Amber
Mi voz era considerable para el lugar donde me encontraba, los niños estaban prestando atención a todo lo que les contaba del pequeño cuento. De vez en cuando mi vista iba a aquella persona que se encontraba sentado detrás de los niños, aquellos ojos verdes que te hipnotizaba por completo.
Después de aquella tarde en la que Kendall y yo habíamos coincidido en la clínica, después de esa charla bajo aquel árbol decidimos conocernos pero no porque una profesora lo había dicho, no por una calificación sino por que quizá se podía entablar una gran amistad. Así que ambos nos conoceríamos dejando caer poco a poco la coraza que protegía al verdadero Kendall que se reusaba a salir, una vez más.,,
La lectura acabó y los niños se despidieron de mi como siempre después,de,cada cuento, me levante a colocar el libro donde pertenecía no sin antes ver a Kendall sentado ahí perdido en sus pensamientos. Camine hasta el estante y coloque el libro, gire sobre mi eje encontrándome a Kendall recargado en el librero. Lleve una mano a mi pecho por el pequeño susto.
— ¿Cuándo dejaras esa manía tuya de asustarme, eh?
— Cuando a ti se te quite la manía de olvidarte de las cosas — sonrió burlón — ¿no te acuerdas cierto?
Busque en mi memoria algún indicio sobre lo que me estaba diciendo Kendall: — Creo que no.....— y por arte de magia lo recorre — ¡los bolos!
— Vaya, parece que si lo olvidaste — fingió reproche — lo supe al ver a Tom estacionado a unos metros de la biblioteca.
— Se me ha olvidado por un instante — arqueo una ceja — bueno quizá se me olvido, pero recuerda que estoy acostumbrada que después de la biblioteca me vaya a casa — empezamos a salir de la gran biblioteca no sin antes despedirme de la encargada, divise a Tom recargado en el auto y fui asta él — Tom.
— Señorita Amber ¿lista para irnos?.
— Hoy no iré directo a casa, Tom — le dije — no recordaba que tenia un compromiso, lamento echo venir.
— No se preocupe señorita — sonrió — que le vaya bien.— dicho esto rodeo el auto y se marcho.
— Muy bien señorita Amber ¿lista para perder?.
— No lo creo señorito Kendall — río ante mis palabras, es que él era Kendall Schmidt no el hijo del gran Kent Schmidt uno de los más ricos del país.
(...)
— ¡Tusaa! — grite por derribar todos los pinos con el bolo, para nunca haber jugado boliche no estaba nada mal.
Una carcajada llego a mis oídos: — es chuza no tusa — mis mejillas se sonrojaron — oh por dios te pusiste roja — sigo riendo.
— Oh callate — le di un pequeño puñetazo juguetonamente — además te voy ganado.
— Ya, ya para ser tu primera vez jugando no te va tan mal — sonrió.
— Me gusta cuando sonríes — las palabras salieron por si solas y cuando me di cuenta ya era demasiado tarde — yo....creo qu-e.....
— Gracias — sonreí incomoda — tu también tienes una bonita sonrisa.
¿En qué momento llegamos a esto? Si muy bien no mal recuerdo apenas hace una semana nuestra relación era te pregunto me respondes, era solo una relación académica y nada más. Poco a poco nuestras armaduras iban cayendo sin darnos cuenta y no sabia si eso era bueno o malo.
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Misión || Kendall Schmidt
Fanfiction"Después de la tormenta viene el arco iris" Mi abuelito siempre me decía que todos tenemos una MISIÓN en esta vida y por ende se traza nuestro destino. Cuando el murió me prometí encontrar mi misión para poder seguir mi destino, esperó que la mía se...
