León .
—¡LEÓN! —el grito de Cielo hace temblar los muros de la habitación del hospital—. ¡POR EL AMOR DE DIOS, DÉJA DE HABLAR DEL PLAN DE RESPIRACIÓN, IDIOTA, ¡TE JURO QUE SI DICES RESPIRA OTRA VEZ TE ARRANCO LA CABEZA!
La enfermera que está preparando a mi esposa se burla de mi , y yo solo odia repetir en mi cabeza , respira, respira , respira , no lo decía por Cielo, lo digo por mí, para no desmayarme.
—¿Seguro que no quieres que entre tu hermana? — le pregunto a la loca que está pariendo y yo sudando frío.
—¡CLARO QUE NO, POR TÚ CULPA ESTOY ASÍ! — ella es tan fuerte , está soportando los malditos dolores — ASÍ QUE TE QUEDAS .
Por un momento me siento culpable de que ella esté sufriendo así , y por otro lado pienso en mi bebé , no quisimos saber si sería niño o niña , quisimos que fuera sorpresa .
—Lo lamento nena , te juro que si pudiera quitarte el dolor lo haría amor , tenlo juro — creo que ella tiene un momento de lucidez .
—Te amo , pero en te momento te odio , pero te amo , así que no cuenta ok — ell a vuelve a tener otra contracción y cada una de ellas siento que me desgarra, nunca en mi vida me había sentido tan inútil y tan aterrorizado, Cielo, entre contracción y contracción, me miró con rabia y eso me duele .
Cuando llega el momento, Cielo grita, llora, insulta, se rie entre lágrimas. desde hace mucho deje de sentir mi mano , ella la tiene tan apretada , sus uñas enterradas en mi piel ya me han lastimado .
—¡Ya casi, señora! —grita la enfermera.
—¡PUES QUE SEA YA! — grita Cielo con tanta desesperación, haciendo un último esfuerzo, pujando una última vez .
Y entonces… un llanto. Fuerte, firme. El sonido más bello que los dos habiamos escuchado jamás.
—Es un niño hermoso —dijo la enfermera, colocándolo sobre el pecho de Cielo, un niño , mi hijo , mi esposa , empapada en sudor y lágrimas, lo miró, incrédula, acariciándole la cabecita.
Me inclino y besó la frente de Cielo y luego la de mi hijo. La respiración le temblaba, los ojos se le llenaron de lágrimas, sin pudor alguno.
—Hola mi pequeño bienvenido — le susurró a mi hijo —. Te amo eres la mejor , gracias por soportar tanto dolor .
—Te amo mi amor .
Tengo que dejar a mi esposa para que puedan pasarla a la otra habitación , ahora le toca ir a decirles a los locos desquiciados que mi hijo ya nació .
—¿Ya nació? —preguntó Luna, medio llorando — ¿Cómo está mi hermana ?.
—Ella está bien — veo la cara de todos esperando a que les diga más —. ¡Es un varón! Está sano… y tiene unos pulmones que ya quisieran todos ustedes.
La alegría es burbujeante, este día los Valferra tenemos fiesta porque la familia se hizo un poquito más grande .
— A ver, déjenme verle bien la carita —mi mamá se inclina para ver al bebé , y ya se lo que va a decir — ¡Ay, Dios mío!. — toma en brazos a su nieto y se lo muestra a mi padre , hay una mania en esta familia de locos , nos encanta clonarnos y mi hijo se pudo haber parecido a mí, a mi papá o a mi abuelo , pero no, él.........— Es idéntico a Octavio.
Veo la cara de los imbéciles de mis primos apretando la boca conteniendo sus malditas carcajadas .
—Es verdad preciosa — mi padre palmea mi espalda a modo de consuelo .
Mi madre se ríe bajito y se vuelve a mi abuelo.
— Bisabuelo, dime si no se parece a Octavio cuando era bebé.
— Lo es , felicidades Taviato — sonrío exasperando.
— Gracias abuelo — le contesta mi hermano con orgullo .
— ¡El papá soy yo ! — les reclamo .
—No Fiona fallaste — empieza Emiliano a hablar y ya se como va a terminar esto — Entendiste mal este asunto , mira , el hijo era para León no para Tavo.
—¡No digan estupideces! El hijo era mío. MÍO. — él definitivamente tiene la capacidad de ponerme de mal humor.
—Es normal hermanito , la idea es heredar los mejores genes — dice, orgulloso, mientras la pelirroja abraza a mi bebé — De nada .
—Yo digo que nosotros nos quedamos con este precioso y ustedes hacen otro , Pero ahora sí con la cara del ogro — maldita pelirroja .
— Si sigues diciendo tonterías dejaras de ser mi cuñada favorita — le riño a la pelirroja .
—Soy tu única cuñada —Ella pone cara de inocente .
Cada minuto de mi familia tuvo un chiste , un comentario de que mi hijo es igual a mi hermano y si lo es , hasta mi mamá mostró fotos de cuando Tavo nació , ni como negar su parecido
— ¿Me lo vas a prestar? — mi esposa pone su cabeza en mi hombro acariciando la cabecita de nuestro hijo .
La habitación del hospital estaba en silencio y por fin sola , definitivamente mi familia no conoce los límites . La habitación dejó de sonar a risas , felicidades y bromas , ahora solo se escuchan los pequeños quejidos de nuestro hijo .
Me quedo embobado por la personita que tengo en mis brazos , su manita rosa mi mano , es calentito
—Un ratito más conmigo — beso la frente de mi esposa .
Vuelvo la vista a mi pequeño , un pensamiento amargo llega a mi mente y Cielo lo nota .
—¿Qué pasa? —paso saliva por mi garganta, porque así como está mi esposa debió de haber estado Nina, con su bebé entre sus brazos —. León… ¿qué piensas?
Respiro profundo porque lo que voy a contarle a mi esposa , no es fácil para mí, es doloroso y retumba en mi cabeza.
—Quiero contarte algo —digo por fin—. Esto que te voy a contar sucedió cuado estaba desterrado — mi esposa me da toda su atención, y a mi se me forma un nudo en el estómago — Nina , tú sabes que ella es fuerte, pero no sabes cuánto, mientras ella me cuidaba en el destierro , también tenía su propio infierno , el maldito con quién estaba , la golpeó brutalmente , puso en peligro la vida de Emilia, y no solo eso Nina perdió a su bebé— mi esposa se lleva la mano a la boca , apenas hace un momento vimos a la fiera feliz , con el bebé en brazos , aún que yo sabía , sabía que sus lágrimas no solo eran de alegria también eran de dolor — el bebé tenía seis meses era ..... Era niño.
La ternura que nos invadía a los dos se convirtió en penumbras , el aire se hizo más pesado.
—No… —murmuró, llevándose una mano a la boca—. León… no sabía…
— Nadie lo sabe , la maldita me obligó a guardar el secreto, por todas las veces que me sacó de los bares , por curar mis heridas — el nudo en la garganta me duele y no por recortar el destierro , sino de recordar los gritos de desesperación y de dolor de mi prima — lo llamó Antonio.
—Ahora entiendo , cuando ella adivinó mi embarazo , yo , sentí que había algo más en sus palabras y en su reacción , pobre Nina — mi esposa llora por mi prima , y es que ella es la mejor , siempre está al pendiente de todos nosotros , Nina siempre nos está cuidando .
—No sé cómo después de todo eso Nina sigue de pie, nunca me soltó, nena , nunca me dejó solo en mi peor momento. Y sé… —bajo la mirada al bebé, que ahora respiraba profundo, tibio y frágil en mis brazos no hacia ningún ruido , como si supiera que lo que estoy hablando con su madre es importante — que para ella esto es como volver a ver un pedacito de su Antonio. Quiero pedirte algo, amor , quiero que nuestro hijo lleve ese nombre. Que lo llame Antonio, quiero darle ese regalo a Nina por todo lo que hizo y por lo que hace por nosotros .
Las lágrimas ruedan por las mejillas de mi esposa. Pone su mano encima de la mía .
—Antonio… — dice con la voz temblorosa, llena de amor—. Es perfecto, es hermoso , gracias… por contármelo. Por compartir este pedazo de ella… y de ti.
Lo de Nina seguirá siendo un secreto para todos , decile a mi esposa hace que el peso sea un poco menos, no se cómo vaya a reaccionar la fiera cuando se entere que mi hijo se llama Antonio .
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MI ORGULLO ES AMARTE.
Roman d'amourLeón Baez, orgulloso de lo que es , el hijo del dueño
