CAPÍTULO 36

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HAILEY (30 Años)

Esta vez no llegue tarde a la clase de ballet de Melly, salí antes de la oficina por que mi auto me dejo botada en la mañana y como no se usar mi tiempo a mi favor, decidí salir antes, por lo menos Ethan Francés, que a mi supervisor, no tiene problemas en que salga temprano si le entrego todo mi trabajo al día, soy muy eficiente él lo sabe, porque Lilit es demasiado desordenada y siempre está pendiente de su celular, no es fácil tener dos novios, es su excusa cuando le digo que trate de cumplir con sus obligaciones, en ocasiones la ayudo, no siempre, porque se que luego se vuelve una perezosa.

Estoy sentada al final de una de las sillas del teatro, no me gusta estar siempre adelante, aqui las niñas se ven mejor y no como muchas madres que agobian a la profesora Silvia, cuando regaña a sus hijas.

No soy ese tipo de madre, protejo a mi hija pero no me meto en la manera que sus profesores decide enseñarles, solo si es necesario intervengo, la profesora de ballet es buena con todas las niñas, es bastante profesional y solo las regañan cuando ellas no son disciplinadas, de lo contrario deja que las niñas también se diviertan.

Sigo mirando en mi tablet,  los trajes para la presentación de diciembre y se que aunque faltan algunos meses es mejor tener todo listo, es difícil que se pongan de acuerdo 20 madres, y claro Vincent, aunque él no le gusta incluirse mucho en este tipo de actividades, pero esto no solo es elegir los trajes, es buscar la tela para todas y quien haga los trajes, siempre es la misma modista, pero a veces está tan copada de trabajo, que hay que tener segundas y hasta terceras opciones.

Alguien se sienta a mi lado distrayéndome, al mirar, me doy cuanta que  era Vincent.

Mi corazón se acelera y sonrió, aunque no lo miro directamente a los ojos.

Es raro que no este abajo con los ojos puestos en su hija, no creo que haya llegado tarde, él siempre es muy puntual en todo.

— ¿Qué miras? — me pregunta mostrando la tableta en mi regazo.

— Los trajes — respondo y siento que me falta un poco el aire asi que, exhalo un suspiro.

El muestra las imágenes cuando me quita el dispositivo, me toma desprevenida y nuestros dedos se rozan, no logro reprimir los nervios y rio.

El me mira otra vez, cuando trato de no hacerlo yo, pero nuestros ojos se conectar por un segundo y luego fijo mis ojos en las niñas, aunque no se que hacen, estoy consciente del hombre a mi lado, su presencia es difícil de pasar desprevenida, si entra a un lugar, y no puedes ignorarlo si esta a tu lado, logras sentir el aura que emana de su cuerpo. Invade el lugar con su masculinidad y porte serio, siempre relajado como si nada le afecta, solo si tien que ver con sus hijos, y eso esta muy bien, Vincent es un buen padre.

Estuvimos en silencio por un buen rato mientras mirábamos a los niñas bailar, lo que se supone que es la entrada que hacen en cada presentación, es lindo mirarlas una a una mientras  hacen poses y luego que estan todas sobre le escenario, se inclinan al publico, algunas son muy pequeñas a veces es gracioso y todo ríen o aplauden.

Es relajante escuchar como el hombre al lado mío ríe, lo miro de reojo mientras reímos por el paso de una de las niñas, que solo tien dos años.

Luego la profesora le da a cada una una espacie de flor invisible, las hace reír  y luego la despedida. El teatro se escachan los aplausos cuando la practica termina, yo me levanto y Vincent lo hace tambien y espero que el salga de la fila para yo salir. Le doy las gracias con un sonrisa de boca cerrado porque aunque no lo demuestro siempre estoy nerviosa cuando esta él presente.

Es tonto.

Se que soy una idiota.

— Toma — dice entregándome mi tablet la cual había olvidado y la tomo, pero él no lo suelta y lo miro, trago saliva cuando se inclina hacia mi y me quedo paralizada.

— ¿Por qué volviste con él? — su tono no es de reclamo, es de decepción y siento como la vergüenza invade mi rostro y mi nuca, hasta mis orejas.

— Yo... solo... — subo mis hombros y trato de sonreír pero siento que solo es una mueca que esconde mi tristeza.

Lo siento Vincent, lo intenté — llora mi subconsciente.

Al escuchar que un de las puertas se abre, no tengo que mirar, se que es Brandon y me apresuro para  que no me vea al lado de Vincent, corro a por Melly, y recojo todo, yen cuanto llego hacia el lado de mi esposo su ceño fruncido me dice que quizás me vio.

— Vámonos — dice con tomo autoritario y yo no miro a nadie solo veo hasta la puerta y caminó a ella.

Escucha la voz de Melly hablar pero no entiendo nada, mi corazón late tan fuerte que me deja completamente sorda, hasta que salgo a las afueras y el brisa de la tarde calurosa me golpe el rostro, dándome un poco del oxigeno que necesito para calmar la reacción de mi cuerpo, ahí es que logro respirar, busco la camioneta de Brando y camino hasta ella, lo espero. Nisiquiera miro hacia la puerta del teatro, se que quizás este Vincent mirándome y no quiero verlo, no quiero sentirme juzgada por mi decisión, a mas bien no quiero que siga mirándome con pena por no poner fin a algo que me lastima, no es tan facil.

— ¿Qué comeremos papi? — pregunta Melly cuando ambos llegan hasta donde estoy, serio para esconder el torbellino que tengo en mi ineterior.

— No sé quizás nos toque cocinar, de nuevo a nosotros — responde Brandon cuando abre la puerta de atrás y acomoda a Molly en su silla — tu mami se ve cansado hoy.

— Puedo cocinar — digo tratando de esconder todo el nerviosismos en el que esta consumido mi cuerpo.

— No es necesario — Brando cierra la puerta y deja a nuestra hija dentro., se acerca a mi, doy un paso atrás y me encojo, no se porque, o quizás es la manera que tiene mi cuerpo de defenderse.

— No te haré nada, cariño — dice y su voz se suaviza, estira su mano y acaricia mi cabello — estas muy linda hoy — sonríe y parece encantador, siento miedo de que en verdad sea solo para ver de cerca mi expresión, pero se inclina y besa mi mejilla, acaricia el mismo lugar que beso y lo miro, a la defensiva — solo toma un baño que esta noche será especial.

Él mismo abre la puerta para que yo suba y, me da la mano para ayudarme. El trato de Brando me deja bastante sorprendida, estoy segura que me vio con Vincent, sin embargo, no hizo una escena como siempre.

— ¿Estamos listos? — pregunta al subir y colocarse detrás del volante, mira por el retrovisor luego de acomodarlo.

— SIII — grita mi hija y cómo es extraño, y algo que no pasaba por mucho tiempo, Brandon ríe junto con nuestra hija.

— Vamos cariño, sonríe — pone su mano en mi pierna y la aprieta — hoy me fue muy bien.

— ¿Si papi? — interrumpe Molly — ¿hiciste mucho dinero?

— Asi es bebé, papi hizo mucho dinero para nuestra familia — responde el con arrogancia, yo solo suspiro y miro por la ventanilla, sintiendo como su mano sigue sobre mi pierna, como si necesitara que supiera que sus dias espaciales como hoy siempre termina con sexo.

—  Asi es bebé, papi hizo mucho dinero para nuestra familia —  responde el con arrogancia, yo solo suspiro y miro por la ventanilla, sintiendo como su mano sigue sobre mi pierna, como si necesitara que supiera que sus dias espaciales como hoy siem...

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