Un guardián

54 10 6
                                        

Se despertó al sentir de nuevo todo ese dolor que le causaban las mordidas, estaba cansada y aun muy asustada, salía sangre de casi todo su cuerpo, intento dejar de llorar pero le era casi imposible, poco a poco recogió su rodillas y las abrazo recostando su cabeza en sus brazos, estaba tan sola que comenzó a cantar, solo unos años atrás había inventado una canción para sus peores momentos de depresión y soledad

-Caballito blanco... Que salta por un lago... Llora y... Sufre hasta morir, nadie lo saco de allí...

La canción no la hizo sentir mejor así que solo la repitió, y repitió

De repente escucho unos pasos a lo lejos, lo cual hizo que se levantara poniendo sus manos frente a ella esperando poder atacar si era necesario. Pero solo era aquel hombre, el mismo que la había salvado de aquellos seres que la habían lastimado tanto, se relajo se sentía tranquila con el observándola, en un momento se acerco mas a ella dándole algunas fresas y colocándose de nuevo en su lugar

-Gracias, pero... ¿no comerás?

-No lo necesito señorita

-Todos necesitan comer, ¿Guardián? ¿Cierto?

-Si señorita Anabell, soy Guardián, disculpe pero hace rato la he escuchado cantar una canción, puedo saber sobre ella

-Claro... La canto cuando estoy en momentos de depresión, cuando era mucho mas pequeña soñé como un caballo moría y sufría, era algo triste ya que era una vida que se perdía, había mucha gente viéndolo pero nadie lo salvo

-Interesante historia señorita

-¿Por que me llamas así? y por cierto... gracias por salvarme de aquellos seres...

-Por que es una señorita y no tiene de que preocuparse, seré su sirviente de por vida, la protegeré con mi vida y juro no alejarme de usted

Después de escuchar aquello, una sonrisa improvisada salió, en lo que se levantó y abrazo aquel hombre, confiaba en el como en nada, a pesar de no conocerlo ya había arriesgado su vida por ella y sabia que lo volvería a ser.
La felicidad paso en lo que sintió de nuevo el dolor de aquellas mordidas, comenzó a llorar en lo que algunas nubes de posaron sobre ella y comenzaron a lloviznar, pensó que no era un buen momento para eso, así que se recostó bajo el árbol, tenia algunas cosas que quería preguntarle a Saúl y Sáfira así que debía ir al mundo de sus sueños por un momento

-¡SAUL! ¡SÁFIRA! -gritaba por la habitación oscura que poco a poco comenzaba a iluminarse

-¿Que sucede?

-Saúl, necesito de ti, unos seres humanos me atacaron en los límites de Safinit y mi cuerpo duele por mordidas

-Yo me encargo Anabell

-Ya no estarás sola en la dimensión por lo que veo

-Espero sea así, confió en el Sáfira, me ayudo y me dice señorita

-Eres una señorita Anabell y espero ese hombre te cuide de ahora en adelante

-Listo Anabell ya no tendrás las heridas, al volver

-Quiero saber ¿donde estaba? era una de las dimensiones donde están mis hermanas ¿cierto?

-La verdad se revelara pronto Anabell, ahora es hora de irte, Guardián espera

-Es cierto Sáfira, gracias y gracias a ti también Saúl... Hasta luego

Se despertó y vio que aun estaba mojada, sentía mucho frío, pero ya no tenia ninguna herida ni marca de lo ocurrido. Guardián se acerco a ella y la abrazo haciendo que el frío no fuera absolutamente nada, sus días ya no serían tan solitarios con su nuevo guardián pensó, tenia dieciséis años y los disfrutaría así la dimensión no lo quisiera

-Guardián, ¿puedo intentar algo en ti?

-Claro señorita Anabell

Dicho esto, poco a poco acerco su mano al pecho de Guardián, usando la clarividencia histórica para saber mas sobre su protector, fue extraño al comienzo, no lograba ver nada, así que uso su poder al máximo. Solo así logro ver a lo que parecía un hombre feliz que trabajaba cada día por dos hijos, una pequeña niña y un varón mas grande, también vio una ultima escena de el despidiéndose de lo que pensó era su esposa, al parecer su guardián tenia una muy buena vida, pero no lograba ver nada mas que eso, algo no se lo permitía, lo aceptó tranquilamente pensando que todos tienen algo que ocultar, nunca se puede conocer completamente a una persona, todos tienen secretos o ocultan algo que nadie mas puede saber y eso estaba bien

-Tienes una linda familia

-Gracias señorita Anabell

-La familia es hermosa, no deberían separarse jamás y deberían ser perfectas, vivir juntos, salir juntos y poder confiar en todos sin que existan peleas, debe ser lindo una familia así

-Seré su familia si así lo desea señorita Anabell

-Lo deseo guardián, serás mi familia y gracias por protegerme jamás lo olvidaré

-Así será entonces señorita.

D{]>B

Dimenson FourDonde viven las historias. Descúbrelo ahora