«Y»
Gracias lo que conversamos en el McDonald's ayer, ahora sé quiénes son las cabecillas de los populares. Pero no soy tonto, sé que entre ellos habrá algunos que no son unos retazados y bravucones como el resto y me conviene saber quiénes son. Es por eso que ahora tenemos que infiltrarnos en su territorio, pero existe un inconveniente: Todd.
El rubio era nuestro as bajo la manga ya que se relacionaba directamente con el equipo de lacrosse y de paso con Luc, pero ayer en la noche, cuando le pregunté si podría hacerse cercano a Lucas, este me mandó un mensaje diciendo que todo se había ido a la mierda gracias a que el homofóbico de Douglas lo sacó del equipo.
Ese chancho verde me está haciendo hervir la sangre. ¿Cómo se atreve a sacar a uno de sus posibles jugadores estrellas solo por su sexualidad? En serio, ese tipo tiene piedras en la cabeza.
No paré de renegar toda la noche e incluso creo que me dormí soñando que Douglas era un saco verde de boxeo y que le daba su merecido. ¡Odio a ese tipo!
Lo que me recuerda que tengo un asuntito que resolver: El casillero rosa y vengarme de La Carnicera. Por ello, hoy antes de ir al colegio, tuve que pedirle prestado pintura azul en aerosol a mi vecina, la señora Kirby, una agradable viuda entrando a sus sesentas quien no dudó dos veces en ir a su cobertizo y darme lo que necesitaba. ¡Pedazo de cielo!
Ahora con pintura en mano, camino sin importarme las miradas curiosas de los transeúntes. Cuando llego a mi taquilla, esta se encuentra sorprendentemente en su color original y sin rastros del rosa chillón. ¡Y con mi mensaje anterior!
— ¿Quién? — susurro confundido.
—Ni idea — responde alguien a mi espalda. Es Gigi.
— ¿Tú lo hiciste? — pregunto apuntando con el aerosol mi taquilla.
— ¿Qué parte de "ni idea" no te quedó claro? — responde amable como siempre cruzándose de brazos.
—Entonces... ¿quién?
—No lo sé. Pero, oye, aprovecha el favor que te han hecho — dice y me convence.
Es más, hasta me anima el pensar que alguien se tomó la molestia de poner mi taquilla como era antes. Debería escribir una nota como agradecimiento.
— ¿Hoy nos vamos a reunir en la cafetería? — pregunta G y no me gusta el tonito que está usando.
— ¿Tienes otros planes? — inquiero levantando la ceja.
—No...Bueno, sí. Lottie y Sara me han invitado a comer con ellas.
— ¿Quiénes son?
—Son unas chicas con las que comparto algunos cursos y parecen agradables — responde tímidamente. ¿Gigi tímida? Esto no me lo puedo perder.
— ¿Por qué no le dices que almuercen con nosotros? — propongo.
— ¿¡Qué!? — chilla.
— ¡Oye! — me quejo —. No es como si te pidiera que hagamos una orgía ni nada parecido, solo te he propuesto que se unan a nosotros para comer...ok, eso sonó mal — agrego al escuchar mis propias palabras.
Gigi niega con la cabeza pero veo como una pequeña sonrisa se tatúa en su rostro.
—Les diré — declara una vez que deja de reír —. Pero con otras palabras.
ESTÁS LEYENDO
Weirdos
Fiksi RemajaG es una chica excepcionalmente simple. Le gusta las cosas dulces, ver tv, no salir de su habitación y perder el tiempo leyendo mangas. Lo cual ha estado haciendo durante casi toda su vida de secundaria...hasta que la venda cae de sus ojos y ve que...
