Canciones para este capítulo:
Home (One Direction)
Los días después de la muerte de mi abuela no han sido ni buenos ni fáciles. Penny no ha dicho una palabra desde entonces, y casi no sale de su habitación. Año nuevo se acerca y no quiero comenzar un año sin mi abuela y con mi hermana tan distante. Han pasado cuatro días desde navidad y tres días desde que estuve junto a mi persona favorita en el mundo. He recibido llamadas, cartas y visitas, pero lo único que quiero en este momento es saber qué hacer con mi vida y la de mi hermana. Mis amigos han sido de gran ayuda para mi, y Olive han sido mi ancla en este momento.
-Penny-dije tocando la puerta de mi hermana y abriéndola de a poco.
Como de costumbre, estaba acostada en su cama abrazando su almohada y con sus ojos cerrados. Me senté a su lado y mi mano buscó la suya. Su pequeño pulgar se aferró a mis dedos.
-Penny, iré a visitar a la abuela ¿Quieres venir? Sé que hay mucho que tienes que decirle, ella te va a escuchar Penny.
Sus ojos se abrieron y asintió su cabeza. La ayudé a vestirse adecuadamente para protegerse del intenso frío que nos esperaba afuera. Su pequeña mano no abandonó la mía. Salimos de su habitación y nos dirigimos hasta las escaleras. Mis amigos elevaron su rostro y llevaron su vista hasta Penny, reprimiendo una sonrisa.
-Volveremos dentro de poco-aclaré y todos asintieron-. Olive... ¿Puedes...puedes acompañarnos?
Asombro era más que obvio en su mirada, pero no tardó en ponerse de pie y caminar junto a nosotros. El frío de la mañana golpeó nuestros cuerpos y rápidamente busqué la mano de Olive para obtener un poco de calor. Sus dedos se entrelazaron con los míos como una perfecta unión, y sentí cómo una pequeña pieza dentro de mí fue reparada.
Nos subimos a mi auto y no tardé en encender la calefacción. El viaje fue silencioso y largo. El césped en el cementerio estaba completamente cubierto por nieve. Caminamos sobre la espesa superficie blanca debajo de nuestros pies, hasta encontrar la lápida con el nombre de mi abuela. Eleanor Owens. Su nombre suena tan perfecto incluso escrito, pero no me agrada leerlo en una lápida.
-¿Quieres quedarte un rato a solas?-le pregunté a Penny.
Sus hermosos ojos se encontraron con los míos y asintió. Con mi brazo sobre los hombros de Olive nos alejamos de mi hermana. Observé cómo se sentaba sobre la nieve y sus dedos rozaron la inscripción sobre la lápida de piedra gris: "La mejor madre, abuela, amiga y mujer". Los labios de Penny se partieron y comenzaban a formular palabras que no alcanzaba a escuchar. Sonreía y hablaba, por primera vez desde que estuvimos en el hospital.
-Nunca me dejes, Olive Fletcher.
Su mirada se elevó para encontrarse con la mía. No hemos hablado mucho en estos días, pero si no estuviese aquí conmigo, no sé cómo hubiese hecho para poder terminar un solo día con mis pies sobre tierra. Mis brazos envolvieron su cuerpo y podía sentir su corazón retumbando contra mi pecho. Me abrazó como si intentara reparar todas las piezas rotas en mí.
-Cierra tus ojos, Trev-me dijo separándose de mí-. Haz lo que me enseñaste cuando estábamos en California.
Cerré mis ojos y allí la encontré. Sus párpados cubriendo sus hermosos ojos azules claro, sus dedos fríos contra mi mano tibia, su cuerpo inmóvil junto al mío. Luego abrí mis ojos y me encontré con Penny sonriendo y hablando. Olive sosteniendo mi mano, dándome toda la paz que un hombre puede tener y mi abuela tranquila y sin ninguna máquina conectada a ella. Mi mariposa de papel estaba en paz, descansando. El sol ya se puso para ella.
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1900 Millas
Teen Fiction-No quiero que te enamores de mí... -No lo haré, lo prometo. -¿Lo prometes? -Sí, lo prometo. Pero por favor, no me apartes de tu vida. Olive me miró por unos segundos. Cuando vi sus ojos, me arrepentí de haberle prometido eso, pero no le...
