Habían pasado dos semanas después del encuentro con Sid, en el cual después del loco sexo que habíamos tenido, me había quedado dormida hasta el otro día y casi entro en coma cuando desperté en la cama del mismo cuando eran casi las diez de la mañana.Tomé mis cosas y salí como loca rumbo a mi casa para cambiarme e irme a trabajar.
Los días pasaban uno tras otro y ya no recordaba a Jake, había logrado amañarme a mi nueva asistente que ya no era tan torpe (a lo que di gracias a Dios porque estuve a punto de despedirla.)
Carlotta y yo habíamos salido un par de veces a tomar café y a charlar un poco; pues ella pensaba que últimamente estaba muy alejada de ella y que debía dejar un poco el trabajo, Por lo que me convenció para ir esta noche de disco.
Era sábado por la noche y estaba sentada en mi cama con las manos en mi cabeza, lamentandome de haber aceptado la invitación de Carlotta, pues no era de andar de discoteca y la última vez que había visitado un sitio nocturno, había terminado teniendo sexo salvaje en un baño.
Logré ordenar mi mente y ponerme en pie para ir a vestirme, Carlotta no tardaría en llamar para confirmar que iba al antro y de conseguirme aún en bata solo provocaría que llegara a mi departamento y me sacara a rastras.
Me coloqué un body negro manga larga con escote en los senos; éste llegaba hasta la boca de mi estomago, por lo que decidí solo ponerme tapapezones. También escogí un pantalón tubo de cuerina negro; botines de tacón, ondas en mi cabello, párpados ahumados, labios vinotinto mate y por último pero no menos importante, un collar de cadenas doradas en mi cuello el cual caía sobre mi perfecto escote.
Fui hasta el espejo y estaba simplemente deslumbrante, la ropa hacia notar todas mis curvas ya que estaba pegada a mi cuerpo, no era mi estilo habitual y me sentía extraña, pero esto era lo que siempre necesitaba... Marcar la diferencia.
Tomé mi camioneta y conduje hasta donde había quedado con Carlotta.
Entrando al aparcamiento del antro, mi móvil repicó
-Estoy llegando, no seas intensa Carlotta- dije sin siquiera dejar que hablara
-Te espero en la puerta- dijo Carlotta
Al cabo de unos segundos Carlotta casi me tumbaba al piso con su exagerado abrazo de siempre. Entramos al lugar, el cual estaba repleto. Era uno de los sitios nocturnos más conocidos de la ciudad, por lo que un día sábado estaría más que lleno.
Nos hicimos paso entre la multitud y nos situamos en la barra, cada una pidió una Margarita y al cabo de unos minutos ya dos chicos nos habían invitado a bailar, propuesta que yo rechacé pero que Carlotta aceptó.
Tomé mi trago y pedí otro.
Sentía que alguien me observaba, por lo que paseé la vista por el lugar, pero que ilusa... Como iba a saber quien me estaba mirando si habían muchísimas personas.
Carlotta estaba aún en la pista.
Decidí tomar otro trago, pero aún sentía esa extraña sensación de que alguien me observaba. Estaba volviéndome una paranoica de lo peor, quería irme de ese lugar, aunque no podía dejar sola a Carlotta. Decidí ir al baño, mecesitaba liberarme un poco de la gente.
Reacomodé mi cabello en el espejo y al salir quedé petrificada, tenía los ojos de Jake frente a los míos. ¡No podía ser que Jake estuviera aquí! Pero de pronto alguien me empujó casi tirándome al piso, me tambaleé y me agarré de la pared. Poco me importó quién me había empujado, solo devolví la mirada a lo que antes me había dejado inmóvil, pero no hubo resultado, Jake no estaba.
¡Oh por Dios!
¿Estaría loca? ¿Me lo había imaginado?
Corrí como loca por el pasillo (pensé en que tal vez lo encontraría), pero no... Ni rastros del rubio Jake.
ESTÁS LEYENDO
HOY ERES MÍO
Roman d'amourBrittany Minner Una persona que gracias a decepciones familiares y amorosas, se convierte en una mujer regia, eficiente, luchadora, al principio fuerte como piedra y un tanto arisca; la vida la enseña y la lleva darse cuenta que el goce de la mis...
