Como tenía tres horas para la dichosa cita, decidí ir por una copa con Carlotta, a quien llamé al salir de la oficina. Quedamos en vernos en un restaurante cerca del Hotel.
No quería estar tan lejos del sitio que me iba a revelar quién era el gracioso.
Al llegar pedimos un estremés de salmón, dos copas de vino de fresa (era nuestro preferido).
Luego de charlar unas cuantas horas y después de dos copas con Carlotta entre risas y charlas amenas, decidí decirle a Carlotta que debía marcharme. Debía atender un compromiso de viernes por la noche, a lo que Carlotta respondió con una mirada picara y una carcajada; pues creo que se le habían subido las copas a la cabeza.
Despedí a Carlotta y me aseguré de que fuera directo a su casa. Eché un vistazo a mi reloj nuevo y ya daban las siete con treinta minutos, era hora de poner en marcha mi auto y empezar el juego.
Aparcando frente a Minner Hotel House, tomé mi bolso y di la llave al parquero que se encargaría de mi camioneta. Respiré profundo y caminé hasta la recepción.
-¡Buenas noches!- dije a la chica en la recepción.
-Me esperan en la suite presidencial-
Al parecer la chica no me identificó, porque de ser así el trato hubiese sido diferente para con su jefa. No la culpé, era nueva en el puesto y yo no me encargaba de contratar el personal.
-¡Buenas noches señorita! ¿Me indica su nombre?- preguntó mirando la pantalla.
-Brittany Minner- dije mirándola a los ojos. La chica palideció y se puso nerviosa.
-Disculpe no la conocía en persona, aquí tiene la tarjeta de la habitación- la chica hablaba rápido y nerviosa.
-No te preocupes, gracias por tu atención- dije mientras le dedicaba una sonrisa. La pobre casi se desmaya cuando le dije mi nombre.
Tomé la tarjeta y caminé hasta el elevador donde marqué el último piso.
Por alguna u otra razón me sentía tranquila, no solía ser nerviosa y mucho menos para estas cosas. Todo esto tenía un interés, y esta noche lo iba a resolver.
Salí del elevador y respiré profundo. Al momento coloqué la tarjeta en la puerta y esta se abrió. Di un paso adelante con cautela, pues esperaba encontrarme con alguien adentro, pero en lugar de ello, la habitación estaba vacía.
¡POR DIOS!, ¿A QUÉ ESTABA JUGANDO?
Empezaba a enfurecerme pero decidí mantener la calma. Algo debía haber aquí adentro que me diera una pista.
Noté una caja sobre la gran cama, que al verla, fue inevitable no recordar la noche en que estuve con Lugman.
Caminé cautelosamente hasta la cama... era una caja blanca con un sobre color rojo en un lado. Antes de abrir la caja tomé el sobre en mis manos
-Quiero que te coloques
Lo que contiene esta caja.
Sé que te verás tan grandiosa
Como con ese vestido color naranja.
Tu secreto pero cercano admirador.-
¿Qué rayos era esto?
Sabía que estaba cerca, pero esto sobrepasaba los límites.
Abrí la caja y me encontré con un juego de lencería de colores rojo y negro, algo muy sensual y sexy compuesto por un brasier medio transparentoso con una muy pequeña braga a juego. Aparte tenía un liguero; pero, esto no era lo único dentro de la caja, también había un par de zapatos de plataforma color rojos.
Que casualidad, todo era de mi talla.
La verdad este hombre sabía todo de mí.
Decidí dejar mi bolsa en el mueble, saque mi Iphone y lo coloqué en silencio.
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HOY ERES MÍO
RomanceBrittany Minner Una persona que gracias a decepciones familiares y amorosas, se convierte en una mujer regia, eficiente, luchadora, al principio fuerte como piedra y un tanto arisca; la vida la enseña y la lleva darse cuenta que el goce de la mis...
