VINCENT (33 años)
Abrazo el cuerpo dormido de mi pequeño hijo, quien luego de todos los exámenes y pregunta de los forenses quedó agotado. Junior está en mi regazo y de vez en cuando solloza y una lágrima se escapa de sus ojos cerrados. El nudo que tengo en mi garganta apenas me hace tragar luego de sentirme molesto por lo que pasaron mis hijos, y lo que no puedo soportar es ¿Cómo permití que pasará? Ellos no querían irse y yo no debía dejarlos ir, pero ¿como en cuatro horas mis hijos tuvieron que pasar todo lo que vivieron desde que salieron de mi casa hasta llegar a la casa de la mamá de Julia?
Gritos, maltratos e insultos, solo salieron por la boca de esas dos mientras ellos estuvieron ahí, ni siquiera pensaron que son niños y ellos no pueden controlar las cosas que suceden.
Hay mujer que nunca, ni por error debieron ser madres, y aunque incluyo ahí incluyo, a la mamá de mis hijos, y se que sin ella no los hubiera tenido conmigo. Pero si solo lo hubiera dejado conmigo y se hubiera ido a seguir su vida, no me habría importado, ella no le aporta nada a mis hijos, solo traumas y malos recuerdos.
Pero no se iba porque conmigo estaba segura, tenía casa, un lugar donde dormir, comida y dinero para hacer lo que quisiera con él, podía ir y venir sin que nadie la detuviera, cualquiera mujer se habría marchado hace mucho, pero ella no lo hizo, pensé en parte que era por los niños, también pensé que quizás era porque prefería tener algo que no tener nada, sin embargo, sus múltiples infidelidades me dejó claro que solo lo hacia para que yo la notará. Si era si ¿Que paso?
Si se cansó, ¿por qué no deja a los niños en paz? ¿Por qué sigue jodiendome las pelotas?
Miré mi celular y noto un mensaje de la niñera de que deje a Bonnie, ella vino a buscarla, ya que a mi hija también la interrogaron. Ahora espero que Flavio y Emma, la psicóloga amiga de Hailey salgan a hablar con los detectives que tomaron el caso.
Siento a mi hijos soltar un suspiro y aprieto con mis brazos, ha estado en mi regazo desde que se quedó dormido, arreglo su cabello, que como el mío, es rizado y rebelde, siempre le tapa los ojos y como yo lo hago, él siempre trata de quitárselo, mi hijos es tan parecido a mi que jamás dude de que fuera mío, con Bonnie fue igual, ya que cuando la vi la primera vez me mire en ella, solo que los ojos de mis hija son iguales a los de su madre.
Escucho una puerta y un murmullo, levantó la cabeza, es mi amigo junto a la psicóloga.
Habría preferido que Hailey no viera el desastre que es mi vida, pero ella no quiso irse, quizás pensó que yo le hice eso a mi propio hijo, quizás cree como el resto que soy un hombre violento y no puedo controlarme. Pero a mis hijos los amo demasiado y lo único que deseo es que tengan una vida tranquila, y eso también es mi culpa, no supe elegir, no fui responsable y tomé las peores decisiones.
Solo me toca afrontar y resolver la vida para ellos.
Solo ellos importan.
Flavio llega hasta mí y mira el rostro de Junior antes de hablar, supongo para cerciorarse de que esté dormido.
— Bueno — empieza a hablar — puedes llevarte a los niños y no habrá problema con la orden que emitió el juez — levantó mi cabeza para mirarlo mejor, poque parece que hay algo mas.
— Pero — interrumpe la psicóloga y ahora la miro a ella.
— ¿Pero qué? — preguntó con impaciencia
— Debes mudarte — dice Flavio.
— ¿Mudarme? — pregunto sin entender.
— Si, — Emma habla — el juez eliminará la orden luego de lo que pasó, se abrira una averiguación, pero debes mudarte a un lugar más... familiar.
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INFIELES
RomantizmVincent y Hailey, son engañados por sus respectivas parejas, juntos, y en cumpleaños numero 30 de ella, todo se descubre, la traición y la humillación hacen que ellos terminan apoyándose uno al otro, pero ellos dos han tenido una historia antes, una...
