisión, Giordani.
—¿Russo...
—No te preocupes. Él ya lo sabe. Los tres estamos dentro de esto.
Declaraciones muy fuertes las hechas por el juez.
Lombardi quiso negar su participación en cualquier acto de corrupción, pero al filtrarse el video... tuvo que pedir un abogado. Russo fue menos cínico que su colega, mantenía su defensa de que aceptó también bajo coerción, como Giordani. En cuanto al presidente Ragusa, este se encontraba en el maldito ojo del huracán de una mega investigación interna en la institución que dirigía, y pronto se encontraría hundido hasta las narices bajo acusaciones legales, junto a muchos otros cómplices.
Era mucha suciedad por limpiar, dentro y fuera del sistema, todo ahora y al mismo tiempo.
Mientras los señores de cuello blanco se lucían frente a la prensa deshaciéndose de sus colegas corruptos, afuera de los muros de las instituciones públicas se desarrollaba una limpieza más sangrienta y menos ruidosa.
Neilan quería tener una noche buena sin problemas pendientes, por eso tres días antes se decidió a barrer la basura.
Esas zonas de la provincia con una mala fama se convirtieron en verdaderos campos de batalla. Las pocas cucarachas que formaban parte de la familia enemiga se escondían hasta bajo las piedras y de ahí fueron a sacarlas, no importaba si tenían que arrastrarlos, por lo menos a Santino eso no lo detenía.
ESTÁS LEYENDO
Angela ● abogada de la Mafia.
RomantikNeilan Mancuso es el primogénito del actual capo de la mafia italiana. Nació en las profundidades de un mundo inundado de peligro, muerte y traición, y fue criado para ocupar el trono. Cuando el heredero ve a Angela Demontis ajustar cuentas con un...
