Había llegado por fin el día de volver a la oficina.
Terminaba mi maquillaje cuando James tocó la puerta del baño informándome que había llegado la niñera de Alessandro.
Di un último vistazo a la mujer del espejo... Estaba volviendo a ser yo en todos los sentidos. Me sentía feliz, tenía a Jake en mi vida y a nuestro hijo.
Blusa negra con escote que dejaba ver mi pecho, pantalón de cuerina negra que se pegaban perfectamente a mi cuerpo, botines de tacón aguja negros también y un blazer blanco. Atuendo perfecto para mi regreso.
Tome mi bolso y salí al encuentro con la nana.
-¡Estás hermosa!- dijo James dándome una mirada.
-Gracias amor- y dejé un beso en sus labios
- ¿Dónde está la niñera?- pregunté
-Está en el jardín familiarizándose con Alessandro y Esther-
-Bien... Vamos- dije tomando su mano y colocándome mis lentes oscuros.
Saludé a la chica quien James había presentado como Ailyn. Una rubia piel pálida, guapa y contemporánea a mi edad. Un poco más joven diría yo. A simple vista parecía eficiente y cuidadosa.
Le informé la rutina de Alessandro, di de mi pequeño y James y yo salimos, ambos con rumbo a nuestros trabajos.
James se despidió de mí y cada uno subió a su auto.
Ya volvía a conducir mi Range Rover.
Como de costumbre, coloqué mi Ipod aleatorio y mientras conducía cantaba, Ahora tú de Malú.
Antes de ti, no,
yo no creía en Romeos, Julietas, muriendo de amor.
Esos dramas no me robaban la calma, pero la historia cambió...
Pero esta historia me cambió...
Dicen que se sabe si un amor es verdadero,
cuando duele tanto como dientes en el alma.
Dicen que lo nuestro es tan solo pasajero,
pero qué sabe la gente lo que siento cuando callan.
Y tal cual como lo decía la letra de la canción, antes de Jake yo no creía en nada que se relacionara al amor, pero él me había cambiado. Me había hecho conocer al amor y también me había dado a conocer el dolor. Ahora yo sabía que era un amor verdadero, porque me había dolido tal como la canción lo recitaba.
Pero ahora había vuelto a mí y no quería que se fuera. Ya no iba a dejarlo ir.
Con esos pensamientos aparqué en Minner legal Association.
Entré al piso dando uso buenos días los cuales fueron devueltos al unísono por todos mis empleados.
Como de costumbre entré a mi oficina y mi asistente me siguió para ponernos al día.
Dejó unos cuantos documentos para mí.
A mitad de mañana cuando salía de una reunión Lugman se acerco a mí...
-¿Podemos hablar Brittany?- me preguntó
-Claro- respondí en tono serio.
Tomé asiento tras mi escritorio y seguido lo invité a sentarse, pero él no quiso, se quedó de pie.
Lo veía caminar de un lado a otro, algo inquieto...
-¿Qué ocurre Lugman?- pregunté
Sin responderme llegó hasta mi silla y la giró quedando frente a frente, a pocos centímetros de su rostro.
ESTÁS LEYENDO
HOY ERES MÍO
RomanceBrittany Minner Una persona que gracias a decepciones familiares y amorosas, se convierte en una mujer regia, eficiente, luchadora, al principio fuerte como piedra y un tanto arisca; la vida la enseña y la lleva darse cuenta que el goce de la mis...
