Esta mañana había decidido colocarme una falda a la rodilla color gris claro, una blusa manga larga azul rey con zapatos de plataforma que hacían juego con el azul de mi camisa.
Los colores eran exactamente iguales.
Puse mis accesorios de oro, Dolce & Gabbana con brillantes en la esfera.
Éste era un poco más pequeño que el otro que solía usar.
Hice ondas en las puntas de mi largo cabello, un maquillaje fuerte en los ojos y un poco más sencillo en los labios.
Algo bastante sensual.
Busqué una bolsa a juego con mis zapatos y coloque todas mis pertenencias en él.
Sonó el teléfono de mi departamento.
Respondí y era Pitter para avisar que había llegado el taxi que había pedido ya que mi Range Rover estaba en el parqueadero de la oficina.
El taxi me dejó en las afueras del edificio de Minner Legal Association, caminé hasta la recepción donde pedí el ascensor y poco después estaba dentro de él.
En mis manos llevaba mi bolsa y el bolso donde tenía mis pertenencias deportivas, pues hoy quería ir a hacer un poco de ejercicio, ya lo necesitaba.
Alguien paró el ascensor antes de que las puertas cerraran y como si fuera algo usual, era Lugman. Llevaba un traje color gris y una camisa del mismo color que la mía.
¿Era una broma? Nos habíamos vestido igual.
-Buen día señorita Minner- susurró.
-Buen día Lugman- dije frunciendo el ceño.
Lugman me observó de pies a cabeza, pero se detuvo en mis manos observando que llevaba dos bolsos, aún así no dijo palabra alguna.
Los dos bajamos en el mismo piso, yo fui la primera que salió del elevador, no aguantaba los ojos de Lugman en mí, me enloquecía que alguien me observara sin decir nada.
-Buen día Jake- saludé a mi asistente y éste me siguió
-Buen día señorita Minner-
Sentía su mirada en mi espalda, la verdad en mi trabajo no quería volver a perder la cabeza con Jake o al menos no hoy.
Organicé lo que llevaba conmigo en los gabinetes de mi escritorio y me dispuse a revisar y firmar varios de los documentos, que como cualquier otro día de trabajo, Jake había traído a mi oficina.
Mi humor no era el mejor, el encontrón con Lugman Abugoh simplemente me había torcido las expectativas de tener un buen día.
Marqué la extensión de Jake, a lo que éste respondió en menos de un microsegundo
- Minner Legal Association...-
Interrumpí su pequeño monólogo telefónico...
-Jake, soy yo, lo que dejaste encima de mi escritorio, ¿era todo por hoy o aún faltan documentos?- pregunté algo obstinada.
-Eso era todo Brittanny-
¿Había oído bien? ¿En serio me había llamado por mi nombre? ¿Así, sin más ni más?
Imagino que por todo lo sucedido en el día de ayer, Jake había tomado un poco más de confianza en mí, tanto como para llamarme por mi nombre en plena oficina y a estas horas laborales.
Iba a tener que conversar con él...
creo que me conoce muy bien como para comenzar a descarrilarse a estas alturas de la vida.
Mi personalidad era muy difícil, de eso estaba consciente, Muchas personas me tildaban de amargada cascarrabias y entre otros sobrenombres patéticos. Lo cierto es que las personas cercanas, las que me conocen a fondo realmente, sabían que todos esos apodos eran innecesarios.
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HOY ERES MÍO
Roman d'amourBrittany Minner Una persona que gracias a decepciones familiares y amorosas, se convierte en una mujer regia, eficiente, luchadora, al principio fuerte como piedra y un tanto arisca; la vida la enseña y la lleva darse cuenta que el goce de la mis...
