Había pasado más o menos una semana... una semana tranquila tanto laboral como personal.
Era jueves por la mañana y ya había tomando tanto mi baño matutino como mi desayuno.
Me dirigía a mi vestier para elegir mi atuendo de hoy, pero tuve que retornar a la sala cuando sonó el teléfono intercomunicador.
Era Pitter notificándome que había llegado un obsequio para mí. Hice que el mismo firmara el recibimiento y subiera hasta mi departamento el dichoso presente.
Ya con el mismo en mis manos, cerré la puerta y puse la gran caja adornada sobre el mesón de la cocina.
Lo primero que hice fue abrir la caja, topándome con un juego de calzado y bolsa color blanco mate, marca Louis Vuitton... una de mis favoritas por cierto. Me sorprendió muchísimo el buen gusto de la persona que se había tomado la molestia de mandar esto hasta mi casa.
Apartando mi asombro por tan hermosas prendas, me dispuse a abrir y leer la tarjeta que todo esto traía consigo
-Buen día Brittanny,
espero éste pequeño presente
sea de tu agrado y tu buen gusto.
Tu secreto pero cercano admirador-
La confusión de mi mente no era normal, ¿TU SECRETO PERO CERCANO ADMIRADOR? Necesitaría una bola de cristal para descubrir quién era el dichoso "secreto pero cercano admirador". ¿Jake, Lugman o Sid? No podía evitar sonreír ante tan vergonzosa situación, aunque muy divertida.
No me quedaba de otra que hacerme la loca. No podía agradecerle a ninguno tan magnífico regalo, porque en realidad no sabía si iba a meter la pata.
Como ya era jueves decidí colocarme unos pantalanes tubos color nude, una blusa algo transparentosa color marrón (igual que mi bolsa), unos zapatos altos puntiagudos blancos y un saco del mismo tono.
Iba algo tarde, por lo que decidí solo aplicar corrector y polvo compacto; colocando mis lentes oscuros encima.
Al llegar a mi oficina, Jake estaba acomodando otro regalo en mi escritorio.
Lo primero que pasó por mi mente, fue que era él la persona del regalo de esta mañana.
Cuando Jake se dio cuenta que estaba tras él, se dirigió hacia mí con los buenos días, algo antipático por cierto; diciéndome también que alguien había dejado algo para mí.
Supongo que el gesto que expresé con mi cara no fue el mejor. El solo salió de mi oficina cerrando la puerta.
Tomé asiento en mi cómoda y ésta vez solo quité la tarjeta para leerla.
- Brittanny,
estas frutas son para que tomes
tu merienda de mitad de mañana.
Espero disfrutes cada una
con uno de tus deliciosos bocados.
Tu secreto pero cercano admirador-
Esta situación ya me estaba disgustando un tanto. No me gustaba las zozobras, y mucho menos los misterios.
La verdad no podía hacer otra cosa, que tomar mi merienda, tal cual como decía la tarjeta que traía el presente. Manzana, mandarina, uvas, moras, fresas, banana, kiwi, piña, melón, patilla... entre otros trozos de fruta que reposaban dentro de un envase de vidrio.
La persona que me había estado mandando estos regalos sí que me conocía. Todo lo que me había enviado hasta ahora era de mi agrado, pero sin embargo... la situación comenzaba a perturbarme.
El resto del día transcurrió en firmas de documentos y llamadas importantes.
Daban las seis de la tarde cuando decidí retirarme para pasar un rato por FitGym y entrenar un poco. Tomé mi Range Rover, fui a mi departamento, cambié mi atuendo a deportivo y emprendí camino al gimnasio.
ESTÁS LEYENDO
HOY ERES MÍO
RomanceBrittany Minner Una persona que gracias a decepciones familiares y amorosas, se convierte en una mujer regia, eficiente, luchadora, al principio fuerte como piedra y un tanto arisca; la vida la enseña y la lleva darse cuenta que el goce de la mis...
