Demasiado silencio para ser un día tan importante como este , bajo a la cocina encontrándome con mi esposo dormido sobre la mesa y aunque todo parece en orden , el aroma a café tibio en la cocina, los papeles apilados en la mesa, él vestidos con su traje impecable , hay algo que no encaja, lo he sentido por días.
Mi demonio de ojos azules lleva tres semanas de un cansancio que no se le va con nada , tengo miedo de que esté enfermo y por otro lado , estoy yo , llevo semanas de despertar con el estómago revuelto, sin razón aparente, semanas en las que mí cuerpo parece otro , es como si el universo nos estuviera jugando una broma pesada. Los dos enfermos , ya sería el colmo.
Después de que León se va a la empresa, regreso a mi recamara , me siento en el borde de la cama, aún en pijama, saco fuerzas de dónde no tengo para meterme a bañar , hay asuntos importantes en el bufete y antes de ir al trabajo quiero pasar a dejarle el café a mi esposo , estoy segura que lo va a necesitar.
—Donde está, dónde está — no encuentro el cepillo para desenredarme el cabello, abro otra gaveta del mueble del lavabo hasta que lo encuentro , me llama la atención los paquetes de toallas femeninas — ¿ Por qué no hay ni una abierta ? — hago cuántas , veo de nuevo la fecha de mi último periodo — No puede ser , ¿Será posible? No creo , a veces estás cosas pasan ,¿Y si no? Pero ¿Y si sí?.
Mi impaciencia puede más que mis miedos , hablo a la farmacia y pido una prueba de embarazo de esas que te dicen cuánto tiempo llevas de embarazada.
Miro la cajita blanca entre mis manos temblorosas como si fuera una bomba de tiempo, el envoltorio cruje un poco cuando abro la caja , tengo que recordarme respirar , camino lento al baño y hago lo que tengo que hacer para tener respuesta a mi pregunta .
Estos son los cinco minutos más largos de mi vida , me quedo de pie, con las manos apoyadas en el lavabo, me miro en el espejo. Tengo los ojos ligeramente hinchados, el cabello aún enredado. No lusco como las mujeres que anuncian su embarazo en comerciales de televisión , lusco frágil y asustada.
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Miro la prueba y está tiene un mensaje claro y contundente , Embarazada tres semanas o más.
Los recuerdos de los últimos días me llegan como avalancha , León tirado en el sillón con papeles sobre el pecho y yo vomitando discretamente por las mañanas, fingiendo que era sólo algo que comí ,recuerdo el desayuno que nunca pude terminar, el olor del perfume aquel que me hizo correr al baño. El silencio que invadía el baño se rompe , no con un grito y tampoco con una carcajada, sino con una lágrima que baja sin pedir permiso por mi mejilla , me siento en el piso del baño ,abrazando mis rodillas, parezco loca , río y lloro al mismo tiempo , me quedo allí, acunando un secreto que aún no he dicho en voz alta, entre mis manos .
—Hola, ¿ Así que tú eres el universo que está jugando con nosotros? —susurro, tocandome el vientre—. No sé si estás ahí del todo todavía, pero si lo estás, quiero que sepas algo. Tu papá es un ogro pero te va a amar más que a nada. Y yo también mi amor .
Me quedo sentada en silencio, tratando de asimilar todo , pero es imposible. ¿Cómo se lo dirá a León? Ahora se que ese cansancio que compartimos , ya no es una casualidad.
La casa de los abuelos está llena de alegría , comida y vino , los cinco lograron conseguir el trato para tener la Ruby Roman , me imprecina como son capaces de lograr todo lo que se proponen.
— Este vino es especial —dice mi suegro con voz firme pero emocionada—. No solo por lo que representa el acuerdo con Japón, sino porque li abrimos sabiendo que nuestro Vinos está en las mejores manos. Estoy orgulloso de ustedes hoy demostraron que de verdad aman esto , dieron un paso adelante firme y contundente .
—Ustedes cinco han hecho lo que parecía imposible. —Los miró uno por uno: primero a Octavio, después a León, a Nina, a Julián y finalmente a Emiliano—. Han tomado el legado de sus abuelos y de sus padres, lo han sostenido con inteligencia, pasión y con un amor por esta tierra que no se compra. No son tan idiotas como creí.
Ella les guiña el ojo a sus hijos y sobrinos , Andrea se levanta , visiblemente emocionada .
—Los cinco —añadió Andrea con una sonrisa cálida— son distintos. Pero cada uno ha traído algo que la empresa necesitaba. Estoy segura que Antonio, Amelia, Emiliano, Majo, y los demás en la línea estarían muy felices por este logro , los amo , sigan demostrando que lo más importante es el amor y la familia.
—Yo sé que a veces no decimos lo suficiente lo orgullosos que estamos. Pero quiero que lo escuchen ahora. Verlos trabajar juntos, ver cómo enfrentan desafíos y cómo celebran sus logros sin perderse como familia eso no tiene precio. Han superado momentos muy duros, y siguen aquí, más fuertes. — Rogelio al igual que Andrea se ven emocionados .
Escuchar las palabras de amor y orgullo de todos hace que me llene de emoción, discretamente bajo mi mano a dónde se encuentra mi universo creciendo , sabiendo que estará lleno de amor , que será parte de una familia de locos , amorosa y unida .
Mientras la noche ocurría, yo , estaba en medio de un juego, uno lleno de nervios y estrategias , fingía beber, pero nunca lo hacía. Derramaba el tequila en una maceta, escondía copas de vino sin tocar, o tomaba otras vacías antes de que alguien notara el cambio. Sonreía con cada chiste y decía algo de vez en cuando , estúpidamente creí que nadie notaba mi juego secreto .
Estaba de nuevo vasiando un copa de vino disimuladamente por la ventana .......
—¿Estás intentando emborrachar a los rosales o qué? — pego un brinco al escuchar la voz detrás de mí , girode golpe, encintrandome con la más temida de las fieras .
—Por Dios Nina más a matarme, me asustaste — le doy un manotazo con una mano y la otra me la llevo al pecho sintiendo los latidos de mi corazón.
—Eso parece ¿ Qué crees que estás haciendo? Cambias de copa, tiras la bebida en las macetas y emborrachas los rosales de Amelia ¿Qué pasa? ¿Estás embarazada o qué?.
Es una maldita bruja ,abril la boca, pero no pudo decir nada, las lágrimas en mis ojos dejan mi secreto al descubierto.
—¿¡ Qué!? — pregunta con voz temblorosa — ¿Estás ...... ¿ Estás?.
Le contesto que si con la cabeza incapaz de seguir manteniendo el mar en mis ojos .
—Me ente........ — intento darle una explicación a la fiera pero ella me abraza , pero, no es un abrazo cualquiera , es extraña la sensación, puedo sentir el temblor de su cuerpo y puedo escuchar su sollozo
—¿Nina? — le pregunto bajito, pero ella no me responde , su abrazo se vuelve aún más apretado, como si dentro de ese silencio hubiera algo sagrado que no puede decir en voz alta. Al menos eso es lo que me hace sentir .
—Un bebé—susurra, con la voz quebrada por el llanto—. Emilia ya no estará sola .
—Eres una bruja — le digo en tono de relajo . Nina se separa de mi ,solo un poco y le toma mi rostro con las dos manos.
—Vas a ser una madre maravillosa, Cielo. Este bebé... no sabes cuánto amor ya lo espera. No tienes idea — me da un beso en la mejilla y vuelve a abrazarme.
—¿Estás bien? —le pregunto , está no es la Nina que conozco , es una Nina vulnerable .
—Ahora sí — me responde regalandome una tierna sonrisa .
Regresamos a dónde se encuentra toda l familia, me siento al lado de mi esposa , Nina y yo nos vemos baños ojos , ahora compartimos este bonito secreto , estoy segura que mi hermana se enojará conmigo por no haber sido ella la primera en saberlo, la pregunta ahora es ¿Cómo se lo diré a León?.