LXI

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“Llámame si algo pasa”

Bueno, esto contaba como estar pasando algo. Llamó el numero de Joshua mientras corria por los pasillos con jihan de la mano, no pensaba soltarlo ni un segundo. Por suerte Jihan estaba tan alterado como él por encontrar a Dino asi que corrían a la par. 

Respondieron pronto, demasiado pronto.

—¿Que sucede?— la voz alarmada de Joshua lo alivió, por un segundo pensó que no respondería.

—¡Los lobos de servicio escaparon! Mandaron a Jisoo a cazarlos como si fueran animales, y no se donde está Dino. 

—¡¿Jihan está bien?! 

—¡Si! Bueno, no sé, estamos buscando a Dino. Necesito que vengas y hagas entrar en razón a tu hijo para que no cometa homicidio. ¡Podría salir lastimado! Aunque sea un alfa sigue siendo casi un niño, no es justo para él. Ni para los que huyen.

—Fue idiea del estúpido Kwon Minhyuk ¿Verdad? — ¿Que esperaba? ¿Una platica para quejarse? Seungkwan bufó molesto pasando por las habitaciones, sabía que su primera parada debía ser el sótano. —Cuida de Jihan, me encargaré de Jisoo.

Que bien, un poco de ayuda. 

—¡Papá! ¡Por favor busca a Dino cuando llegues!— gritó Jihan para que Joshua lo escuchara. —Estoy preocupado…

—Si, por favor, si ves a Dino por allí… cuidalo por mi.— rogó Seungkwan, como si eso fuera a servir.

Hubo silencio a través de la linea.

—Esta bien. Solo cuida a Jihan por mi, y yo cuidaré a Dino por ti. 

Bien. Colgó sin más que decir. 

Respiró profundo cuando llegó al sótano, Jihan se le adelantó bajando los escalones como si se dejara caer a ellos, uno tras otro con el sonido del golpe en sus pies. La habitación era pequeña pero estaba repleta de literas viejas, el olor era un poco nauseabundo, entre el sudor y la suciedad con la poca ventilación hacian que su nariz ardiera. Jihan incluso tosió. 

—¡Dino!— gritó una vez. Nadie respondió, no quedaba ninguna persona en ese lugar. Estaba demasiado oscuro asi que jaló una pequeña cuerda que encendió un solo foco que alumbró pocos metros alrededor, lo suficiente como para notar la sangre en el suelo. Su corazón se detuvo. 

¿Sería sangre de Dino?

—¡Dino!— Gritó Jihan buscando entre las literas. —No está aqui… ¡¿Tal vez en su habita…

Jihan notó la sangre en el suelo, las manchas seguian hasta la pequeña ventana abierta. ¿Dino escapó con ellos? ¿Lo obligaron a ir? ¿Lo lastimaron? Cada latido del corazón de Seungkwan traía una pregunta nueva a su cabeza. Estaba tan mareado que casi cayó de rodillas al suelo. Dino no estaba allí, y había un rastro de sangre que llevaba a la ventana. Jihan olfateó profundo, aunque volvió a toser.

—Dino…— llamó inútilmente observando la ventana. 

“Se supone que debes dormir mirándome a mi ¿Por que me das la espalda? No quiero hacer cuchara…”

Seungkwan se quejó mirando la espalda de Dino ¡Este idiota solo se giró en la cama sin mirarlo! Como si Seungkwan no importara, nunca debió permitirle dormir con él sin importar que no pudiera regresar a su casa, era un idiota, debería mandarlo al sillón.

Dino suspiró, pero no se dio la vuelta. 

“¿Por que cubres la ventana?” preguntó Dino.

“¿Hablas de la cortina? Por que no quiero despertarme con el sol dándome en la cara” ¿Que tenia de malo? No despertaba tan temprano, al menos no tan temprano como Dino. “¿quieres que la suba?”

Dino negó.

“Mi hermano siempre me dejaba dormir cerca de la ventana, peleaba para que pudiera hacerlo.”

Seungkwan exhaló una pequeña risa golpeando su frente contra la espalda de Dino. Dino pocas veces hablaba de su hermano, o de su mismo, y esos momentos eran preciados para seungkwan, por que significaban una pequeña libertad en él. Cerró los ojos amando la calidez de su cuerpo.

“Esta bien, puedes mirar a la ventana, pero cuando amanezca tendrás que mirarme a mi todo el día.”

Dino extendió su mano hasta tomar la de Seungkwan, un pequeño gesto que endulzó su corazón. 

Justo allí solía dormir Dino, bajo esa ventana, la única en este sótano. 

—Que ventana tan pequeña…

Accord [Chankwan/Omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora