KENDALL
Hay épocas del año que nos gusta disfrutar, pero también no podemos tolerar. La navidad para mi estos 18 años habían sido como recuerdo desde que tengo memoria, una pequeña cena por parte de los empleados de la casa y mis hermanos. Mi padre le comproba los mejores obsequios a mis hermanos mientras a mi solo que el decía que me merecía. No hubo Navidad diferente, hasta ahora.
— ¿Seguro que a tus hermanos no les molestara?.
— Ya te he dicho que no Ambs — dije — además ellos irán a una fiesta de la empresa.
— Espero que mi familia te agrade — menciono — aveces suelen ser muy confianzudos.
— No hay problema — sonreí para tranquilizarla aunque me estuviera muriendo de los nervios por dentro.
Guarde las llaves de mi auto en un bolsillo de mi pantalón. Había optado por un pantalón de vestir, una camisa manga larga blanca y zapatos blancos.
Amber abrió la puerta de su casa -grande casa- y nos adentramos al recibidor, tenia una buena decoración, algo moderno pero sin dejar de lado el efecto hogareño. Todo lo que se veía a la vista se podía apreciar las decoraciones navideñas que tenía la casa, caminamos hasta la sala donde estaba James, una señora de tercera edad y por lo que deduje que serian los padres de Ambos.
— ¡Tita! — Amber fue a abrazar eufórica a la señora.
— Ambs cariño, pero mira como has crecido — estrujó ambas mejillas de la castaña.
— Pero que cosas dices Tita, si nos hemos visto el verano pasado — hizo un movimiento con las manos restándole importancia.
— Kendall.
— James — estrechamos manos.
— ¿Y quién es este apuesto muchacho, Ambs?.
— Papá, mamá, Tita — hablo Amber — el es Kendall Schmidt, mi novio.
Trague duro al ver que todos posaban la mirada en mi, me sentía verdaderamente incomodo y fuera de lugar ante el ambiente familiar. El señor Maslow fue el siguiente en acercarse hasta mi, igual que lo hizo su hijo estrecho su mano con la mía.
— Un gusto conocerte muchacho — asintió — hasta que se nos hizo conocerte.
Sentí menos tensión en mi cuerpo, Amber tenia una gran sonrisa y así la mantuvo hasta volver a lado mio y mirar a su familia.
— Kendall cariño, por fin te conocemos — el gesto tan maternal y cariñoso con el que dijo cada palabra hizo que mi corazón diera un vuelco, jamas había recibido tal cariño.
— Igualmente señora Maslow — sonreí de lado.
— Me haces sentir vieja cariño — dijo — llámame Cathy — en seguida me estrujó en un abrazo maternal.
— ¡Falto yo! — dijo una voz detrás de nosotros — aquí estas, el chico que hace tan feliz a mi nieta — sonrió dulcemente — soy Alice Burge.
(...)
— No había tenido la oportunidad de darte las gracias por acompañar a Amber aquel día — dijo James con la mirada perdida — eres un gran chico Kendall — sonrió.
— Ella me necesitaba, así que debía estar con ella — dije — no soy un buen chico.
— Tal vez no lo seas — contesto — pero lo eres para ella.
— Chicos la cena ya esta servida — aviso Cathy.
— Vamos en seguida má.
Con James nos dirigimos al comedor que era para ocho personas, Amber terminaba de colocar los cubiertos, la señora Alice ponía el gran pavo en el centro de la mesa mientras el señor Maslow colocaba una botella de vino sobre la mesa.
Mike el padre de Amber y James se sentó en una punta y Cathy en la otra, mientras James se sentaba lado derecho de su padre, "Tita" a lado izquierdo de Cathy, Amber a lado izquierdo de su padre y yo a lado de ella. La cena traspasaba entre anécdotas de las travesuras de los mellizos Maslow, comentarios graciosos por la abuela y risas por parte de todos.
— ¿Y cómo esta tu familia, Kendall? — pregunto Cathy asiendo que mi cuerpo se tensara.
— Mhnm...Bien — conteste dudoso.
— ¿Cómo pudiste convencerlos de que te dejaran venir?, porque a mi me gusta pasar estas fiestas con mi familia.
— Mamá... — mascullo Amber al ver que no tenia palabras para describir tal situación.
— ¿Como se llaman tu padres muchacho?. — preguntó Mike.
— Mi padre se llama Kent Schmidt y mi madre se llamaba Kathy German de Schmidt — dije apenas audible, no sabia si era correcto decir que aquel señor se merecía llamar padre.
— El dueño de la compañía Corporaciones Schmidt — asentí — no he trabajado con su compañía.
Y no sabe lo bien que hace.
— ¿Llamaba? — preguntó Cathy.
— Si — murmuré — ella murió en la sala de partos después que yo nací.
— Oh cariño — Cathy al igual que todos en la mesa tenían la mirada puesta en mi — a tu madre le queda pequeño el título de "madre", tiene toda mi admiración.
Raro
Se sentía raro esto, todas las personas que sabían de lo ocurrido con mi madre no sabían más que decir que un "lo siento mucho", miradas llenas de lastima y compasión. Jamas habían dichonque sentían admiración por ella, por Kathy Germán, aquella mujer que dio su vida a cambio de la mía.
— Es la primera en decir eso — me a sincere.
— Esa y otras palabras más — contesto Tita — una madre siempre daría todo por un hijo, hasta su propia vida — sonrió dulcemente.
Terminamos la cena con temas triviales, entre todos recogimos los utensilios y nos dirigimos a la sala donde esperaríamos a que fueran las 12:00.
— ¡Feliz Navidad familia! — grito James eufórico cuando fue hora.
Todos nos empezamos a dar abrazos, se sentía raro tener este tipo de cariño. Sin duda esta era la primera Navidad que recordaría el resto de mi vida, una navidad en ambiente familiar y muestras de amor.
— Feliz Navidad Kendall — Amber enrolló sus brazos en mi cuerpo dándome un gran y cálido abrazo.
— Feliz Navidad Ambs — también la abrace y deposite un tierno beso en su frente.
— Te quiero mucho.
Mi corazón dio un vuelco de felicidad al oír aquellas palabras, sin duda esta sería una Navidad digna de recordar.
— Yo también te quiero mucho Amber.
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Misión || Kendall Schmidt
Fanfiction"Después de la tormenta viene el arco iris" Mi abuelito siempre me decía que todos tenemos una MISIÓN en esta vida y por ende se traza nuestro destino. Cuando el murió me prometí encontrar mi misión para poder seguir mi destino, esperó que la mía se...
