VINCENT (33 Años)
Nuestro fin de semana estuvo muy agitado luego de que la propietaria de la nueva casa nos autorizada con mudarnos, aparentemente Jasmin logró convencerla de lo necesitado que estaba de mudarme, así que esa tarde del sábado me tocó con los niños empieza a empacar lo que llevamos, y como terminamos tarde, el domingo pasamos el dia comprando las camas y algunas otras casa ,as para poder irnos esa misma noche.
Los niños estaban emocionados cuando compramos su cama y supieron que tendríamos nueva casa.
Se enamoraron del lugar, corrían por la casa vacía emocionados porque el apartamento era demasiado pequeño, aunque no lo parecía, también estaba lleno de demasiadas cosas que nunca bote, de mi abuela y luego de mi madre. Sé que hay cosas que voy a conservar, pero muchas las regale o quemaré.
por alguna razón esto lo siento como una nueva vida, una etapa nueva a la que me esforzaré.
Flavio vino e inmediatamente notó el pequeño detalle que está muy cerca de la casa de Hailey.
— ¿No te parece demasiado tentación? — pregunta mientra se toma una de las cerveza que él mismo trajo para celebrar, casi son las 10 de la noche y los niños no han teneduría descanso, los escucho reir y gritar, luego de el ajetreo del dia, de la mudanza y tener que arreglar las maletas, por lo menos cada habitación tiene su armario y ellos se encargaran de arreglas las cosas, claro que luego me toca a mi supervisar y estoy seguro que reacomodar.
— Porque dices eso? — digo ignorando su estúpida pregunta, se asoma por la ventana de la cocina mientras yo recojo el reguero de la cena, pedimos pizza, porque los niños estaban hambrientos y se comieron todo.
— Aquí puedes ver si llega a su casa — dice asomándose y se que lo notaria, pero aun así , no es tan cerca, tomaré el otro lado de la calle para salir y no pasar por frente a su casa.
— No estaré pendiente de eso — retomo la cerveza que había abandonado, dejando la botella vacía de un trago, y voy al refri, para buscar un par más.
Se la lanzó a mi amigo, quien la trapa y sonríe.
— Debía ser un profesional del béisbol y no un consejero del amor — me mira y abre su lata mientras sonríe con ironía.
— Creo que te arruinaras siendo un consejero cuando Helena es la que lleva los pantalones en su relación, porque no sabes cómo llevar tu propia relación — me burlo.
— No puedes asegurar eso — me amenaza con su lata de cerveza — yo llevo los pantalones pero ella manda. — sube los hombros con desinterés.
Ambos reímos, si conoces bien a Helena sabes que no solo es mandona, esta un poco loca, no se si todas las artistas lo soy, pero Flavio quedo como idiota por ella desde que la conocio, aunque su relación al comienzo fe extraña.
— Pero, volviendo a lo mismo — mira por la ventana — a Brandon no le gusta que ahora estés en su vecindario.
Bufo.
— El no es el dueño del mundo, aunque se lo crea — me importa un carajo el, ya Hailey lo perdono, imagino que su estupido ego lo hará volar por los aires, ya que ello lo prefirió a él, otra vez.
— Si, pero, sabes que te odia y seguro creerá que estas aqui solo para molestarlo — él me mira. — No es eso lo que quieres, ¿joderle las pelotas al presumido?
Subo mis hombros.
— Conseguir un lugar no fue facil, ni barato, y mucho menos mas tan rápido, este estaba en buen precio y disponible de inmediato, sabes que necesitaba mudarme — le recuerdo — necesitaba resolver la seguridad de mis hijos a mi lado, y me importa un carajo que ese maldito se le exploten las tripas al verme.
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INFIELES
RomanceVincent y Hailey, son engañados por sus respectivas parejas, juntos, y en cumpleaños numero 30 de ella, todo se descubre, la traición y la humillación hacen que ellos terminan apoyándose uno al otro, pero ellos dos han tenido una historia antes, una...
