Canciones para este capítulo:
Butterfly Fly Away (Miley Cyrs)
See You Again (Wiz Khalifa)
A la mañana siguiente, luego de ayudar a mi abuela a bajar las escaleras, y de despertar a todos mis amigos, excepto a Olive, fuimos abajo a abrir los regalos. Mientras Penny abría una caja muy mal envuelta por Connor, subí hasta mi habitación para despertar a Olive. No tenía ningún tipo de regalo para ella, y eso realmente me enfadaba, pero decidí no pensar mucho en eso. Acomodé un mechón de su cabello rubio detrás de su oreja, y murmuré su nombre para despertarla. De a poco, sus ojos grises se hicieron notar y una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro en cuanto se encontraron con los míos.
-Feliz navidad-le dije con una sonrisa.
Llevé mi rostro hacia ella y acaricié sus labios contra los míos. Su gusto familiar durmió todos mis sentidos, y me perdí en ella y en todo lo que la había extrañado.
-Feliz navidad-me respondió una vez que nuestros labios se separaron.
-Vamos, Penny está abriendo sus regalos.
La tomé de la mano, obligándola a salir de la cama, y la arrastré fuera de la habitación. El olor a café llegó hasta mi nariz y fue ahí cundo noté el hambre que tenía. Froté el brazo de Olive con mi mano para darle calor, y comenzamos a bajar las escaleras. Escuché un grito emocionado de Penny, así que asumí que encontró mi regalo. Cuando terminamos de bajar la escalera, me encontré con mis amigos riendo al ver a Penny contar cosas graciosas. Mi abuela estaba sentada en una silla, sus ojos estaban cerrados y sus hombros subían y bajan lentamente. Le susurré a Olive que volvería en un segundo, y caminé hasta mi abuela. Mi presencia la asustó, y sus ojos se abrieron repentinamente.
-¿Te encuentras bien, abuela?-le pregunté acariciando su mano fría con mis dedos cálidos.
-Si...sí, claro que sí. Me duele un poco el pecho, pero es normal.
-¿Puedes respirar bien?-le pregunté.
Ella asintió e inhaló aire con gran fuerza pero sin emitir ningún tipo de palabra. Los tubos conectados a su nariz hacen peor toda la situación, porque son un recordatorio constante de que mi abuela está débil. Pero incluso en esta situación, para mí es la mujer más fuerte que conozco.
Me quedé parado detrás de ella, con mis manos en sus hombros, observando a mi hermana conversar con mis amigos. Olive llevó sus ojos hasta mi y elevó sus cejas, preguntándome si todo se encontraba bien. Asentí y ella me ofreció una pequeña sonrisa. No hace falta hablar, con ella tengo una conexión especial.
Luego de que Penny hubiera terminado de abrir todos sus regalos, nos sentamos alrededor de la mesa para poder desayunar. Entre todos habíamos preparado tostadas, jugo, café, panqués y otras cosas más que no llegué a comer. Los desayunos en navidad siempre me dejan con el estómago más que satisfecho.
Ese día, decidimos ir a recorrer Bloomington. El frío era intenso, pero a pesar de eso, llevé a mis amigos por mi ciudad. Finn había olvidado algunas calles y se asombraba de lo cambiada que se encontraba la casa en la que vivían antes. Por su parte, James, recordaba a la perfección toda la ciudad, y nos guió hasta una pequeña laguna que siempre se congela y es perfecta para patinar. Prometí a Olive que la llevaría nuevamente allí y le enseñaría a patinar sobre hielo, y a pesar de que ella negó con su cabeza, supe que estaba entusiasmada.
Penny nos había acompañado, y cuando ya sus pies comenzaron a enfriarse, se subió a la espalda de Connor y así regresamos hasta mi casa. Estaba preocupado por mi abuela, pero ella aseguró que se encontraba bien y que cualquier urgencia que surgiera me llamaría. Mi teléfono no sonó en las horas que estuvimos fuera, pero a pesar de eso, no estaba tranquilo. Cuando llegamos hasta la entrada de mi casa, por supuesto cubierta de nieve, el sol estaba comenzando a bajar, pero el viento era escaso. Introduje mi llave helada dentro de la cerradura y la giré para poder ingresar. Mis amigos siguieron mis pasos, y todos tiritamos al enfrentarnos con la diferencia de temperatura.
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1900 Millas
Novela Juvenil-No quiero que te enamores de mí... -No lo haré, lo prometo. -¿Lo prometes? -Sí, lo prometo. Pero por favor, no me apartes de tu vida. Olive me miró por unos segundos. Cuando vi sus ojos, me arrepentí de haberle prometido eso, pero no le...
