EPÍLOGO

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León.

Podría decir que nada me sorprende después de todo lo que hemos vivido… pero estaría mintiendo.
Aquí estoy, en el hospital , con mi primer nieto en brazos. Pepe Toño no deja de pasearse como un gallo orgulloso y nervioso al mismo tiempo. Cielo me observa divertida. La veo y todavía siento las malditas mariposas en el estómago como la primera vez. Ella, mi cielo. La mujer que me enseñó a arder sin quemar todo a mi paso. La que hoy sostiene este hogar con una sonrisa.

— Había olvidado lo rico que huelen — dice mi esposa .

— Y lo frágiles que son — me levanto y hago que Antonio se detenga .— Ven vamos afuera .

— ¿Estás molesto conmigo ? — mi hijo , no es un hombre que necesite regaños .

— Vas a hacerte cargo de ese niño , solo dime algo , por lo menos , ¿Quieres a Sara? — el puede contestar cualquier cosa .

— No papá, no la quiero , la amo , desde el día que la vi , la amo , se que viene en paquete , estoy dispuesto a todo , por ella y por mi hijo .

— Estoy orgulloso de tí, tienes todo mi apoyo — le avisan que Sara despertó ,yo regreso junto a mi esposa .

— Aún no creo que seamos abuelos — me dice emocionada

— Eres la abuelita más bella del mundo .

—Te amo.

Sonrío, mientras  sostengo a mi nieto contra el pecho. Lo siento respirar. Lo siento tan vivo, tan nuestro.

—Mi amor… —susurro, para no despertar al bebé —. Mi orgullo siempre será amarlos.

MI ORGULLO ES AMARTE.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora