Capítulo 34: Consejos de Haven

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Este capitulo se lo dedico a @Macaela123 gracias por leer :)

Canciones para este capítulo:
Through the Dark (One Direction)
Little House (Amanda Seyfried)
Make You Feel My Love (Adele)
Heart's on Fire (Passenger)

Olive decidió faltar a clases luego de insistirle por varios minutos y de amenazarla con acompañarla a su instituto y hacerme pasar por un estudiante de ese colegio.
-¿Qué tal está el café?-me preguntó mientras me preparaba mi tercera tostada.
-Horrible-le respondí con una sonrisa y ella rió.
-Lo siento-le guiñé el ojo y soplé mi café caliente que tenía gusto a quemado.
-¿Qué haremos hoy?
-No lo se-me respondió encogiendose de hombros.
-No respondas "No lo se"-le dije con una sonrisa y ella giró sus ojos-. Elige que quieres hacer, pero que no involucre a este café.
Olive giró nuevamente sus ojos y quitó la taza de mis manos y la reemplazó con su taza de te. Reí y ella me acompañó. Nuestras risas se fundieron en una sola, y se creó la mejor melodía.
Luego de desayunar, tomamos nuestra chaquetas y salimos. Optamos por usar el transporte público hasta el centro de la ciudad. El cielo estaba cubierto por nubes grises y una ligera brisa fría empujaba el cabello de Olive contra su mejilla. Con mis dedos, acomodé un mechón detras de su oreja y luego pasé mi brazo por sus hombros. Caminamos por un gran parque, pisando algunas hojas secas desparramadas en el suelo que el viento arrastraba. El viento comenzaba a ser más fuerte y el polvo volaba en el aire.
-Vamos a otro lugar-sugerí y ella asintió.
Caminamos hasta un centro comercial a unas cuadras de donde nos encontrábamos y al llegar nos quitamos nuestro abrigo. Todo estaba decorado de naranja y negro por noche de brujas que llegaría en dos días.
-¿Quieres tomar algo caliente?
-Seguro-me respondió.
Noté cómo se sorprendía cuando la tomé de la mano, aún no se acostumbraba luego de cinco meses de conocernos. Reí por lo bajo ante la idea de que sea ella quien no se acostumbre a estar en una relación conmigo, cuando debería ser yo. Y en parte es así, aún no puedo creer que estoy sentado frente a Olive. Mi Olive.
-¿Cómo has estado?-le pregunté luego de ordenar dos tazas de cafe en una pequeña cafetería.
-¿A qué te refieres?-sonrió- Hemos hablado todos los días, ya sabes cómo he estado.
-No todos los días, no olvides aquellos veinte días-ella giró sus ojos y yo reí-. Quiero saber cómo te encuentras. Dímelo cara a cara, así sabré si me has estado mintiendo o no.
Le ofrecí una sonrisa y busque su mirada. Comenzó a jugar con un sobre de azucar y noté que estaba nerviosa.
-He estado bien, Trevor, ya lo sabes.
-No siempre tienes que estar bien ¿Has hablado con tus padres o con tu hermana?-ella negó.
-Llamé a mi madre para su cumpleaños semanas atrás. Y Grace no ha respondido mis mensajes desde que perdió al bebé hace un mes.
-¿Qué hay de tu padre?-su mandíbula se tensó. Aunque yo también odiaba hablar de él, no era bueno para ella que no hablara con nadie sobre él.
Un chico de nuestra edad nos trajo dos tazas blancas con cafe caliente y humeante. El olor no tardó en llegar a mi.
-Él sigue llamándome, pero no quiero responderle-me contestó con un tono mucho más frío que antes.
Estiré mi mano por encima de la mesa y con mis dedos rocé sus nudillos. Inmediatamente su mirada se hizo más cálida y sus hombros se relajaron.
-¿Por qué no quieres responderle?-la respuesta era más que evidente, solo quería que ella hablara al respecto.
-¿Tu hablarías con tu madre?
Ouch. No esperaba que esa fuera su respuesta, pero tenía razón.
-No estoy poniendome de su lado, pero ¿No crees que que deberías escuchar lo que tiene para decir?
-No puedo creer lo que estás diciendo-sus manos viajaron a su frente. Estaba comenzando a molestarse.
Cállate, Trevor.
Me quedé en silencio por unos segundos sin saber qué decir. Lo único que quería hacerle notar era que tal vez valía la pena escuchar a su padre. Si, había sido un idiota, pero el hecho de que él haya engañado a su madre, no significa que no ame a Olive ni que no se sienta como mierda por lo que hizo. Pero ahora que lo pienso mejor, la idea suena completamente idiota.
-Tal vez tengas razón-murmuró.
¿En serio?
-Claro que tengo razón, Olive.
Soy un maldito genio.
Olive quitó su teléfono de su pequeño bolso y comenzó a marcar el número se su padre. Sus dedos tamborileaban nerviosos sobre la mesa de madera, y yo no tardé en entrelazarlos con los míos para calmar sus nervios. Y los míos. Soy una maldita niña.
-Hola...papá-titubeó, casi como si llamarlo así no saliera naturalmente de sus labios-. Si, soy yo...bien ¿Cómo has estado?...Perfecto-respondió con frialdad. Asumo que su padre le respondió que ha estado mal-. Si, de hecho estoy aquí con el...En Chicago...Repite eso-respondió mucho más enojada antes. Su mano se soltó de mi agarre e inmediatamente sentí la falta de su calor contra mi piel- ¿Algún día harás bien las cosas?...No, lo haces por tí, yo estoy bien sin tu ayuda.
Alejó el teléfono de su oreja y enojada terminó la llamada. Su mirada no se encontró con la mía. No me atrevía a preguntarle qué había sucedido. De hecho no tenía idea qué hacer. En estas situaciones incómodas, Connor siempre dice que es conveniente irse al baño y no volver hasta que la situación parezca arreglarse. Por una fracción de segundo lo consideré, pero rápidamente descarté la idea. Luego pensé en qué haría Penny, pero ella seguramente recuriría a algún estúpido consejo de Teen Vougue. Ponte en su lugar, sonó la voz de Haven en mi cabeza, dile lo qué te gustaría escuchar en ese momento.
-¿Quieres ir al cine?-le pregunté atropellando mis palabras. Olive elevó su vista y llevó sus ojos hasta los míos.
Eres un idiota. Búscate otra novia, Trevor. Soltero en tres...dos...
-Seguro.
El mejor novio del año: Trevor Owens.
Luego de terminar nuestro café y pagar, nos dirigimos hasta el cine. Opté por seguir a la voz de Haven en mi cabeza nuevamente, y ver una comedia romantica. Si continúo escuchando los consejos imaginaros de mi amiga, este fin de semana sería fantástico.
La película terminó de la forma en que yo esperaba, pero Olive juró que el final la sorprendió. El sujeto la ama, ella lo ama, y terminan juntos. No encuentro la sorpresa. Hollywood comienza a quedarse sin ideas.
Cuando salímos del cine, con los restos de palomitas en el balde, los cuales comimos en su mayoría al comienzo de la pelicula, salimos del centro comercial. El frío era un poco más intenso, por lo que no tardamos en abrigarnos nuevamente. Decidimos caminar nuevamente a la parada del bus, pero sin darnos cuenta, sólo seguimos caminando. Mi brazo por encima de su hombro me hacía sentir aún más cerca de ella, y su mano entrelazada con la mía me brindaba todo el calor que necesitaba. Las nubes aún cubrían el cielo en su totalidad, por lo que la luz era muy escasa. Sin embargo, se notaba cómo la noche se acercaba. Nos detuvimos frente a la casa de Olive y esperé a que ella quitara las llaves de su pequeño bolso. Llevé mi vista a él y ví mas cosas de las que hubiese imaginado ¿Cómo diablos hace para que tantas cosas entren allí?
-Creo que ya debería ir al hotel.
-¿Qué? Creí que...quédate conmigo.
-Si, lo se-le sonreí-. Sólo quería escucharte decirlo.
Ella me miró de reojo e intentó miserablemente ocultar una sonrisa.
Amo provocar sonrisas en ella. La forma en que su nariz se arruga y su cabeza se echa hacia atrás cuando algo le resulta muy gracioso. O cómo lleva la punta de su lengua entre medio de sus dientes cuando intenta molestarme.
-Mi tía llegará más tarde. Me encargó la cena.
-Oh, no quiero morir, amor.-bromeé.
Detuve mis palabras y mordí mi labio inferior. Estúpido, Trevor, estúpido. Miré a Olive de reojo quien estaba de espaldas a mi. En cuanto volteó noté que sus mejillas estaban coloradas, y evitaba formar una sonrisa. Reí al verla y ella se sorpendió por mi risa y llevó su vista hasta mi.
-¿Por qué ríes?
-Te agrada.
-¿De qué hablas?
-Te agrada que te llame así ¿Verdad?
Sus mejillas se tornaron aún más coloradas, y mi risa fue más fuerte. Caminé hasta ella y la atraje hasta mi.
-¡Te gusta!-la delaté como un niño, ella negó con su cabeza.
Levanté una ceja, desafiándola, y la levanté en el aire. Sus manos golpeaban mi espalda y gritaba para que la bajara. Mi risas se fundieron con las suyas.
-Admitelo o no te bajaré.
-No admitiré nada...Bájame, Trevor.
Comencé a subir las escaleras, y Olive no dejaba de reir y rogar que la bajara, mientras yo negaba con mi cabeza, aunque ella no podía verme. Con mi pie abrí la puerta de su habitación y una vez que entramos pusé a Olive en el suelo.
-¿Lo admitirás?-presioné. Ella, con una sonrisa en su rostro, negó con su cabeza-¿Segura? Puedo ser muy persuasivo.
Di un paso adelante. Olive dió un paso hacia atras. Otro paso. Olive caminó hacia atrás, y su pierna chocó contra la punta de su cama. Me quedé mirándola. Sus mejillas estaban completamente coloradas, y sus ojos viajaban de los míos a mis labios con velocidad, como si no lo notara. Llevé mi brazo a la parte baja de su espalda y la empujé a la cama. Sentía su corazón latir contra mi pecho, uniéndose con el mío.
-Diablos, te exrañé tanto.
Olive me sorpendió al llevar sus dedos a mi nuca y atrayéndome hasta ella. Nuestros labios chocaron. Tímidos. Sus dedos estaban enterrados en mi cabello. Con mi brazo apoyado contra el colchón mantenía mi peso. Llevé mis labios, que aún cargaban su gusto, hasta la línea de su mandíbula.
-Te he extrañado-mis dedos viajaron hasta su estómago. Su pie caliente se erizó-. He extrañado la forma en que tu piel reacciona a mi tacto.
Mis dedos viajaron hasta su cintura, sintiendo sus costillas cuando se espalda se arqueo en el momento en que mis labios mojaron el espacio por debajo de su oreja.
-¿Me has extrañado?-le susurré al oído. Ella asintió. De reojo vi que sus ojos estaban cerrados- No asientas, quiero escucharte, Olive.
-Te he extrañado, Trevor-jadeó. Sus dedos se aventuraron a los hoyuelos de la parte baja de mi espalda.
-¿Olive?-llamó su tía desde el piso de abajo.
-Tiene que ser una broma-murmuré cayendo en el colchón al costado de Olive.
-Ya bajo-respondió Olive.
Ambos nos pusimos de pie, Olive acomodó su cabello y yo acomodé mi pantalón.
-Ya regreso-me dijo Olive y salió de la habitación.
Me senté en la punta de la cama y lleve mis manos a mi nuca.
-Maldición-bufé por lo bajo.
Mi corazón aún palpitaba rápidamente y el aroma de Olive seguía presente en mis sentidos.
-¿Qué diablos haces aquí?
La voz enojada de Olive interrumpió mis pensamientos.

Holaaaaa! Como prometí, he subido otro capítulo hoy :) Que les ha parecido? Quién creen que ha llegado a ver a Olive? Cuando quieren que suba el proximo capitulo? No olviden de votar!! Y nos leemos pronto, mis hermosos muggles xoxo


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