|Capítulo 3|
Me desperté temprano eso es raro - pero así fue - realmente me sorprendo cada día a mí misma. Salgo de mi habitación hacia el baño - lamentablemente es uno compartido - solo mis padres tienen su baño privado.
Entre sin tocar porque ¿Quién esta a estas horas en el baño? - las probabilidades son muy bajas, ya que literalmente es muy temprano - al entrar lo primero que logro visualizar son esos hermosos y terriblemente marcados, abdominales.
¡Brutal eh!
- Lo... lo siento - digo tartamudeando, apenas logro decir algo - Es... - no sé porque el nerviosismo me invade, ¿Más evidente? Imposible.
Pues es obvio Sofía, este chico realmente esta bueno, las probabilidades de que vieras, en tu vida entera, a un chico con esos tremendos abdominales perfectamente marcados, son nulas.
Mi conciencia tiene razón, nunca he visto a un chico semi - desnudo, prácticamente, porque esta sin polo.
- Ok - lo menciona largo y extendido - Sofía - ¿Cierto? - con la sonrisa algo coqueta - deja de acosarme con la mirada - suena algo ofendido.
- ¡¿Qué?! - reacciono y salgo de mi trance - ¡NO! - refuto de inmediato - ¿Me estás diciendo acosadora? - ahora yo me hago la ofendida, a lo que Matías suelta una carcajada sumamente burlona.
- Pues sí - dice algo obvio - me siento muuuy pero muuuy acosado - manteniendo el sarcasmo siempre - incluso me atrevería a decir que con solo tu mirada, violado.
- ¡¿Qué?! - es el drama en persona misma - eres un exagerado - lo digo casi molesta - sal ya del baño - Matías no para de reír, se está burlando en mi cara como si no le importará nada.
¡Lo odio!
- Espera un rato - levanta su mano y empieza a limpiarme suavemente el mentón, lo que me hace dudar si es que en realidad no estoy babeando - quiero limpiarte la baba que se te está chorreando - sonríe coqueto - inconscientemente me toco el mentón, evidentemente seco, porque no estoy babeando.
¡Que tonta!
- Ya quisieras - digo de manera burlesca a lo que él vuelve a reír con un tono burlón también.
- Sofí - se acerca suavemente a mí, muy cerca de mi rostro, específicamente a mi oído - sueña conmigo ¿Si? - esta vez su voz suena un tanto ronca y sexy - ve a dormir - suspira profundo y vuelve a tomar una distancia prudente.
¡Mierda!
- Pero ya amaneció - digo totalmente seria, a lo que él se ríe, ¿Acaso es lo único qué hace?
Pero es una hermosa sonrisa
- ¡Ay Sofía! - gira los ojos algo obvio - son las tres de la madrugada - dice un poco obvio, esperen un poco ¿Qué? ¿Cómo que tres de la mañana? - eres tan tierna - imposible, claro que imposible.
- ¡Mentiroso! - exclamo de inmediato - ya amaneció - me mantengo firme en mi postura.
- ¿Has visto la hora? - negué con la cabeza - ¿Quieres ver el reloj de tu sala? - asentí un poco resignada y lo sigo en camino a esta. Repitiéndome una y otra vez que no puede ser posible, estoy segura de que amaneció. Y evidentemente, lo que dice Matías es cierto. Que tonta Sofía eres una tonta, es demasiado temprano, son las tres de madrugada ¡Ahh! Gritaré de rabia.
- Ves - señala el reloj - es de madrugada - lo dice de manera obvia y burlona - ¿Estas sonámbula? -sonríe a punto de dar carcajadas.
- ¡No! - digo molesta, en serio me enfada, jure que ya había amanecido, ¿Es que acaso he tenido un lapsus?
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El Hijo de mi Niñera
Ficção Adolescente- No necesito niñera madre, soy una adolescente - pauso - casi una mujer adulta - hago puchero - puedo atenderme sola - menciono casi derrotada, mi madre me mira, y niega con la cabeza. - Sabes que no es por eso Sofía, es por tu seguridad - me repr...