#41 Cd

116 11 1
                                        

AMBER

El ajetreo en este día era casi predecible, las personas se movían de un lado para otro para hacer lo que fuese que debían hacer.

— ¡AMBER! — llegó Selena agitada a mi lado por haber corrido — que bueno que llegaste, estaba apunto de llamarte por teléfono.... — acuso — ¡Hola señor y señora Maslow!.

Y en seguida fue a saludar a mis padres. Mi mirada viajó por toda la sala, la mayoría de los alumnos que conformaban la generación a clausurar se encontraban allí. Pero el aún no....

Faltaban alrededor de media hora para que la ceremonia de clausura comenzará, la directora ya se encontraba ahí para que todo saliera como era debido.

Un rostro conocido se acercó hasta la directora, charlaron por escasos cinco minutos y después ambos se retiraron del lugar.

Selena y los chicos me jalaron para tomarnos un sin fin de fotos,  creo que el celular ya decia; 'memoria llena'

Mi sonrisa duro poco cuando la directora volvió y en la entrada se quedo él. Como si supira que lo estaba viendo, me hizo una seña con la mano para que me acercará. Indecisa llegue hasta donde estaba.

— Hola — murmure con timidez.

— Hola Amber ¿cómo te va? — sonrió con simpatía.

— Bien ¿y a ti? — mis ojos fueron consientes del folder que sujetaba su mano derecha.

— No me quejo — se encogió de hombros.

El silencio se volvió un poco incómodo, hasta que el volvió a hablar.

— Me enteré de lo mi hermano y tu... — empezo — es una verdadera lástima que allá terminado, ¿no lo crees?.

— Kevin en verdad... — no me dejo terminar.

— Me se la historia  — alzó una ceja — o al menos una parte de ella, pero aquí la verdadera pregunta es; ¿qué parte de la historia te sabes tu?.

Me desconserto un poco su pregunta.

— El villano siempre será el villano sino escuchamos su versión de la historia — comento — no todos son lo que aparentan.

Sacó de su saco un cd.

— Feliz graduación  — me lo entrego — ¿no te importa que el regalo sea compartido, cierto? .

— ¿A qué te refieres? — pregunto confundida.

— Cuando lo veas te daras cuenta — acomodo su corbata — no pienses mucho, aveces el carazon tiene más razón que la mente.

Justo antes de responder, Calum llegó a mi lado.

— Amber la ceremonia ya va a empezar, date prisa...

— Si, si ya voy — me giré hacia Kevin.

— Los errores tienen solución — me guiño un ojo — nos vemos cuñada.

Y sin más se fue.


(...)

Frene sin tener el más mínimo cuidado sobre la cera, las llantas rechinaron sobre el pavimento. Me baje a toda prisa del auto,aprovechando que el portón estaba abierto entre a la gran extensión de terreno donde estaba situada la casa del gran empresario Kent Schmidt.

Toque el tiempre con desesperación, el nerviosismo estaba por colapsar mi cuerpo, las lágrimas amenazaban con salir, mi corazón latía como loco y mis nervioso no eran la mejor ayuda en estos momentos.

Seguí insistiendo con el timbre hasta que la puerta se abrió.

— ¿Amber? — pregunto Kevin confundido.

— ¿Puedo pasar?.

— Adelante  — abrió la puerta más par que pudiera pasar — ¿qué se te ofrece?.

— ¿Dónde esta? — pregunté ansiosa — ¿dónde esta él?, necesito hablar con él, por favor Kevin...

— Ven Amber, vamos a sentarnos — me tomo de la muñeca para llevarme hasta donde se encontraba su living — sientate por favor.

Lo mire confundida, pero aún así le hice caso.

— ¿Viste el cd, cierto?.

— Si... — la culpabilidad se instaló en mi cuerpo, de nuevo.

— ¿Y qué piensas hacer?.

— A eso vine — murmure con culpa — quiero hablar con él.

Por un momento pensé que el no me había escuchado, pero lo descarte completamente cuando oí su voz .

— No creo que se pueda — Levante la vista hasta ver su rostro — el no esta aquí...

— ¿A qué hora llega?, lo puedo esperar....

— No Amber — hizo una mueca — él no esta aquí porque... — sus ojos mostraban tristeza — se fue fuera del país.

Sentí como mi mundo se derrumba frente a mis ojos. Mi mente se rehusaba a procesar tal información.

— ¿Pero....? — trate de controlar el tono de mi voz, debido a las lágrimas que deseaban salir — ¿cómo?, quiero decir ¿por qué hizo eso?.

— ¿Qué harias tu si la persona a la que le entregaste tu confianza, secretos, sonrisas, honestidad pero sobre todo el corazón, que harías si esa persona un día te dice que no quiere saber de ti?.

La cruda realidad cayó sobre mi, me sentía la peor persona del mundo.

— No quiero hacerte sentir mal ¿sabes? — continuo — has sido aquello que Kendall necesitaba, fuiste su arcoiris tras la tormenta.

》Haz hecho lo que nosotros no hicimos, ni Kenneth logró que Kendall abriera su corazón para que le contará sus tormentos, fuiste tu quien puedo escuchar y luchar contra los demonios que llevo cargando tras muchos años,  eso es algo que no tendríamos como pagartelo, te damos nuestras más sinceras gracias, aunque no creo que sean suficientes pero en verdad gracias.

Su sonrisa era una de las más sinceras que había tenía la ducha de ver, sus ojos tenían un brillo de sinceridad, me recordó a él.

— No puedo ser todo aquello que haz dicho — negue — no cuando también lo he destruido.

— ¿Y por qué no lo reparas? — sugirió — ¿por qué no unes aquellas piezas?, ya lo haz hecho ina vez, ¿qué te impide hacerlo de nuevo?.

— No se donde ésta...

— Pero yo si — sonrió con complicidad.

— ¿y si ya no quiere saber de mi? — murmure cabizbaja — el tal vez ya se olviden de mi...

— ¿Enserio crees eso? — Me encogi de hombros —  eso hay que averiguarlo — sonrió.

Algo que había aprendido de los Schmidt era que una sonrisa puede tener muchos significados, una sola sonrisa de los Schmidt puede cambiar tu rumbo por completo.

¿Cambiaría el mio?.

Misión || Kendall Schmidt Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora