#39 Grabación

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KENDALL

Azote la puerta cuando entre a la habitación, estrelle mi puño contra la pared. El enojo todavía no abandonaba mi cuerpo.

«como puede ser tan cínico... »

Me deje caer en la cama, estaba cansado emocionalmente. Mi cabeza no dejaba de darle vueltas a todo lo que había dicho Kent.
Cerré los ojos por un momento, sin siquiera sentirlo, caí sobre morfeo.

El molesto sonido de la alarma sonó por todo el cuarto, con pesadez me levante de la cama. Espere un poco para poder despertar e ir a darme un baño.

Presentía que seria una larga semana.

(...)

— ....eso es todo por mi parte, mi asignatura se da por finalizado el día de hoy.

Los gritos eufóricos de la mayoría del salón no se hizo esperar.

— Al fin nos libramos de literatura — Dustin estiro sus brazos con un bostezo — pensé que tendría que hacer extra.

— Solos 3 materias más y seria todo — me encogi de hombros.

— Y.... — bacilo un poco antes de continuar — ¿sigue en pie lo que me dijiste la otra vez?.

— Lo más probable — tome mi mochila y la colgué en mi hombro, Dustin hizo lo mismo.

— Entonces lo de tu y Amber ¿quedara así?.

— Supongo que sí — sonreí amargamente — parece que mi vida siempre va a ser una total mierda.

— No lo creo — negó — solo recuerda que todo ciclo tiene su fin.

Palmeo mi hombro para después montarse en su auto e irse.
Camine hasta el mio, quite la alarma, para después subirme en el e irme hasta la casa.

(...)

— ¿Sigues con la misma idea, verdad? — la voz de la rubia se escucho del otro lado de la línea.

— Si .... — leí un poco de información en la computadora — ya conseguí toda la información necesaria, el departamento que tentaré...

— Para tu carro — me interrumpió — ya te dije que mi departamento es lo suficiente grande para ambos, además de que queda cerca de la universidad, solo compartiremos gastos ¡y listo!.

— ¿No tengo de otra, verdad? — bufé al saber que no la haría cambiar de opinión.

— No... — apostaba de que tenia una gran sonrisa plasmada en su rostro.

— Eres imposible.

— Así me amas — respondió, sonreí — pero dime, ¿ya no piensas hacer nada con respecto...?

— No — la corte antes de que terminara la pregunta — es mejor dejar las cosas así.

— Pero...

— No Sam — negué — solo dejalo ¿si?.

— Como quieras — se escucho un murmurllo — espero estés haciendo lo correcto.

— Nos vemos mañana rubia, que descanses.

— Igualmente teñido, sueña conmigo, obvio para que sueñes bonito.

— No lo creo.

Colgué antes de que empezará a protestar. Me gustaba tener una amiga como Sam.

Misión || Kendall Schmidt Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora