—Bien, Callie no puede enterarse de esto. Y menos Riley, al caso. ¿Estamos claros? — May lo señalo con su índice amenazante.
—Será nuestro secreto.
—No, ni siquiera eso, esto nunca pasó. Tienes que borrarlo de tu mente ¿estamos claros? — volvió a preguntar May.
Ashton estaba sentado en el piso de la habitación de May mirando alrededor. A diferencia de otras chicas, no habían posters o alusiones a alguna banda o algún cantante, solo fotos de amigos, familia y un par de Luke. El color que más predominaba era el verde, y era una habitación bastante cálida.
May arrojó frente a él una libreta, post-its, lápices, incluso un mapa. ¿Estaba de broma? ¿Tenía algún power point hecho? Realmente eso no iba a sorprenderle.
—¿Y bien? — pregunto Ashton alzando una ceja.
—Toma la libreta y anota.
—¿Me vas a dar clases de Callie?
—Si, bastante falta te hacen.
—Entonces— dijo dubitativo por un segundo — ¿Qué escribo?
—Empezaremos por la música que le gusta. ¿Cantas?
—¿Qué tiene que ver eso?
—¿Cantas o no?
—Más o menos.
—Con eso bastará. Podrías cantarle — dijo mirando al techo, mientras acariciaba su barbilla pensando — Ya sé, llévala a un parque y yo me encargaré que haya una sábana para que se sienten en ella, un poco de su comida favorita y ¿sabes tocar guitarra?
—¿De verdad quieres que le cante con una guitarra? ¿No sería eso muy obvio?
—Tienes razón, le gusta lo espontaneo. Tarja lo de la guitarra.
Ashton miró su hoja en blanco, así que fingió hacer una línea sobre una frase nunca escrita.
—Tienes que ser una canción... uhm, ¿Vance Joy?
—¿Quién es Vance Joy?
—¿En serio? — lo miro como si fuera la persona más inculta del mundo — Entonces, ¿Artic Monkeys? ¿Los conoces?
—Vale, no vivo bajo una roca. Ellos me gustan.
—¡Ya sé!
—¿Qué?
—Hozier, con él no fallaras.
—Bien, Hozier — esta vez si lo anoto.
—¿Tienes alguna idea tú? — dijo May tirándose sobre su cama.
—No sé, ¿llevarla a cenar?
—¿Dónde?
—¿Pizza?
—Mejor le preparas tú la cena.
—¿Yo? — Ashton sonó incrédulo.
—Calum siempre se la prepara, y a Callie le gusta la comida casera.
—Bien, le haré la mejor pasta de su vida.
—Me moriría por ver eso — May rio ante su tono — Bien, entonces tenemos la canción, la cena, ¿algo más?
—¿Para qué es el mapa?
—Míralo, podemos hacer un plan de acción. Marca el parque al que vas a llevarla con un post-it, y pon una fecha. Te daré dos semanas para acosarla, si te sigue diciendo que no, la dejas en paz.
