⚠️Actualizaciones lentas⚠️
🍊* en el título significa smut.
🍊Una gran cantidad de groserías
🍊Uso solo de pronombres femeninos🍊
*Pueden haber capítulos que traten contenido sensible para algunas personas, por eso mismo habrán advertencias al inici...
Prólogo: Tangerine va al supermercado con su bebé luego de que le pidieras unas cosas, y una mujer se le acerca para intentar coquetearle. Sin embargo, tu esposo lleva casi una semana sin dormir bien, se le olvidó bañarse y no se acordaba bien de lo que le pediste comprar por lo que no tiene mucha paciencia para lidiar con mujeres coquetas que no seas tu.
Advertencia:Aquí la rayis y Tan tienen una bebé de 5 meses.
Tangerine iba caminando por la calle con su hija acomodada en su cangurera en su pecho posicionada de forma que la veía de frente, y la niña iba jugando con la cadena alrededor del cuello de su padre que tenía un pequeño adorno, y él iba vestido nada más con una playera blanca que parecía tener más saliva de bebé que otra cosa y unos pantalones holgados. No su usual traje.
Desde que había llegado su hija, parecía que su closet se había reducido a una simple playera con pantalones holgados, ropa la cual ya no sabía si llevaba toda la semana usando la misma o si se había cambiado. La falta de sueño les estaba afectando, y ya ni siquiera le importaba si usaba traje o no, con suerte alcanzaba a peinarse y arreglar un poco su bigote cuando ya tenía que ir a ver a su hija.
En ese momento iba caminando y pronto entró a un un pequeño supermercado cerca de su hogar donde sacó una pequeña canasta y empezó a caminar hacia donde estaban las frutas y verduras.
–A ver... tu mamá me pidió manzanas, plátano, uva... ¿qué más era? ¿Dijo perejil o cilantro?–Iba murmurando mientras echaba las cosas a la canasta que colgaba de su brazo, y se quedó mirando fijamente los últimos dos productos en cada mano como si le hubiesen ofendido.–Dios sabrá que me habrá pedido tu mamá, mejor me llevo los dos y así no se enoja.
La niña soltó una risita provocando que Tangerine sonriera y dejara un beso en su cabeza, antes de seguir recorriendo los pasillos buscando lo que necesitaba.
–Puta madr— digo...–Se empezó a quejar, antes de recordar que estaba con su hija.–Quise decir... recorcholis, rayos y centellas, caracoles, no quedan de los maravillosos cereales que me gustan. Bueno, vamos a llevar estos que le gustan a tu tío Lemon del tren este, a ver si le sale la figurita.
Mientras Tan echaba el cereal en la canasta, una mujer lo había estado observando con una sonrisita, hasta que finalmente se decidió por acercarse con su carro del supermercado.
–¿Problemas para decir por cual cereal llevar?–Dijo ella sin borrar su sonrisa.
–No, ya lo elegí.–Respondió sin siquiera levantar la vista hacia ella, sacando otra caja de cereal ya que siempre se les acababa rápido.
–¿Es tu hija? Es muy linda... ¿cuanto tiene?
–Unos meses.–Respondió él sacando su teléfono para preguntarte qué más necesitaban.
–Y... amm... ¿cual es tu nombre?–Preguntó ella jugando con su cabello tratando de captar su atención.
Tangerine podrá haber estado cubierto en saliva de bebé, no haberse bañado ese día porque se le olvidó, seguir usando la misma ropa que el día anterior y no haber dormido nada en la última semana y solo haber tomado siestas de media hora nada más porque día porque su hija andaba muy inquieta... pero seguía siendo un hombre atractivo. Un hombre guapo que llevaba una bebé en su pecho y que parecía ser buen padre, por lo que llamaba la atención de muchas mujeres a donde fuera.
–Yo me llamo—. Trató de insistir ella al ver que no le contestaba, antes de que Tangerine le interrumpiera al fin volteándose hacia ella.
–Con todo el respeto que puedo encontrar en este momento, no me interesa quien seas, ¿Okey? Mi esposa me pidió una lista de cosas de las que ni siquiera sé si eché lo que ella me pidió, mi hija se acaba de cagar y huele horrible y yo no he dormido nada. Así que por favor, siga con su vida y dele un buen beso a su marido cuando llegue a su casa, ¿de acuerdo?–Le dijo Tan con una sonrisia falsa, antes de darse media vuelta para ir a pagar.
La mujer se quedó sola en el pasillo, y cubrió el anillo en su mano izquierda antes de darse la vuelta e irse hacia el otro lado avergonzada.
–Recorcholis... cada día la gente está más loca, ¿verdad, princesa?–Dijo Tangerine dejando su mano libre en la cabecita de su hija, mientras ella reía.–Y... te volviste a cagar. Excelente.
Tangerine fue a pagar y las personas lo veían mal porque al parecer a su hija le había parecido una buena idea comenzar a tirarse unos gases y todos pensaban que era él por lo fuerte que era el olor.
Volvió rápido a casa y una vez entró, fue directo a la cocina donde estabas preparando la comida.
–Traje todo lo que me pediste, y compré perejil y cilantro porque es mejor tener siempre de los dos.–Te dijo con una sonrisa entregándote las dos cosas como si fueran tamos de flores.–Ahora si me disculpan, voy a tener que ir a cambiar a esta pequeña bestia porque se cagó por completo.
–Y yo justo iba a decir que el que se había cagado eras tu.–Dijo Lemon riendo donde estaba sentado en la mesa pelando y cortando papas.
–Gracias mi amor, pero... yo te pedí albaca... no perejil ni cilantro...–Le dijiste tratando de contener la risa, y Lemon comenzó a reírse con fuerza.
–¡PUTA MADRE!–Se quejó Tangerine subiendo las escaleras hacia su habitación, mientras su hija reía en su pecho tirándose otro gas.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.